Por Felicia Saturno Hartt. Foto: DW.- El mundo ha experimentado “la mayor caída en su nivel global de paz en seis años” debido a factores como el aumento del terrorismo y una mayor inestabilidad política, según el fundador del Índice de Paz Global 2016, Steve Killelea.
El índice es un indicador que mide el nivel de paz de un país o región. Lo elabora el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), junto a un panel internacional de expertos provenientes de institutos para la paz y think tanks, junto con el Centre for Peace and Conflict Studies, de la Universidad de Sydney con datos procesados por la Unidad de Inteligencia del semanario británico The Economist.
Se publicó por primera vez en mayo del 2007, afirmando ser el primer estudio en establecer una clasificación de los países en función de ausencia de violencia. La clasificación incluye 163 países.
La concepción de dicho estudio fue obra del empresario australiano Steve Killelea y ha recibido el apoyo de personalidades como el Dalái Lama, el arzobispo Desmond Tutu, Muhammad Yunus, la ex-presidenta de Irlanda Mary Robinson y el ex-presidente de los EEUU Jimmy Carter.
Los parámetros considerados en el estudio incluyen variables internos como los niveles de violencia y criminalidad, militarización de la sociedad, pero también externas, como el gasto militar y las guerras en las que se está participando.
Según el ranking global del 2016, Siria es el menos seguro y a él le suceden Sudán del Sur, Irak, Afganistán y Somalia.
El filántropo y empresario australiano Steve Killelea, fundador y presidente ejecutivo del IEP, destacó el “incremento de la actividad terrorista, la inestabilidad política y los persistentes conflictos internos” como otros indicadores que han tenido un impacto en el Índice.
El estudio detectó que “los conflictos internos en la región de Oriente Medio y África (MENA) se arraigaron más” durante este año al tiempo que las partes externas se han ido implicando cada vez más en esos conflictos, con el consiguiente aumento de las “guerras indirectas” entre naciones.
Esto ya era evidente en el caso de Siria, según Killelea, “con el conflicto entre el régimen de Bashar al Asad y los múltiples actores no estatales” y ahora se ve en “otros países como Yemen”.
El Global Peace Index considera a Oriente Medio y al norte de África como las zonas menos pacíficas del mundo. Si bien Europa es la región más pacífica, sus ratios han disminuido debido a los atentados terroristas en París y Bruselas.
También es más negativa la situación en otras partes del mundo, como Brasil, que se sitúa en el puesto 105 de la lista, Turquía y Ucrania. Por el contrario, mejoró en Panamá (puesto 49), Tailandia y Sri Lanka.
España ocupa el puesto 25, bastante por delante de sus vecinos Francia (46), Italia (39) y Reino Unido (47), pero por detrás de Portugal, uno de los líderes en el quinto lugar, y Alemania (16).
Solamente en menos de un cuarto de los países analizados no hubo atentados terroristas en 2015. Europa continúa siendo la región más pacífica del mundo, pero también aquí la situación empeoró respecto de 2014.
América Latina es, en 2016, algo más pacífica que el pasado año, con una disminución en las tensiones y la inestabilidad interna en algunos países, según revela el IGP.
Se sitúa hacia la mitad de la lista, exceptuando México, Colombia y Venezuela, donde la situación es más conflictiva. México ocupa el lugar 140 entre los 163 países, Venezuela el 143 y Colombia el 147. Argentina está en el 67.
El IEP detectó mejoras en materia de seguridad en Centroamérica y el Caribe, siendo Costa Rica, en el puesto 33, el país de esa región con mejor posición por sus bajos niveles de militarización.
También América del Sur registró avances en su puntuación general desde 2015, debido a los menores niveles de conflicto internacional y militarización localizados en la región.
El país suramericano más pacífico fue, un año más, Chile – en el puesto 27 – seguido de cerca por Uruguay – en el 35 – mientras que, su parte, Panamá se posicionó en el lugar 49.
Este último país registró uno de los avances más visibles en todo el índice al avanzar 24 posiciones desde el pasado año hasta la 49, seguido de Tailandia, gracias a indicadores como la reducción en “la probabilidad de manifestaciones violentas” y la reducción de la inestabilidad política.