Por Felicia Saturno Hartt. Foto: ONU Press.- En su último discurso ante las Naciones Unidas como Presidente de Estados Unidos , Barack Obama habló aunque no de forma directa, sobre las elecciones que tendrán lugar en el país en noviembre y aseguró: "Si las naciones se encierran en murallas, van a ser prisioneras de esa cárcel".
En un sutil comentario respecto de la idea del candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, de construir un muro en la frontera con México, el actual mandatario aseguró que esa no es la forma de resolver problemas.
Obama pidió a los representantes de todos los países que promuevan modelos de cooperación y reconozcan los logros alcanzados en los últimos 25 años en todo el orbe y resaltó que en ese lapso de tiempo el mundo se ha hecho menos violento, pero también más incierto.
En su alocución de casi una hora, Obama describió a EI como "una amenaza medieval sin sentido" y admitió que el grupo "no se va a poder revertir con rapidez". "La comunidad tiene que seguir trabajando con aquellos que están tratando de construir. Tenemos que derrotar a EI, que no demuestra signos de respeto a la condición humana. Tenemos que poner fin a guerras que llevan al desorden. Las cenizas del extremismo seguirán llegando", aseguró el presidente.
No olvidó hacer mención a los refugiados. En consecuencia de las guerras que se viven en países de Medio Oriente, Obama insistió en que "cruzan las fronteras huyendo porque el orden básico se ha desmoronado, porque los gobiernos censuran la información, porque redes terroristas buscan para cambiar las mentes de los jóvenes llevando odio contra inocentes".
El presidente demócrata también habló sobre la Democracia. Si bien aseguró que en los últimos 25 años varias países cambiaron hacia esta forma de gobierno, también habló sobre "un nacionalismo agresivo, un populismo crudo, que intenta restablecer lo que consideran es mejor, libre de contaminación externa". "No podemos desestimar estas visiones, son poderosas y reflejan la insatisfacción aunque no creo que puedan llevar prosperidad", advirtió el mandatario estadounidense.
En referencia a estas necesidades, Obama habló sobre una alternativa distinta: "Creo que hay otro camino que no requiere sucumbir a un capitalismo despiadado. Hay que respetar los derechos de los trabajadores, hay que invertir en nuestros pueblos, en educación, en fortalecer la red de seguridad".
Además, Obama, remarcó que los países que concentran la riqueza del mundo deben cambiar su mentalidad: "Tenemos que trabajar juntos para asegurarnos que los beneficios de esa integración se compartan. La economía global debe ser mejor para todos, no solo para los que están arriba. Y aunque el capitalismo mejoró el nivel de vida de mucha gente, también ha debilitado la posición de trabajadores y la capacidad de tener una remuneración decente. Las organizaciones de trabajo han sido reprimidas con frecuencia y la clase media no ha podido crecer. Un mundo en que un 1 por ciento controla la riqueza nunca va a ser estable".
"Necesitamos nuevos modelos de mercados, inclusivos y sostenibles", advirtió el líder demócrata.
El Presidente de Estados Unidos insistió con la importancia de la libertad de los pueblos en su última ponencia ante el organismo mundial. "La democracia liberal no puede extenderse por todo el mundo con una sola ola, es trabajo de generaciones y a veces se da un paso adelante y otro hacia atrás. Creo que el camino a una auténtica democracia sigue siendo el mejor. Los que creemos en la democracia tenemos que hablar en voz alta, los hechos y la historia están de nuestro lado. Tenemos que rechazar toda forma de fundamentalismo o racismo, de creencia de superioridad étnica. Tenemos que hacer nuestra la tolerancia, el respeto a todos los seres humanos. No es posible progresar si nuestro deseo de conservarnos lleva al deseo de dominar o perseguir a los otros", dijo el mandatario.