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Por Luis Fernando García Forero.- La Jurisdicción Especial para la Paz, tema que convocó a la plenaria del Senado, se convirtió en un hervidero de ofensas de las diferentes bancadas, y pese al escaso quorum, fue un espectáculo donde los medios y la opinión calificaron la sesión como una vergüenza, mientras que para otros, entre ellos algunos congresistas,  no es más que un reflejo de la nación.

La cita tenía como objetivo fundamental el inicio de la discusión del proyecto de reforma constitucional que establece una Jurisdicción Especial para la Paz, resultado del acuerdo final entre el Gobierno y las Farc.

Empezó mal la plenaria del senado porque no se logró el quorum decisorio que permitiera de manera juiciosa iniciar la discusión de ese importante proyecto.

Con un número considerable de curules vacías se dio inicio a dicha sesión en periodo extraordinario, desde las horas de la mañana, pero el fantasma de los impedimentos se atravesó, lo que llevó a que se dilatara el avance de la propuesta.

Pero mientras en los alrededores del capitolio, en una mañana lúgubre, por el frio del centro capitalino,  periodistas, funcionarios y visitantes, esperaban el desarrollo del debate del proyecto,  dentro del recinto del senado se empezaba a calentar el ambiente por las ofensas entre uno y otro senador, que hicieron eco en la casa de la democracia.

A la sesión asistía un representativo número de ministros, militares y funcionarios del Gobierno Santos, quienes se convirtieron en testigos de excepción del desarrollo agresivo de la plenaria de la corporación.

No faltó que el correo de voz a voz en los pasillos del capitolio llegara al interior del recinto en el sentido de que se estaba rumorando que el proyecto de la JEP lo estaban dilatando "porque la mermelada no estaba funcionando y que además se la estaban dando solo a un reducido número de congresistas".

De repente el Presidente del Senado Mauricio Lizcano reclamó la falta de quórum y principalmente a su bancada, la U: “ustedes le responderán mañana al país”.

Inmediatamente el senador Armando Benedetti replicó y le dijo: “que le responda, le responda, aquí abajo si quiere”. Lizcano de inmediato le contestó: “yo respondo dondequiera, lo que le quiero decir senador Benedetti es que esta mesa directiva no mencionó ni nombre ni personas”, respuesta que no le convenció a Benedetti.

De otra parte la senadora Claudia López  pidió la palabra para reprochar la actitud de la bancada del Centro Democrático que se ausentó del recinto para ir a almorzar a la sede social en el momento de la votación de los impedimentos: “es que aquí no los invitamos a que vengan al salón social, sino a legislar. Con todo lo que se ganaron en la cúrul en una rifa de regalo, y ni siquiera así la ejercen” y agregó: “y los otros chantajeando, vaya uno a saber si es por puestos o contratos. Respeten a Colombia”, aseveró la controvertida senadora del Partido verde.

Otra salida ofensiva fue la del senador uribista Carlos Felipe Mejía. Estaba en el uso de la palabra Jairo Estrada, de Voces de Paz, quien dijo que no le gustaba la posición del Centro Democrático frente a la JEP, de inmediato Mejía respondió: “Porque como es vocero de las Farc, le gusta con plomo”, de inmediato Francisco Toloza,  también de Voces de Paz,  increpó: “con motosierra”.  

El senador del CD Carlos Felipe Mejía no se quedó callado con lo que le dijo Toloza, de Voces de paz y señaló: “lo que no le permito es que nos diga a nosotros que hemos utilizado motosierras. Respete. Sinvergüenza”.

Una sesión desafortunada no sólo para los congresistas sino para la opinión nacional e internacional.

Este jueves en medio de los comentarios en las redes, las gentes de los barrios y en cada esquina, y de la comunidad internacional, el Presidente Juan Manuel Santos invitó a los integrantes de la rama legislativa del poder público a que retomen el próximo lunes la discusión del proyecto de reforma constitucional que establece la Jurisdicción para la Paz, elemento fundamental para viabilizar jurídicamente la reconciliación entre los colombianos.

El debate está planteado, el país lo necesita para la paz. La arquitectura jurídica del posconflicto no da espera. Los congresistas tienen la palabra.