Opinión
Por Horacio Serpa.-Soy uno de los 51473 casos de personas infectadas con el virus de zika. El mal lo transmite un mosquito llamado Aedes aegypti, el cual transmite también el virus de dengue, la fiebre amarilla y el chikunguña. Esos informes del Instituto Nacional de Salud cuentan que este año 77 personas murieron por dengue.
El martes hubo en el Senado un debate de control político sobre el zika, con asistencia del señor Ministro de Salud, promovido por el Senador Jorge Iván Ospina, Verde, del Valle del Cauca. Lo escuché con atención. Cada vez que Jorge Iván informaba sobre los síntomas de esas enfermedades me parecía que los estaba sufriendo en carne propia. Explico.
Desde el domingo por la tarde, cuando con Rosita regresamos a Bogotá, comencé a sentir unas molestias musculares, que atribuí a los ejercicios de la mañana. El lunes las dolencias fueron más fuertes y sin consultarlo, resolví tomarme un acetaminofén. Creí que me empezaba una gripa y a pesar de los dolores solo hice caso a seguir consumiendo pastillas.
El martes fue el día del debate. Mientras escuchaba cifras, situaciones, estadísticas, fallecimientos e irresponsabilidades de autoridades y servicios públicos de salud, crecían los dolores. Hasta el punto de que por primera vez me salí de una sesión antes de que terminara.
El miércoles me comuniqué con el médico familiar, quien me recomendó el mismo medicamento, mucha agua y reposo. Pero no podía faltar al debate sobre la paz; cuando terminó aumenté la dosis del analgésico para ir a Voces de RCN. A la salida busqué un laboratorio clínico para que me hiciera un cuadro hemático y conteo de plaquetas, como me lo había ordenado el médico por la mañana.
El jueves nos fuimos a Cartagena con Rosita y directivos de la DNL. Reuniones, dolor intenso y pastillas. En la noche cancelaron el vuelo de regreso. Ya en el Hotel, noté en las piernas un salpullido rosado que al consultarlo con el médico me dijo que me había picado el inefable mosquito. Pastillas, reposo, agua.
El viernes llegamos directamente a la Clínica del Country. Confirmado, zika. Desde entonces estoy en el apartamento, acostado, con salpullido, fiebre a ratos, ardor en los ojos, dolor de cabeza, debilidad, inapetente, diarrea, pereza y cuanto terrible dolor hay en músculos y articulaciones. Total y absolutamente incapacitado Me considero un cero a la izquierda.
Lamento que muchas y muchos colombianos estén tan fregados como yo. Por desgracia somos los campeones en América de zika, chicunguña y dengue, como lo denunció el senador Ospina. El zika no es una gripita cualquiera. Es una enfermedad grave, dolorosísima, incapacitante, que perturba a toda la familia y reduce al enfermo a su mínima expresión.
Con esfuerzo escribí esta columna. Discreto como soy para mis asuntos personales y familiares resolví hacerlo para decirle a la gente que le preste atención a los síntomas de cualquier enfermedad, que no se auto medique y que atienda todos los llamados a la prevención en salud. Al gobierno le pido que hagan más prevención y promoción y que no eche en saco roto el debate del doctor Ospina. En el Senado se dan cosas interesantes.
Por Luis Fernando García Forero.-Cambios, señales y sorpresas, son las tres palabras que pueden definir la semana política. Si bien la Política es impredecible, en la Era Digital es, no sólo vertiginosa, sino cambiante.
Por Mauricio Cabrera.-El más reciente argumento para reforzar las propuestas de reducción de aranceles de los apóstoles de la apertura hacia adentro, es que esta medida ayudaría a controlar la inflación. Se refieren a los aranceles de productos agrícolas y ya lograron que el gobierno les hiciera caso con la eliminación de los aranceles para la lenteja, el frijol el ajo y los aceites comestibles.
Por José Gregorio Hernández.-Desde 1975 las Naciones Unidas han dedicado el 8 de marzo a recordar en todo el mundo la igualdad y los derechos de la mujer.
Por Luis Fernando García Forero.-La inmediatez de las redes sociales y los medios de comunicación han hecho posible desarrollar, tanto una visión más completa de los hechos que suceden en el mundo, como las interacciones que suscitan éstos. Este potencial de trabajo hace posible visualizar mejor los escenarios y los actores, los hechos y sus consecuencias.
Por Horacio Serpa.-Nunca he ocultado mi respeto y admiración por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, por su tarea pública y liderazgo nacional, no obstante discrepar políticamente de muchos de sus criterios, actividades y conceptos. Siempre, sin excepción, he respetado a su familia y nunca la he mencionado en las controversias que he sostenido con el expresidente, sus amigos políticos y el partido Centro Democrático. Hubiera sido abusivo e ilegítimo.
Por Amylkar Acosta M.-El diagnóstico de la actual situación que hizo el Contralor General Edgardo Maya Villazón no puede ser más patético: “la combinación de factores tales como el fenómeno de El Niño, la escasez de gas natural, la situación financiera de las empresas y el estrés operativo conforman hoy un escenario de riesgo que debe atenuarse con el fin de evitar un desabastecimiento eléctrico”.
Por Juan Manuel Galán.-Esta semana aprobamos en Primer Debate de las Comisiones Primeras Conjuntas –de Senado y Cámara- el Proyecto de Ley de Orden Público. Este proyecto modifica la Ley 418 de 1997 de justicia y paz para la dejación de armas, el tránsito a la legalidad y reincorporación a la vida civil de los miembros de las FARC.
Por Mauricio Cabrera.- Lamentable espectáculo la manifestación de los congresistas del Centro Democrático pidiendo la renuncia del presidente Santos. Lamentable por lo lánguida y falta de respaldo popular, pero sobre todo por el motivo que era acusar al Presidente de una persecución política a su grupo por la detención del hermano del expresidente del todo vale. Es parte del ADN del uribismo tratar de desprestigiar a los jueces cuando sus sentencias le son adversas y tratar de revocarlas acudiendo a las mayorías de la opinión pública. El problema es que ya no tienen esas mayorías que los respalden. Por eso resultó patético ver en los noticieros al excandidato del CD arengando a un minúsculo grupo de simpatizantes pidiendo la libertad del hermano acusado de vínculos con el paramilitarismo y la renuncia del presidente.
Por Gabriel Ortiz.-Me da mucha pena acudir a la muletilla de las columnas del Presidente Santos, pero cuando lo escuché en la inauguración del Nuevo Mamonal, me invadió la pena.