Opinión
Por Fernando Cepeda Ulloa*. - El sistema político colombiano se está caracterizando por demasiados silencios que algunos interpretan como indiferencia, otros como falta de compromiso con la democracia, y no pocos como una manera de no meterse en líos, que es una actitud que ya serviría para caracterizar la cultura política de los colombianos.
No conozco enfrentamientos entre una rama del poder legislativo y el poder presidencial o el del primer ministro. Inconcebible. Es que una confrontación de semejante tamaño destruye las relaciones de colaboración y armonía entre las dos ramas.
Las declaraciones más recientes del presidente Petro contra el Senado, y no contra algunos de sus miembros, desbordan el alcance de muchas que hizo durante la campaña: “Entre más se castiga el consumo de droga, más se abrazan los senadores con los narcotraficantes y más se abraza el poder político con el narcotráfico”.
Así se entiende la reacción del presidente del Senado, o sea, el presidente de la otra rama del poder elegida popularmente y con mayorías diferentes. Además, una rama necesaria para la gobernabilidad democrática.
El senador Name respondió así: “Hoy tengo que solicitarle al presidente de la República que nos respete, nosotros apreciamos la institucionalidad y la dignidad que ostentamos” … “No nos provoquemos en una confrontación con el gobierno, quiero atribuirle esta referencia a un desafortunado momento del señor presidente.” “Sólo quiero dejar aquí nuestra protesta y nuestro reclamo” … “No acepto, no aceptamos, rechazamos que nos señalen de esta manera especialmente proviniendo del señor presidente de Colombia.” (…) “No envilezca la condición que tenemos hoy y lo que representamos”. ” Esto es lo que ante la plenaria del Senado quise decir y no en las redes para dejar esta constancia de nuestro rechazo y de nuestro reclamo para que tengamos el respeto que se nos debe como la rama Legislativa”
¿Los senadores habrían quedado tranquilos si su presidente, elegido por ellos mismos, hubiera guardado silencio al respecto, tal como ha ocurrido con otras instituciones hasta hoy jueves 7 de septiembre? Sería deplorable elaborar una lista de los silencios que, además, resultaría incompleta, y, por ello, injusta. ¿En qué país del mundo democrático un Senado podría permanecer impávido ante un ataque que lo descalifica completamente proveniente del presidente de la República? Y, entonces, ¿qué podrían decir los gremios y los comentaristas de ese Senado? Y ¿qué se podría esperar si ese es el Senado que, conjuntamente con la Cámara, elige Contralor Nacional, y elegirá pronto un magistrado de la Corte Constitucional, dos instituciones muy respetables del sistema político que no pueden ser expresiones de “un abrazo” entre el Senado y la mafia? ¿O eso no interesa o no es relevante o no tiene significado? ¿Y las leyes que apruebe también serían otra manifestación de ese “abrazo”? ¿Y los ministros que participan en los debates que llevan a la aprobación de algunas leyes, son conscientes de las consecuencias éticas y, políticas de ese “abrazo”? O, ¿algunos de ellos declararían formalmente antes de cada debate que ellos consideran que ese “abrazo” no existe y que, en consecuencia, están dispuestos a interactuar con el Senado en la forma en que tradicionalmente se ha hecho?
Cuando estaba preparándome para escribir esta columna, este miércoles, siendo más de las cuatro de la tarde, cuando encendí el televisor para sintonizar el respectivo programa del Congreso y para cerciorarme si había alguna reacción parlamentaria en Senado o en Cámara, primero encontré al presidente Petro hablando de la economía mundial y la crisis climática en la Cumbre Mundial de Bancos Públicos en Cartagena y, luego, un debate con el ministro de Defensa: Derechos Humanos.
Comenzaba a ser muy claro que el tema de la desconceptualización del Senado no estaba en el debate público. Luego, una vez que conseguí un texto más completo de la respuesta del presidente del Senado (un comunicado de prensa del Senado del 5 de septiembre), me enteré que la afirmación del presidente Petro se había hecho “la semana anterior ante el Poder Judicial”. O sea que el silencio había sido bastante prolongado. Pero mucho más significativo que el Poder Judicial en pleno, en su reunión de Bucaramanga, había sido la audiencia escogida para descalificar a los Senadores.
Es evidente que algo, o mucho, está funcionando muy mal en el sistema político para que éste haya sido el itinerario de una declaración inusitada y única en nuestra historia.
Bogotá, D. E, 10 de septiembre de 2023
*Analista Político, Catedrático. Exministro de Estado
Por Juan Camilo Restrepo*. - Se cuenta de Danton que en los tiempos tumultuosos de la revolución francesa en que vivió, lo primero que hacía todas las mañanas al despertar era preguntarle a su señora: “averíguame qué manifestación hay hoy en París para unirme a ella y apoyar su protesta”.
Con el presidente Petro -cuyo estilo de gobierno se va conociendo mejor todos los días- parece suceder lo mismo. Da la impresión que lo primero que se pregunta al despertar cada mañana es: “¿qué idea provocadora puedo soltar hoy en mi cuenta de Twitter para poner a todo el mundo a hablar de ella, así no se lleve nunca a la práctica”?
La lista de las improvisadas novedades presidenciales es interminable. Si se listaran todas ellas ocuparían la columna entera. Solo quiero mencionar algunas recientes a título de ejemplo:
A la sorprendida Cámara de Comercio de Bucaramanga le dice en tono amenazante que si no facilita la asociatividad rural la va a cerrar; a los que solicitan un proceso ordenado de reforma rural los despacha diciéndoles “mamola”; de los taxistas y de su amago de huelga sale ofreciéndoles una bonificación compensatoria que nadie sabe a estas alturas cómo se va instrumentalizar; a los amigos de la autarquía comercial les dice que se avecina la “renegociación” del TLC con Estados Unidos porque dizque prohíbe sembrar maíz en Colombia, a lo que el ministro de Comercio tuvo que salir a la carrera a corregir a su jefe aclarando que lo que se busca es una modesta revisión y no una “renegociación” del tratado; a los entusiastas manifestantes en un evento sobre economía popular les endulza el oído diciéndoles que se llevarán para el Banco Agrario todos los depósitos que el gobierno mantiene en el Banco de la República y en las entidades crediticias privadas, para consolidar la entidad crediticia más grande del país, superando en tamaño al grupo Aval. En esta ocasión quien tuvo que salir a rectificar a Petro fue el propio ministro de Hacienda, quien en entrevista a la revista Semana aclaró que se trata de una propuesta imposible, pues los depósitos oficiales por ser de corto plazo y por tratarse de recursos transitorios de tesorería no sirven para apalancar el gigantesco programa de crédito anunciado).
Y, por último, quizás molesto con las afanosas llamadas de alerta provenientes de las grandes ciudades capitales que anuncian que sus sistemas de transporte masivo están al borde del colapso financiero, pero olvidando cómo han subido los recibos de la luz últimamente, el presidente soltó inopinadamente la idea de un recargo en las facturas de la luz de todos los usuarios que sirva para que cualquier ciudadano pueda utilizar gratis el transporte público urbano, naturalmente sin tomarse el trabajo de calcular en cuánto habría que encarecer las cuentas de la luz para que este mecanismo resulte suficientes para subsidiar la totalidad del costo del transporte público en las ciudades colombianas.
Lo curioso de todas estas improvisadas propuestas es que al presidente Petro no parece importarle si se llevan a la práctica o no. Si lo tienen que salir a corregir sus propios ministros o no. Quizás él es el primero en saber que muchas de ellas o quizás ninguna llegarán a buen puerto.
Se trata simplemente de echarlas a rodar dos o tres días hasta que la gente y los medios se cansen y, entonces, se les reemplazará con otra. Y así sucesivamente. Esto es lo que el presidente Petro considera que es el gran poder comunicacional del Twitter. Por eso no lo suelta.
La mayoría de estas iniciativas ni siquiera hacer parte del Plan de Desarrollo ni, por supuesto, cuentan con respaldo presupuestal para aterrizarlas en hechos concretos. Pero no importa: se trata de estar en la primera línea noticiosa por unos días y después ya veremos: vendrán otros improvisados anuncios.
Es el estilo de Petro: el estilo Danton.
Bogotá, D. C, 13 de septiembre de 2023
*Abogado y Economista. Exministro de Estado.
Por Gabriel Ortiz*. -Todo parece indicar que estamos atravesando la línea del disparate, que nos llevará a un desorden de grandes proporciones en una nación, que aspira a superar la extrema inseguridad, recuperar una economía para el desarrollo, con empleo, producción y recuperación de lo perdido.
Difícil entender el derroche de descrédito que se cierne sobre el gobierno Petro, estimulado por sus actuaciones públicas y privadas, su incontrolable incumplimiento que exaspera a amigos y enemigos, sus propuestas que parecen sacadas del extraño mundo de subuso y tantas cosas que impulsan a sus contradictores a buscar “golpes blandos” o separación del poder por incapacidad física y mental.
Somos una nación en la que aparecen los fenómenos más extraños del mundo, de izquierdas, derechas y centros, que van desde pequeñas contravenciones, hasta los más aberrantes casos se corrupción.
Los colegas periodistas dedican toda su actividad a descubrir la depravación y podredumbre que nos invaden, aunque muchísimas veces, sus valientes investigaciones no tienen cabida en ciertos medios que tienen como objetivo ocultarlas, o matizarlas con frivolidad y pornografía.
Volviendo al caso Petro, encontramos a un presidente, al que azotan por todos los lados, inclusive familiares y de cuasi adeptos a los que aún no les llega la cuota reglamentaria, que ejercen todos los gobiernos.
Su batalla por la paz que tanto anhela esta nación, es inmisericordemente torpedeada, su propuesta de alcanzar un Acuerdo Nacional, su voluntad de remediar lo heredado y la urgente necesidad de salir de la encrucijada, no llegan puerto, porque a Petro no le alcanza el tiempo para enfrentar y gobernar.
El presidente debe convocar a toda la dirigencia nacional y analizar cada una de las aristas que desequilibran a Colombia. No es caso no es ofrecer por ofrecer, sin entregar. Todos los que en verdad tengan el deseo de colaborar y en verdad cumplan, deben llegar al gobierno Petro, con plenos poderes en el ramo que se les adjudique. El palo no esta para cucharas. Urge una acción clara, enérgica, generosa y leal de quienes reciban y quienes adjudiquen. No se puede continuar regañando y amenazando con crisis, cada que los consejeros le tocan el oído al mandamás.
El país, si quiere salir del atolladero, debe hacer una pausa entre las enfermedades de Petro, y Petro en sus desplantes y salidas en falso. Aquello del “síndrome de asperger”, le salió mal a contradictores, porque hace años, dejó de ser una enfermedad específica y que, si se asemeja al autismo, es el síndrome de los genios, como Bill Gates, Einstein y tantos más. El mismo de Messi, es considerado hoy el Rey Midas que produce millones de dólares por minuto en Estados Unidos.
Los trastornos del neurodesarrollo, afectan a muchos compatriotas, que no tienen manera de llegar al meollo de la cuestión, porque todo lo quieren para sí y para los intereses.
BLANCO: Llega Daniel Coronell a la presidencia de Univisión, la cadena de noticias en español que abarca todos los Estados Unidos. Este será otro reto exitoso, como los que se ha impuesto en su ya larga vida periodística. Felicitaciones.
NEGRO: Increíble que casi todos los candidatos a las alcaldías, estén amenazados.
Bogotá, D. C, 9 de septiembre de 2023
*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.
Por Amylkar D. Acosta M*. - Después de meditarlo y reflexionarlo, de común acuerdo con mi familia, decidimos donar mi biblioteca personal al Banco de la República. Así lo reseñó el Banco emisor en su Boletín fechado el 15 de agosto de 2023:
“En Riohacha, el edificio del Banco de la República reabre sus puertas, ahora como Centro cultural. Como parte de las actividades de apertura se recibirá oficialmente la colección del economista y escritor Amylkar David Acosta Medina, la cual permitirá fortalecer los fondos bibliográficos, en particular, de la biblioteca del Banco de la República en Riohacha. La donación es de aproximadamente 5.000 libros de diferentes áreas del conocimiento relacionadas con su ejercicio profesional y sus intereses intelectuales, biblioteca conformada a lo largo de más de 40 años, principalmente publicaciones del siglo XX y XXI, en español, con algunos títulos en inglés y en wayuunaiki.
Los libros que conforman la colección del economista, escritor e investigador cubren varias áreas de conocimiento, con énfasis en economía, ciencia política, ciencias sociales, temas relacionados con energía y petróleo, y los demás temas de su interés. Se destaca un conjunto documental sobre La Guajira, Riohacha y el Caribe, en un estimado inicial de 300 ejemplares. Hay también algunos ejemplares de libros de arte, arquitectura, biografías, lingüística, periodismo, música, sociología. Incluye todas las publicaciones de su autoría”
Estas, mis palabras con ocasión de la inauguración del Centro cultural y la protocolización del acto de entrega de mi donación al Banco de la República de mi biblioteca personal, cuyos volúmenes estarán a disposición de sus visitantes próximamente para la delectación de los lectores e investigadores:
Este año el banco de la república cumplió el 23 julio el centenario de su creación. Una de las facetas más importantes e interesantes del Banco emisor es que no es solo emisor, sino que, además, es un gran gestor cultural.
Su red cultural tiene como viga de amarre la más importante biblioteca del país, la 𝕃𝕦𝕚𝕤 Ángel Arango.
Como dijo el gran escritor Jorge Luis Borges “la biblioteca es un lugar de convergencia del pasado y el presente. La biblioteca es memoria, realidad expandida, imaginación esculpida en el signo escrito”.
El gran pensador español Ortega y Gasset, cuyas obras La rebelión de las masas y Qué es la filosofía fueron primer inmersión en la fuente del conocimiento a través de la lectura, a muy temprana edad, nos enseñó que “quien lee vive dos veces” y a mí me consta. Leyendo y leyendo fui armando mi biblioteca, desde el primer mueble, que me sirvió de estantería para acotejar mis primeros libros, que me construyó Julio Reinoso, el carpintero de mi pueblo, Monguí, hasta hoy, han transcurrido 60 años.
Y, a propósito del carpintero, se da una feliz coincidencia, que me lleva a citar nuevamente a Borges, para quien no había casualidades en la vida. Da la coincidencia que el Gerente regional del Banco de la República, José Domingo, lleva su mismo apellido y están emparentados. Por ello, bien dijo el orfebre de la palabra, que lo fue Borges, “todo casual encuentro es una cita”!
Solo años después entendí la lavativa de mi mamá, cuando me reprendía diciéndome que me iba a volver loco de tanto leer. En efecto, en la obra cumbre de Miguel de cervantes, El Quijote, esto se dijo del ingenioso hidalgo de la triste figura: “del poco dormir y del mucho leer se le secó el cerebro, de manera que vino a perder el juicio”. He dormido poco y he leído mucho y por fortuna no he perdido ni el juicio ni la razón.
Mi mejor y más perdurable legado, mi biblioteca, que incluye mis 47 obras publicadas, se la estoy donando al Banco de la República. Gracias doctor Leonardo Villar, Gerente General del Banco de la República por recibirla. Mi biblioteca no podía quedar en mejores manos que en las del Banco de la República y más exactamente en la red de la Biblioteca Luis Ángel Arango, el gran y mejor repositorio de obras impresas y digitales con que cuenta el país.
Riohacha, septiembre 5 de 2023
Economista. Expresidente del Congreso y Exministro de Minas y Energía.
ww.amylkaracosta.net
Por Mauricio Cabrera Galvia*. - 11 de septiembre de 1973. El palacio presidencial de Chile es bombardeado por aviones y tanques de las fuerzas armadas chilenas. El traidor general Pinochet, dirige un sangriento golpe de estado para derrocar al gobierno legítimo de Salvador Allende, el primer presidente socialista elegido por el voto popular. Allende prefiere morir antes que entregar el poder a los golpistas.
Mucho se ha dicho y escrito, para analizar el golpe, sus causas y consecuencias, el proceso del neoliberalismo chileno desde la dictadura y su caída, los años de la concertación social demócrata, el péndulo que regresó a la derecha al poder y que nuevamente dió paso a una izquierda más radical. No tanto sobre el papel de la música chilena que ha expresado los sentimientos de los actores del experimento revolucionario de Chile, de las víctimas de la dictadura y de los sobrevivientes que reconstruyeron la esperanza.
En los años 1960 se desarrolló en Chile un movimiento de músicos que buscaba recuperar la música folclórica del país, a partir de los trabajos de Violeta Parra y sus hijos Isabel y Ángel, quienes fundaron en 1965 la “Peña de los Parra”. Allí llegaron con sus canciones Víctor Jara, y grupos como Quilapayún, o Inti-Illimani. Fueron llamados La Nueva Canción Chilena.
El contacto con las raíces populares los puso cara a cara con la desigualdad y la pobreza del pueblo chileno. Entonces la NCC se involucró con el proceso de cambios sociales que vivía el país en esa época, a punto tal que muchos de los grupos se volvieron militantes del gobierno de la Unidad Popular (UP). Era total la confianza en que “El pueblo unido jamás será vencido”.
El gobierno de Allende enfrentó dificultades desde antes de empezar. Hoy se conocen los documentos de las conversaciones de Nixon y Kissinger en 1970 dando instrucciones a la CIA para que apoyaran a los militares para que no dejaran posesionar a Allende. No lo lograron, pero en los tres años siguientes desarrollaron, junto con los partidos de derecha, toda una estrategia de paros, bloqueos y asesinatos para desestabilizar al gobierno.
El fatídico 11 de Septiembre, Pinochet y sus secuaces se tomaron el poder y comenzaron 19 años de sangrienta dictadura. Víctor Jara fue una de las primeras víctimas. Otros como los Quilapas o los inti, tuvieron “suerte” de estar en gira de conciertos en Europa. Salvaron sus vidas pero sufrieron largos años de exilio, soportando el dolor por los compañeros muertos y la nostalgia por la patria.
No se rindieron y mantuvieron viva la esperanza, con Pablo Milanés que cantaba, “Yo pisaré las calles nuevamente/ de lo que fue Santiago ensangrentada/ y en una hermosa plaza liberada/ me detendré a llorar por los ausentes”.
Después del golpe, la NCC se vino a llamar “Canción Nueva”, que sigue vigente aunque el modelo socialista haya fracasado, porque como lo cantó Jara: “canto que ha sido valiente, / siempre será Canción Nueva¨
Cali, 10 de septiembre de 2023
*Filósofo y economista. Consultor.
Por José Félix Lafaurie Rivera*. - En Cauca, donde se acaba de firmar un Acuerdo entre el Gobierno y el tal Estado Mayor Central de las Farc, la violencia contra las comunidades y el fuego entre grupos ilegales no cesa, como en Chocó, Nariño, Catatumbo, Arauca y donde quiera que la coca se expande, destruyendo, corrompiendo y afectando a las ciudades, por cuenta de las bandas del microtráfico, que mostraron su poder en el ataque terrorista disfrazado de estallido social y “movilización ciudadana”.
En marzo, la “movilización campesina” en Los Pozos, Caquetá, con alerta temprana de Procuraduría y Defensoría sobre infiltración de las disidencias, terminó con un campesino asesinado, un policía degollado y 70 más en “cerco humanitario”; las instalaciones de una petrolera destruidas y el retiro de la empresa, con pérdida de empleos y regalías. ¿Quién ganó?, el grupo ilegal, que fortaleció su control sobre una población empobrecida.
“El palo no está para cucharas”; de ahí mis reparos a la combinación explosiva del proyecto de decreto que reglamenta la extinción administrativa del dominio, primero, y el que, desde el primer artículo, hace un “Llamado a la movilización y organización campesina” para la defensa de la reforma agraria y el acceso a la tierra.
Ahora bien, mi intención no es controvertir, sino advertir, porque el buen aliado no es el que aplaude, sino el que advierte los problemas y confronta con argumentos y respeto a la diferencia para superar el disenso.
No se soluciona un problema creando otro
Hecha esta salvedad, me surgen las preguntas: ¿Tiene sentido que el Gobierno promueva la movilización para defender la reforma agraria, si nadie la está atacando, y si la reforma agraria INTEGRAL es responsabilidad del gobierno mismo?
¿Tiene sentido que el Gobierno promueva la movilización para defender el acceso a la tierra, cuando ha ofrecido comprar la necesaria para entregarla a los campesinos y, para ello, firmó un Acuerdo con Fedegán, que hemos cumplido, el cual disparó las ofertas voluntarias de venta, que hoy sobrepasan el millón y medio de hectáreas, de las cuales más de 700 mil están listas para compra, además de cerca de 500 mil que la justicia les ha quitado a los delincuentes y están en poder de la SAE?
Al 30 de agosto, entre el Clan del Golfo, el ELN, el EMC y otras disidencias, tuvieron 80 confrontaciones y cometieron cerca de 1.200 acciones delictivas; entonces, si la situación de orden público es tan crítica, en un año de elecciones regionales, ¿tiene sentido que el Gobierno promueva la movilización campesina, a sabiendas de los riesgos de su instrumentalización violenta por grupos ilegales con control territorial en más de 300 municipios?
Sin menoscabo del derecho a la movilización pacífica, promoverla desde el Gobierno no es buena idea; el Estado está para garantizar derechos, no para promover movilizaciones. El Gobierno no debe olvidar que es responsable del orden público... y el “palo no está para cucharas”.
Bogotá, D. C, 10 de septiembre de 2023
*Presidente de FEDEGAN
@jflafaurie
Por José G. Hernández*. - Los tratadistas hablan del Poder Constituyente y distinguen entre el primario u originario y el secundario o derivado. El primero, que en una democracia reside en el pueblo, consiste en la potestad de fundación o establecimiento de la Constitución. El segundo, confiado a uno o a varios órganos constituidos, consiste en la atribución de introducir reformas o modificaciones a la Constitución, para ir ajustando su preceptiva a los cambios que, con el paso del tiempo, se generan en el interior de la sociedad, tanto en el orden político como en el social, económico o cultural.
Quien esto escribe ha preferido reservar el concepto de Poder Constituyente para el acto de creación o formulación originaria de la Constitución, precisamente por cuanto el pueblo, en ejercicio de la soberanía, goza de plena independencia y, por tanto, no tiene límites materiales o de contenido, al consagrar las normas fundamentales. El poder derivado, que se recibe del Constituyente, tiene los límites formales y sustanciales que la respectiva Constitución establezca. Se trata, entonces, de una facultad o competencia, y no de un poder autónomo o indeterminado que pudiera cambiar elementos esenciales de aquélla, sustituirla o derogarla. En tal sentido, preferimos hablar del poder de reforma, no de un constituyente secundario.
Ahora bien, una Constitución no puede quedar congelada indefinidamente, con un cierto texto inmodificable, porque, dada la dinámica de los acontecimientos, su absoluta rigidez puede conducir a su revaluación, exigida por la misma sociedad. De allí que la posibilidad de contemplar reformas, sin estar convocando siempre a la ciudadanía para cualquier ajuste, sea indispensable. De allí que normalmente esa competencia se confíe a los órganos representativos, como lo son los parlamentos, congresos o asambleas legislativas.
Pero es claro que, como lo hemos venido sosteniendo, la tendencia a modificar la Constitución sin que ello sea necesario, sino por motivos puramente coyunturales o con objetivos políticos de corto plazo -como lo ha hecho nuestro Congreso-, es inconveniente y negativa, en cuanto la debilita y la hace inestable y muchas veces -cuando las enmiendas no se estudian, sino que se improvisan- conduce a incoherencias y a contradicciones. Ya vamos en sesenta reformas a la Carta de 1991.
Escribió el jurista alemán Karl Loewenstein que, aunque las reformas constitucionales son imprescindibles como adaptaciones de la dinámica constitucional a las condiciones sociales en constante cambio, no deben ser introducidas por razones oportunistas, en cuanto, si así se hace, desvalorizan el sentimiento constitucional.
Así, por ejemplo, frente a una disposición tan bien concebida como la del artículo 49 de la Constitución, a cuyo tenor “el porte y el consumo de sustancias estupefacientes o sicotrópicas está prohibido, salvo prescripción médica”, modificar su texto para legalizar la marihuana, solamente porque algunos congresistas se enorgullecen de su propia adicción, es algo que la sociedad colombiana no entiende. Se rompe la estructura constitucional, se afecta a las familias y se pone en mayor peligro la salud y la seguridad de la comunidad. Además, es el primer paso para la legalización de sustancias como la cocaína, la heroína y el fentanilo, sin ninguna necesidad y con graves consecuencias.
El poder de reforma se debe ejercer responsablemente.
Bogotá, D. C, 6 de septiembre de 2023
*Expresidente de la Corte Constitucional
Por Amylkar D. Acosta Medina*. - En septiembre de 2015, hace 8 años, la Asamblea General de la ONU adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS), como solución de continuidad de los Objetivos de Desarrollo del del Milenio, también conocidos como Objetivos del Milenio, acordados en el año 2000. Es de destacar que los ODS fueron acogidos inicialmente por parte de la Cumbre Río + 20 que tuvo lugar en el año 2012 a iniciativa del Gobierno de Colombia. El propósito fundamental es mejorar la calidad de vida de los más de 7.000 millones de habitantes del planeta, sobre todo la de los más vulnerables.
Pues bien, la Agenda 2030 desplegó 17 objetivos de desarrollo sostenible y fijó 169 metas a alcanzar. El Secretario General de la ONU, en duro pronunciamiento sentenció que “a menos que actuemos ahora, la Agenda 2030 podría convertirse en el epitafio del mundo que pudo haber sido…a mitad de camino, esta promesa está en peligro…más de la mitad del mundo está rezagado. Los Objetivos del Desarrollo Sostenible desaparecen por el retrovisor, al igual que las esperanzas y los derechos de las generaciones actuales y futuras”.
Y no es para menos, dado que transcurridos 8 años más de 40 de las 140 metas a alcanzar no sólo no muestran avances sino que incluso se ha retrocedido con respecto a algunas de ellas. El resto de ellas acusa atrasos considerables, al punto que si el cumplimiento de las mismas sigue al ritmo actual, se prevé que para el 2030 575 millones de personas continuarán atrapadas en la pobreza extrema (US $15/ día de ingreso), lo cual aunque significaría una reducción de la misma del 30% con respecto al 2015 estaría muy lejos de su erradicación, muy lejos del primer objetivo que es poner fin a la pobreza en el mundo. Sólo 15%, aproximadamente, de las 140 metas específicas se alcanzarían a cumplir al final de la década.
Y qué decir con respecto al 2º de los objetivos, Hambre cero. Según Antonio Guterres, “el mundo volvió a niveles de hambre desconocidos desde 2005”, atribuible en gran medida a dificultades de acceso a los alimentos, debido a que los precios de los mismos superan en muchos países los niveles del período 2015 - 2019. En efecto, el número de personas que sufría inseguridad alimentaria moderada o grave en 2021 se aproximó a las 2.300 millones, una de cada tres de ellas; entre tanto la desnutrición infantil sigue siendo un flagelo que azota a un gran conglomerado de la población a nivel mundial. A ello contribuyó mucho la crisis pandémica, que afecto el empleo y el ingreso, sobre todo en los países en desarrollo y de ingreso medio como Colombia.
Es más, en 2021 el número de personas que pasaban hambre estaba cerca de 800 millones, sobrepasando los niveles prepandémicos. En 2022 se estimaba que 45 millones de niños menores de cinco años sufría desnutrición grave y 148 millones habían visto afectado su crecimiento, mientras que 37 millones de niños tenían sobrepeso. Esto es alarmante!
Ante el peligro inminente del incumplimiento de la Agenda 2030 Antonio Guterres han planteado un “Plan rescate” de los ODS que pasa por la renovación del compromiso adquirido por los países signatario de los mismos, para lo cual se requiere la implementación de un plan de choque, con una inversión adicional a la ya comprometida de US 500.000 millones, para redoblar los esfuerzos y tratar de recuperar el tiempo perdido. De lo contrario, como lo afirma él “la falta de progresos supone que la desigualdad seguirá agravándose, aumentando el riesgo de un mundo fragmentado, con dos velocidades”.
En una conferencia de prensa para presentar el más reciente y sombrío reporte de las Naciones Unidas sobre el grado de cumplimiento de los ODS, el Subsecretario general de la ONU Li Junhua manifestó su deseo de que los líderes políticos del mundo tracen “una nueva hoja de ruta” en la Cumbre prevista para los días 19 y 20 de septiembre en Nueva York, con el fin de darle mayor celeridad y agilidad a las acciones tendientes a dar cumplimiento a sus metas. Sólo quedan siete años para agotar el plazo, acotó y “los esfuerzos por cumplir los objetivos están en graves problemas” y finalizó diciendo que “es hora de dar la alarma”. Para luego es tarde, Como dijo el gran escritor Jorge Zalamea Borda en su magistral poema El viento del Este, no hay tiempo qué perder, hay vidas por ganar.
Cota, septiembre 2 de 2023
*Economista. Expresidente del Congreso, exministro de Minas y Energía
Por Fernando Cepeda Ulloa*. - El presidente Macron en Francia se reúne con sus ministros y, luego con los dirigentes de las fuerzas políticas representadas en la asamblea para encontrar salidas a la situación que están viviendo. Aunque Macron fue recientemente reelegido no cuenta con mayoría parlamentaria y ya se habla de su presidencia como si estuviera en el último año de su segundo quinquenio.
En España vemos como el resultado de las últimas elecciones tiene todavía en vilo el importantísimo tema de quién gobernará. Porque el actual gobierno no cuenta con mayoría y el alternativo, representado por el Partido Popular, tampoco. Ya han pasado varias semanas. En días anteriores el Rey cumplió con el deber de encargar a uno de los contrincantes del partido de Oposición, de conformar un gobierno. Eso, en un régimen parlamentario, quiere decir construir una mayoría en el parlamento que le permita gobernar. Tiene que construir consensos y para ello le faltan siete votos. ¿Acaso fácil? Está en juego la integridad geográfica de España.
Si el candidato de la oposición fracasa, el Rey le encargará esta misión al actual Presidente. Y si éste fracasa, habría que convocar nuevas elecciones en la esperanza de que los resultados electorales definan esa mayoría parlamentaria. Complejo. Es el arte de gobernar que busca que en la sociedad haya armonía y ojalá consensos y se pueda marchar hacia adelante en la difícil tarea de edificar bienestar general.
El presidente Petro desechó olímpicamente el consenso. Diría que como se hizo se deshizo. Carecía de reglas, no tenía una agenda compartida, no tenía un asentimiento sobre la participación en el gobierno de las fuerzas que le garantizaban una amplia mayoría en el Congreso. Todo era de no creer. Anunciar una coalición para constituir un gobierno mayoritario sin haber elaborado el trabajo complejo, muy complejo, de identificar las áreas de consenso y de disenso y los procedimientos. Y de no creer, también, la forma como desapareció. Y, no obstante, el jefe del Partido Liberal se preguntó públicamente ¿Cuál coalición? Y más interesante aún, su partido continúa como partido de gobierno.
Ojalá aprendamos algo de los procesos que se están llevando a cabo en Francia y en España ya que mirar a la historia, aún la más reciente, ¡¡¡nos parece imposible!!! Es que no miramos ni la nuestra… y tal vez por eso no se enseña desde el gobierno de Belisario Betancur. Nuestra historia está plagada de acuerdos nacionales de diversa naturaleza. ¡Cómo que no nos hemos enterado!
Gobernar en minoría implica confrontar, apelar a una retórica radical, intimidar, amenazar. Acordar para asegurar una gobernabilidad democrática implica una retórica de colaboración, de armonía, de mutuo aprecio, y ello con respecto al presente y al pasado. El gobierno sabe que no tiene la mayoría para imponer su programa y sabe también, que se reconoce que representa un sector importante de la población que demanda reformas, más justicia social, más igualdad.
¿Acaso habrá que esperar el resultado de las elecciones de octubre para saber hacia qué lado se inclina la opinión pública?
En esencia, el desencuentro que hace difícil, casi imposible, llegar a un consenso es sobre el papel del Estado y el papel del sector empresarial y de los ciudadanos en el gobierno de la sociedad. Aquí no ganó una revolución marxista ni un movimiento guerrillero como en Cuba, Petro ganó la presidencia y tan sólo eso, y no el Congreso, ni las Alcaldías ni las Gobernaciones etc., un exguerrillero que lleva treinta años compitiendo dentro de las reglas de la democracia, ganando y perdiendo.
Bogotá, D. C, 3 de septiembre de 2023
*Analista Político, Catedrático. Exministro de Estado
Por Mauricio Cabrera Galvis*. - El crecimiento económico se frenó hasta un mísero 0.3% anual en el segundo trimestre de este año. Así lo había previsto el Banco de la República, de manera que su Junta ahora puede decir: ¡Misión cumplida, lo logramos!.
Por supuesto el objetivo del Banco no era frenar la economía sino controlar la inflación, pero dado que en esta ocasión las principales causas del aumento de precios eran de oferta y de costos, se sabía que la subida de las tasas de interés no aumentaría la oferta y solo incidiría sobre la inflación a través de un freno a la demanda y por ende a la actividad económica.
En efecto, en el mundo entero fueron tres los choques de oferta que elevaron los precios: uno, el aumento del precio del petróleo y la energía causado por la invasión rusa a Ucrania; dos, la escasez de alimentos y materias primas provocada por esa invasión y agravada en Colombia por factores climáticos y de infraestructura vial; tres, las secuelas de los problemas de transporte y contenedores que dejó la pandemia.
En Colombia la inflación empezó a subir desde el segundo semestre del 2021, después del paro nacional, pero se aceleró a principios del 2022 por los mencionados choques de oferta, hasta llegar a un máximo de 13% al final de ese año. Después ha descendido un poco por las mejores cosechas y la disminución de la actividad económica.
Por su parte el Banco, elevó trece veces consecutivas hasta llevarlas a 13.25%. dese finales del mismo 2021, pero el aumento de los intereses no ha hecho mella significativa sobre la inflación. Tres componentes del IPC que explican el 63% de la inflación a julio: Alimentos y bebidas, Alojamiento y servicios públicos y Transporte. Sus variaciones anuales son 21.4%, 21.71% y 19.66% respectivamente y los dos últimos son precios administrados.
Donde si se ha sentido de manera clara el impacto de la subida de intereses es en el ritmo de crecimiento económico. El Indicador de Seguimiento de la Economía (ISE) viene con una clara tendencia a la baja desde mayo del año pasado.
Aún reconociendo que hay factores de incertidumbre política que han podido incidir en la desaceleración de la economía, esto no puede llevar a desconocer el impacto negativo de las altas tasas de interés sobre la actividad económica. Son varios los canales principales a través de los cuales opera este impacto.
En primer lugar el encarecimiento del crédito de consumo. Con tasas de las tarjetas de crédito superiores al 40% es inevitable que los consumidores las utilicen menos; lo mismo sucede en el caso de la venta de vehículos. Por eso no es de extrañar que en junio el sector comercio hay registrada una caída anual del- 3.2%.
El sector de la construcción registró una caída aún mayor (-3.7%) en el mismo período. El subsector que tuvo una mayor caída fue el de las obras civiles, donde el alza de tasas ha impedido el cierre financiero de proyectos ya adjudicados.
En el caso de la construcción de vivienda se conjugaron las demoras en la asignación de subsidios para vivienda de interés social, con una reducción de la demanda por las mayores tasas de las hipotecas.
La conclusión es que el país se ha quedado con el pecado de la desaceleración económica y sin el género de la menor inflación.
Cali 3 de septiembre de 2023
Filósofo y Economista. Consultor.