Internacional
Redacción Ecos. Foto: ONU/Cia Pak.- El Secretario General de la ONU se mostró horrorizado por la última escalada militar en la ciudad siria de Alepo que está sufriendo el bombardeo más prolongado e intenso desde el inicio del conflicto.
Ban Ki-moon señaló que tras la ofensiva del ejército sirio iniciada hace dos días con el objetivo de conquistar el este de Alepo, ha recibido numerosos informes que afirman que en los bombardeos sobre esa ciudad se estarían usando armas incendiarías y municiones de última generación.
El Titular de la ONU subrayó que el uso aparentemente sistemático de ese tipo de munición en áreas densamente pobladas podría considerarse un crimen de guerra.
El Secretario General consideró la situación como un día sombrío ante el compromiso global que comporta la protección de civiles.
Señaló que la comunidad internacional ha de enviar el mensaje que no tolerará el uso indiscriminado de esas poderosas armas contra civiles.
La solución para Siria no puede ser militar
Secretario General de la ONU insistió hoy en que el conflicto en Siria no puede tener una solución militar y reiteró su convicción de que todos los países con influencia deben presionar a las partes enfrentadas para detener la masacre que tiene lugar en Alepo.
En una conferencia de prensa en la sede de Naciones Unidas en Ginebra, Ban Ki-moon condenó nuevamente la campaña deliberada contra los civiles, los trabajadores de salud y el personal humanitario en esa ciudad.
“No tenemos palabras para expresar nuestra indignación ante la carnicería, sobre todo en Alepo. La brutalidad es constante… Las partes tienen la obligación de poner fin a los ataques, pero los países con influencia también son responsables de hacerlo”, enfatizó.
Ban agregó que todos los actores deben tomar medidas para ayudar a los 13,5 millones de sirios que la precisan con desesperación y para propiciar la estabilidad en la región y en el mundo.
Se refirió a una reunión que sostuvo esta mañana con el Comité Ejecutivo de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), donde advirtió que la desvergonzada indiferencia por las leyes humanitarias está creando un sufrimiento masivo y daños de largo plazo y llamó a los líderes mundiales a responder de manera enérgica y coordinada a esta situación.
El titular de la ONU lamentó la división de las potencias regionales y del Consejo de Seguridad, afirmando que han creado una “tormenta perfecta” que no ha permitido resolver la crisis siria.
En este contexto, urgió al Consejo, a las potencias y al pueblo sirio a unirse en aras de un mejor futuro. “¿Cuánto tiempo más pueden seguir matando gente y destruyendo sus países?”, preguntó.
Finalmente, Ban reiteró que sólo un acuerdo político entre las partes puede acabar con el conflicto.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Tiwy.- Con diferentes iniciativas, América Latina se movilizó este viernes, una vez más, para presionar al Presidente Nicolás Maduro y expresar su preocupación sobre la profunda crisis humanitaria que afecta a Venezuela.
En una declaración conjunta, los Cancilleres de seis países (la Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay y Perú) se mostraron preocupados por un dictamen del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, que podría postergar hasta 2017 el referéndum revocatorio en contra de Maduro.
Además, Paraguay, en nombre de unos 30 países, solicitó ayer a la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU que propicie programas de protección de seguridad alimentaria en Venezuela, algo que fue rechazado por Caracas como un intento de intervencionismo.
Por otro lado, el gobierno colombiano se mostró ayer a favor de una actuación del Vaticano para facilitar el diálogo entre el gobierno venezolano y los partidos de la oposición.
Los cancilleres también alentaron el diálogo entre el gobierno, la oposición y los distintos actores políticos y sociales venezolanos y reiteraron su disposición para contribuir a que se realicen las conversaciones.
Pero el punto más fuerte de la declaración de los cancilleres fue el referido a la decisión del CNE. La resolución del organismo, controlado por el chavismo, "implica un método determinado para la recolección del 20% del padrón [electoral] y tiene el efecto de postergar la realización del referendo revocatorio hasta 2017, afectando así el sentido de la consulta", sostuvieron en la declaración.
La semana pasada, el CNE acordó que la recolección de firmas para activar un referéndum en contra del presidente Maduro se realizará del 26 al 28 de octubre próximo, decisión que pone en duda que la consulta a los venezolanos pueda efectuarse este año.
Para impulsarlo, la oposición deberá contar entre esas fechas con el 20% de las firmas, cerca de cuatro millones, del padrón electoral en cada una de las 23 regiones del país. Según cálculos independientes, si la oposición alcanzara el requisito, el referéndum podría realizarse en el primer trimestre de 2017.
Si se materializara antes del 10 de enero de 2017 y Maduro perdiera, se abriría un escenario para unas nuevas elecciones presidenciales. Sin embargo, si la consulta se realizara en el curso de 2017 y el presidente fuera derrotado, el vicepresidente asumirá el cargo hasta enero de 2019.
Por otro lado, en Ginebra, el Viceministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Oscar Cabello Sarubbi, pidió en su discurso que la Oficina del Alto Comisionado propicie un programa de protección de la seguridad alimentaria y de salud de los sectores más vulnerables de la población venezolana.
El político paraguayo, asimismo, mostró su "adhesión a la preocupación expuesta por el alto comisionado respecto de la gravedad de las denuncias sobre violaciones de los derechos humanos en Venezuela", e instó a Maduro a "considerar estas observaciones".
La semana pasada, el Alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra"ad Al Hussein, criticó en el consejo que Venezuela niegue el acceso al país a expertos en derechos fundamentales a pesar de las graves alegaciones sobre abusos cometidos.
Cabello Sarubbi instó además al gobierno de Maduro a aceptar la disposición expresada por el Vaticano de mediar entre el gobierno y la oposición.
En la misma línea, el gobierno colombiano se mostró a favor del papel mediador de la Santa Sede. "Apoyamos y confiamos en el papel mediador del Vaticano, el cual será fundamental para avanzar con voluntad en la reconciliación de todos los venezolanos", señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia en un comunicado. La cancillería colombiana agregó que se debe seguir insistiendo en la necesidad "de continuar con la elaboración de una agenda concreta con resultados positivos para buscar soluciones urgentes a la situación social, política y económica de Venezuela, a través de un diálogo constructivo".
Después de la divulgación del comunicado, el presidente Juan Manuel Santos se volvió a referir al tema en un acto público y dijo que su gobierno respalda el diálogo.
"Estábamos con la canciller [de Colombia, María Ángela Holguín] analizando la situación en Venezuela y la posibilidad de que se pueda establecer un diálogo entre la oposición y el gobierno. Eso es algo que a todos nos interesa", dijo Santos.
"Ya hay una manifestación de ambas partes de utilizar el Vaticano como mediador. Nosotros queremos estimular y exhortar a que eso suceda, porque es a través del diálogo como se pueden resolver los problemas y encontrar las soluciones", añadió Santos.
La alianza opositora venezolana Mesa de Unidad Democrática entregó anteayer una carta en la Nunciatura Apostólica para pedir la intervención del Papa Francisco. La carta fue entregada una semana después de que el gobierno envió una comunicación para solicitar la intervención del Vaticano en la facilitación del diálogo con la oposición.
Por Felicia Saturno Hartt.- Foto: S. Kitaz/Reuter.- El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció que 96 niños fallecieron y unos 223 resultaron heridos desde el viernes a consecuencia de la reanudación de ataques en el este de la ciudad siria de Alepo.
El Director Adjunto de Unicef, Justin Forsyth, se expresó fuertemente diciendo que "Nada puede justificar este tipo de ataques contra menores y este total menosprecio por la vida humana. El sufrimiento y el impacto que está teniendo en los menores es definitivamente lo peor que hemos visto". También lamentó la situación que viven los niños de Alepo al encontrarse atrapados en una "auténtica pesadilla", añadiendo que "no existen palabras para describir el sufrimiento que están experimentando".
Forsyth advirtió que el sistema sanitario en el este de la ciudad se está "desmoronando", ya que sólo quedan unos treinta médicos y escasean los equipos y las medicinas para atender a los heridos.
La ofensiva contra las zonas rebeldes en el este de Alepo ha sido comandada por el Ejército sirio, con apoyo de la aviación rusa, y comenzó días después de fallar el cese al fuego que duró una semana en todo el país. Estados Unidos denunció la ofensiva, que la embajadora Samantha Power calificó de "sin precedentes".
Francia aboga por una nueva tregua en Alepo
En busca de un otra tregua y para que cese la violencia en Alepo, el gobierno de Francia anunció su actual esfuerzo por un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. "Nos parece que es la única forma de avanzar", dijo a los periodistas el embajador francés, François Delattre.
Paris pediría en la resolución medidas que garanticen un cese de las hostilidades, incluiría una propuesta estadounidense de dejar en tierra la aviación siria, y establecería un mecanismo internacional que supervise el alto el fuego.
Delattre no dio detalles de cuándo podrían votar los miembros del consejo por el texto y dejó claro que su intención es el consenso, o "tratar de unir al Consejo". En el pasado, Rusia, que es gran aliado del régimen de Bachar al Asad en el Consejo de Seguridad, ha vetado varias iniciativas de las potencias occidentales sobre Siria. En cuanto a esto, Delattre subrayó que la resolución puede servir para que cada miembro del Consejo de Seguridad se enfrente "a su propia responsabilidad".
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Euronews.- Los italianos votarán las reformas constitucionales que propone el Gobierno del Primer Ministro de centroizquierda, Matteo Renzi, el próximo 4 de diciembre, según dijo este lunes, en Roma, el Vicesecretario del Gabinete, Claudio de Vincenti.
Las reformas propuestas suponen el mayor cambio en las estructuras políticas, desde que se creó la república italiana hace 70 años. Recortan los poderes del Senado y las entidades regionales con el objetivo de conseguir un gobierno más fuerte y más eficiente para el país.
Según Renzi, en la consulta popular los italianos decidirán si quieren "un país más estable y más sencillo". Italia tiene una larga trayectoria de Gobiernos breves. Renzi lleva dos años y medio en el Gobierno y su Ejecutivo ya es el cuarto más duradero desde 1946.
Los opositores a la reforma sostienen que los cambios propuestos por Renzi solo refuerzan de forma exagerada el poder del Ejecutivo y socavan los controles y equilibrios democráticos.
La reforma que se someterá a referéndum se uniría a otra ley, conocida como "Italicum", que garantiza a los ganadores de las elecciones una mayoría segura en el Parlamento.
La reforma prevé que el Senado pase a tener de 315 a 100 senadores, que no serán escogidos de forma directa por el pueblo. Además, dicha cámara no votará todas las leyes.
Todos los partidos de la oposición y también algunos políticos dentro del Partido Democrático de Renzi se oponen a la medida. Consideran que esta supondrá el fin del control bicameral, aunque fue dicho sistema el que reiteradamente provocó bloqueos y la caída de Gobiernos en el país.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: UNESCO.- La Directora General de la UNESCO dijo hoy que los ataques extremistas al patrimonio cultural demuestran que las agrupaciones integristas quieren destruir los valores que hay detrás de esos bienes.
Irina Bokova habló en un evento sobre la destrucción y el tráfico ilícito del patrimonio cultural por parte de grupos terroristas y organizaciones criminales.
La discusión tuvo lugar en Nueva York en los márgenes de la Asamblea General de la ONU.
Bokova destacó la importancia de la protección de los lugares históricos apelando a la juventud: “Si queremos enviar un mensaje de paz firme, un mensaje sólido sobre la importancia del patrimonio cultural, debemos inculcar en los jóvenes un sentido del respeto a la historia, al patrimonio y a la diversidad”, indicó Bokova.
Por su parte, el Director General de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Yuri Fedotov, señaló la necesidad de una cooperación más efectiva entre Estados, ONG y sector privado contra el tráfico de bienes culturales.
Asimismo, solicitó una respuesta más efectiva de los sistemas judiciales y las fuerzas del orden ante estos hechos y abogó por la cooperación internacional en la confiscación y la recuperación de ese patrimonio.
En el encuentro, el Secretario General de la ONU resaltó la labor llevada a cabo por la UNESCO en la reconstrucción de 14 mausoleos en la ciudad de Timbuktu, en Mali, y mostró preocupación ppor los asaltos al patrimonio cultural en Medio Oriente, el norte de África, Yemen, Mali y otros puntos del planeta.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Julie Jacobson/AP.- Por primera vez en 71 años de historia, la sede de las Naciones Unidas (ONU) fue escenario ayer de una cumbre dedicada a la problemática de los refugiados y la migración global y que concluirá con una declaración suscrita por los 193 países del organismo vacía de contenido político y legal para afrontar el mayor éxodo de personas que huyen de conflictos y persecuciones desde la Segunda Guerra Mundial.
El documento final, que no es vinculante y cuyos principios están ya contemplados en las legislaciones nacionales, ha sido duramente negociado hasta la última coma y es considerado insuficiente por las organizaciones de DD.HH.
"Estamos siendo testigos de la peor crisis humanitaria y de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial", recordó en la apertura de la reunión el presidente de la Asamblea General, el fijiano Peter Thomson, que defendió que la comunidad internacional no les puede fallar a esas personas que huyen de la guerra y la violencia, unos 65 millones en todo el mundo, según la ONU.
Los líderes mundiales que asistieron al encuentro -celebrado un día antes del inicio de la 71a Asamblea General de la ONU- sellaron sus compromisos a través de la "Declaración de Nueva York", un documento que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó como "un avance decisivo en los esfuerzos conjuntos para afrontar los desafíos de la movilidad humana".
"No se debe considerar a los refugiados y los migrantes como una carga -dijo Ban-. Ellos ofrecen un gran potencial si lo aprovechamos." La cumbre demostró, según el secretario general de la ONU, que la comunidad internacional es capaz de cerrar filas en este tema. Sin embargo, "la cumbre sólo tendrá un significado real si también cumplimos con los compromisos que hemos asumido hoy", subrayó.
En el documento final, que no es vinculante, ya que sólo es una declaración de intenciones, los líderes mundiales se pusieron de acuerdo sobre ciertos principios comunes para la gestión de la crisis de los refugiados y la migración. Además, acordaron algunas bases para comenzar un proceso de negociaciones que debe desembocar en un pacto global sobre los refugiados en 2018.
En el texto final, de 22 páginas, los países se comprometen a proteger "totalmente" los DD.HH. "de todos los refugiados y migrantes, sin importar su estatus" y aseguran que respetarán las normas internacionales vigentes en ese ámbito.
Los 193 Estados miembros reconocen además "una responsabilidad compartida" para "gestionar grandes movimientos de refugiados y migrantes de forma humana, sensible, compasiva y centrada en la gente", y se comprometen a abordar las "raíces" de estos desplazamientos masivos de población. No obstante, los líderes aclaran que "cada Estado tiene el derecho soberano de decidir a quién admite en su territorio".
Si bien la cumbre buscó establecer un denominador común para afrontar los grandes movimientos de personas, la confrontación política en este campo provocó una dura discusión entre los firmantes, que negociaron hasta la última coma del documento.
En dicho proceso, que se prolongó durante meses, algunos Estados miembros se resistieron a incluir algunas de las propuestas iniciales más específicas, como la de reasentar a un 10% de los refugiados, que actualmente se concentran sobre todo en los países en vías de desarrollo. Según la ONU, más de la mitad de los refugiados en el mundo son acogidos en sólo seis países, de bajos ingresos: Turquía, Paquistán, Líbano, Irán, Etiopía, Kenia y Uganda.
El Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, defendió un enfoque pragmático y explicó que la prioridad de los países europeos es "restaurar el orden" de sus fronteras externas para evitar nuevas situaciones de desbordamiento.
Aunque la ONU defiende la importancia del texto, cuyos principios están ya contemplados en las legislaciones nacionales, muchas organizaciones no gubernamentales humanitarias lo criticaron por considerar que le faltan ambición y medidas concretas.
Winnie Byanyima, de Oxfam Internacional, opina que la cumbre se queda corta en su exigencia de compartir responsabilidades para proteger mejor a las personas que se ven forzadas a abandonar sus hogares. “Necesitamos ver a los países acogiendo a más refugiados y ofreciéndoles trabajo y educación”. “Muchos Gobiernos temen ver está cuestión influyendo en sus agendas políticas pero deben cumplir sus obligaciones bajo la legislación internacional y demostrar empatía hacia los más vulnerables”.
“Es una oportunidad perdida”, según Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch. Considera que mientras los Gobiernos no muestren un compromiso político firme para hacer frente a las causas de las guerras y la violencia, los desplazamientos forzados seguirán creciendo.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Manu Brabo / AP.- El Instituto de Desarrollo de Ultramar (en inglés, Overseas Development Institute –ODI-), uno de los laboratorio de ideas independientes, líder en temas de desarrollo internacional y humanitarios, con sede en el Reino Unido, ha presentado su informe «Refugiados y migrantes de Europa. Flujos ocultos, fronteras más controladas y costes cada vez más altos».
Este estudio analiza el coste que tiene la llegada de inmigrantes, refugiados y solicitantes de asilo para los países europeos. Así, considera que la recepción, procesamiento y reubicación de los llegados, durante 2015 y 2016, costará a Europa 27.300 millones de euros.
ODI se adelanta a las reacciones explicando que aunque el coste parezca significativo, "solo representa alrededor de un euro por semana por persona en la UE y el EFTA”. Un análisis que demuestra que lo implementado no es suficiente y sólo se destinó a frenar la llegada de los migrantes a Europa.
La Unión Europea se ha gastado más de 17.000 millones de euros desde 2014 con el fin de tratar de frenar y de disuadir la inmigración a sus países miembros, sin que ello haya supuesto la desaparición del problema sino la apertura de rutas encubiertas por las que siguen llegando miles de personas.
Según el análisis realizado, los países europeos se han gastado «como mínimo, al menos 1.700 millones de euros en medidas dentro de Europa desde 2014 a 2016 en un esfuerzo por reducir los flujos», si bien se cree que esta cifra solo es una «imagen parcial del verdadero coste».
Entre estas medias figuran, según resalta el Informe de ODI, la construcción o los planes de construcción de vallas fronterizas por varios países como Hungría (en sus fronteras con Croacia, Serbia y Rumanía), Eslovenia (con Croacia), Austria (con Eslovenia e Italia), Macedonia (con Grecia), Letonia (con Rusia) y Estonia (con Rusia), además de los planes de Reino Unido de construir un muro en Calais, en Francia, para evitar el paso de inmigrantes a través del Canal de la Mancha.
Las cinco vallas fronterizas que se construyeron a finales de 2015 y principios de 2016 en el momento dominante de la crisis de refugiados vivida por Europa, tuvieron un coste estimado de 238 millones de euros, de acuerdo con el informe.
A esto hay que añadir el refuerzo de los controles de seguridad en los pasos fronterizos y otras medidas dentro de este ámbito. Por otra parte, los países europeos han comprometido desde diciembre de 2014 unos 15.300 millones de euros en acuerdos con los países de origen de los refugiados o los países vecinos, con el fin de mejorar la situación y las oportunidades y evitar que sus ciudadanos traten de llegar a Europa. Esta cantidad incluye entre otros el acuerdo alcanzado entre la UE y Turquía el pasado marzo, así como fondos para Siria y África.
Sin embargo, el análisis realizado por ODI apunta a que «los controles de frontera en muchos casos simplemente han reorientado a los inmigrantes y refugiados hacia rutas alternativas y encubiertas».
En este sentido, los autores resaltan que las previsiones, tras el acuerdo con Turquía y otros pactos, son de que 2016 terminará con la llegada de unos 330.000 inmigrantes y refugiados a través del Mediterráneo, muy lejos de los 3 millones que se predecían a principios de año y de los 1,1 millones que llegaron en 2015.
Pese a este marcado descenso en las llegadas, se espera que haya 890.000 solicitudes de asilo en 2016, en comparación con las 1,7 millones que se registraron el año pasado. Esta disparidad en las cifras de llegadas y las de solicitudes de asilo se debe, según el ODI, a que «hay muchas personas de cuyos viajes a Europa sabemos muy poco».
Estas personas viajan a Europa por otros medios que no son el mar, como ocultos en vehículos para atravesar las fronteras, en avión con documentación falsa o porque permanecen más tiempo del que se los permiten sus visados.
Así, se calcula que en 2015 el 35% de las nuevas solicitudes de asilo fueron presentadas por personas que llegaron a través de estas vías encubiertas, una cifra que alcanzará aproximadamente el 60 por ciento este año, según el estudio.
«Con el tiempo, las rutas cambian y se abren otras nuevas; el cierre de fronteras concretas simplemente desvía a los refugiados e inmigrantes hacia los países vecinos o hacia rutas más peligrosas», defiende el ODI, lo que empuja a estos países a adoptar medidas similares y desencadena «un efecto dominó».
Por último, el informe de ODI pone el acento en el costo que tiene la llegada de inmigrantes, reugiados y solicitantes de asilo para los países. Así, según su estimación, la recepción, procesamiento y reubicación de los llegados durante 2015 y 2016 costará 27300 millones de euros a Europa. Solo los 1.7 millones de solicitantes de asilo, llegados en 2015, costarán 18 millones de euros este año.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Radio ONU.- El 70 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU concluyó esta semana con un reconocimiento del Secretario General, Ban Ki- moon, para el presidente saliente, el legislador danés Mogens Lykketoft, por haber logrado una mayor transparencia en la oficina de la presidencia del máximo órgano deliberativo de la ONU, así como el establecimiento de un proceso inédito en la elección del próximo líder de Naciones Unidas.
"Los diálogos informales con los candidatos han ayudado a los estados miembros a tener una mejor visión sobre los aspirantes y han permitido a los pueblos del mundo sentirse más partícipes en el proceso de selección del Secretario General, como debe ser", dijo Ban.
Lykketoft, por su parte, enumeró los momentos más relevantes de su presidencia, entre los que mencionó la adopción de la Agenda de Desarrollo 2030 y el Acuerdo de París, así como otros importantes eventos de alto nivel relacionados con la sociedad de la información, el problema mundial de las drogas y los esfuerzos globales para poner fin al VIH-SIDA.
Al transferirse el mandato al fijiano Peter Thomson, como presidente del 71º periodo de sesiones, se aplicó por primera vez en la historia de la ONU, el Código de Ética para la Presidencia de la Asamblea General.
El código, aprobado en la mañana de este martes, estipula que a partir de esta sesión, el presidente entrante jurará el cargo, lo cual hizo Thomson mientras sostenía en su mano derecha la Carta de la ONU.
En sus primeras declaraciones como Presidente de la Asamblea General dijo que su prioridad será trabajar en la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el gran plan contra la pobreza y para la protección del medio ambiente aprobada el pasado año por la ONU. "Yo lo veo como el plan de supervivencia para nuestra especie en este planeta", señaló Thomson.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: M. Bello/Reuters.- El Movimiento que surgió durante la Guerra Fría, con el objetivo de conservar una posición neutral y no aliarse a ninguna de las superpotencias, aún existe. A pesar de la caída del Muro de Berlín (1989) y que la URSS se haya disuelto (1991), la organización continúa existiendo.
Prueba de ello es que la XVII Cumbre MNOAL se realiza en la Isla de Margarita. La canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, dio inicio al encuentro de los Ministros de Relaciones Exteriores. Esta plenaria, que terminará este viernes, tiene lugar tras dos días de reuniones entre las comisiones técnicas de política y economía social del MNOAL y antes de la conferencia de Jefes de Estado y de Gobierno.
En la reunión de cancilleres y otros altos funcionarios participan los representantes de Cuba, República Dominicana, India, Bolivia, Ecuador, Argelia, Burundi, Mauritania, Eritrea, Zimbabue, Irán, Serbia y Kuwait.
Rodríguez señaló que el objetivo de esta cumbre será trabajar a favor de la paz, la igualdad, el equilibrio universal, la igualdad soberana entre los Estados, así como la defensa y promoción de los derechos humanos.
Concretamente, la Ministra de Exteriores de Venezuela anunció que se buscará reactivar los principios de Bandung, establecidos por los miembros fundadores del bloque en 1955 y que “aún siguen vigentes”, pese a que el mundo ha cambiado.
Según lo establecido en Bandung, los no alineados se sustentan en principios como la soberanía y libre determinación de los pueblos; la igualdad racial, religiosa, cultural de naciones grandes y pequeñas, y la abstención de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza en las relaciones internacionales, entre otros.
Venezuela presidirá Movimiento de Países No Alineados
Venezuela ha asumido la Presidencia del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), en el marco de la cumbre de la organización y se convierte en el tercer país latinoamericano que desempeña el puesto, tras Cuba y Colombia, informó hoy el Gobierno en un comunicado.
Aunque el acto formal de traspaso de la presidencia a Venezuela por parte de Irán se efectuará el próximo sábado durante la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, en la práctica el país caribeño ha asumido la presidencia desde que arrancaron los trabajos preparatorios el pasado martes, según el Ejecutivo.
Cumbre en Crisis Humanitaria
La mencionada cumbre se desarrolla paradójicamente cuando Venezuela pasa por una inconmensurable crisis humanitaria. Los críticos de la pésima administración de Nicolás Maduro han apuntado que el dinero utilizado para realizar la cumbre hubiera ayudado a subsanar las carencias elementales de medicamentos y alimentos que vive la población del país.
Asimismo, se ha criticado la participación de Robert Mugabe, Jefe de Gobierno, desde 1987, de Zimbabue. Diputados y personalidades de la política y el acontecer de Venezuela han criticado la presencia del mandatario africano.
Ramos Allup, Presidente de la Asamblea Nacional, expresó ““Ningún foro puede tildarse de democrático con la presencia del déspota Robert Mugabe”, a través de su cuenta en Twitter.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Reuters. El Presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, el hombre fuerte, pronunció este 14 de septiembre su discurso sobre el estado de la UE ante la Eurocámara en Estrasburgo.
El humor y la emoción son dos rasgos típicos de las alocuciones de Jean-Claude Juncker. Pero en su discurso en esta ocasión, sobre el estado del bloque comunitario, no mostró esa elocuencia.
Un Juncker de aspecto más bien cansado y tono serio señaló que los próximos serán “doce meses decisivos para Europa”, enfatizando que los problemas del Viejo Continente deben recibir respuestas concretas y que sus ciudadanos esperan soluciones a tiempo.
Siguiendo esa premisa, Juncker se apresuró a enumerar los puntos débiles de la Unión -que a su juicio atraviesa una crisis existencial- y a proponer maneras de fortalecer la cohesión del bloque, sin crear la impresión de que la UE busca “aplastar” a las naciones que la integran.
“Europa no puede convertirse en un Estado”, respondió Juncker a las acusaciones de los populistas de derecha. El funcionario luxemburgués había preparado este discurso con mucha antelación y consultado a los socios del bloque sobre sus expectativas.
Cuando arguyó que la UE quería luchar contra la evasión fiscal perpetrada por grandes empresas, fue inevitable escuchar risas en la sala; el escándalo Luxleaks no ha sido olvidado todavía. Juncker también quiere garantizarle a los granjeros un precio justo por la leche que proveen, proteger a los productores de acero europeos del dumping de precios propiciado por China, y reformar los mercados de las telecomunicaciones.
Juncker aseguró que a más tardar en 2020 todos los ciudadanos tendrían acceso gratuito a Internet y que los recursos del fondo de inversiones que lleva su nombre serían duplicados. Pero hasta allí llegaron sus promesas más puntuales. Al referirse a los altos índices de desempleo juvenil en el continente, no pudo sino recordar que las medidas para poner coto a ese fenómeno corren por cuenta de los estados. De cara a esa situación, lo que la Comisión Europea hará es respaldarlos indirectamente intensificando la vigilancia de las fronteras.
El gran número de migrantes que entró a la UE en 2015, huyendo o no de la guerra en el Cercano Oriente, atizó el temor de muchos europeos a una reducción de sus oportunidades de trabajo y, en general, de su calidad de vida. Juncker anunció que 200 nuevos vigilantes mejorarán el desempeño de la agencia Frontex y que también las filas de Europol serán reforzadas. Aunque el funcionario no habló mucho sobre los refugiados, juró tomar en cuenta las inquietudes de la población en esta materia y observó que la solidaridad no puede imponerse.
“La solidaridad debe venir del corazón”, dijo el funcionario, acotando, eso sí, que la respuesta a los retos de la inmigración no es ni la construcción de muros y vallas, ni el nacionalismo exacerbado.
Juncker, hizo hincapié en que la UE no se desmoronaría cuando Gran Bretaña se retire. Al contrario, sin las objeciones de Londres, el camino queda libre. "Juntemos nuestros recursos militares”, propuso. Su recomendación coincide con la que hicieron los Ministros de Defensa de Alemania y Francia.