Opinión
Por Juan Camilo Restrepo Salazar*.- Como sucede con las masas de plastilina dejadas a la imaginación de los niños, éstas van cambiando de forma a medida que los juegos infantiles avanzan.
Así ha sucedido con la Reforma Tributaria o Ley de Financiamiento que deberá ser aprobada por el Congreso la semana entrante. Fue cambiando de forma a medida que avanzaban las deliberaciones de las comisiones económicas conjuntas, sin que allí se notara ningún liderazgo gubernamental importante. Como se requería tratándose de asunto tan importante.
Es paradójico constatar que una ley cuyo recaudo en 2019 debía ser al menos de $14 billones apenas recogerá, según ha trascendido, $7.5 billones; con lo cual de todas maneras habrá que hacer un recorte en los capítulos sociales del presupuesto del año entrante de por lo menos $ 6.5 billones, que era justamente lo que se quería evitar.
¿Por qué llegamos a tan menesterosa conclusión?
En primer lugar, porque el Gobierno, que nunca tuvo listo este proyecto de ley sino que lo fue construyendo a golpes de anuncios “homeopáticos” a lo largo de las semanas a partir del 7 de agosto, incurrió en la inexcusable ingenuidad de creer que el país iba a aceptar un brusco aumento del 0% al 18% a todo el componente de alimentos básicos. Esto no sucedió así. Y al retirar el IVA a la canasta familiar se tuvo que abandonar una iniciativa que proveía el 80% de los recaudos esperados con esta reforma.
Los intentos por compensar semejante hueco resultaron infructuosos. En un momento dado, siempre con la improvisación proverbial, se dijo que con un IVA presuntivo que se cobraría a las personas más adineradas se podría compensar al menos gran parte de lo que se estaba sacrificando al entregar la bandera del IVA generalizado al 18% a los alimentos básicos. Vana ilusión. A las pocas horas de haber sido anunciado a los cuatro vientos, el IVA presuntivo tuvo que retirarse pues se descubrió que legalmente no era viable.
Y así siguió la fiesta de la plastilina. Anunciando hoy una fórmula mágica para retirarla mañana.
Todos los observadores serios como Fedesarrollo y Anif coinciden en que vendrán nuevas reformas tributarias, pues ésta maltrecha iniciativa no resuelve nada de fondo.
Si bien es cierto contiene algunas tibias y graduales iniciativas animadas en el buen propósito de reactivar la economía, está plagada de exenciones y privilegios tributarios muchos de ellos costosísimos (su costo se estima en más de $10 millones, o sea superior a lo que se va a recaudar); y cuya factura en términos de costos fiscales nos llegará inexorablemente.
Se reestablece un oneroso impuesto al patrimonio del 1.5% sin ninguna progresividad para los patrimonios mayores de $5.000.000.000. Esta tarifa borra con el codo lo que se había intentado en otros apartes de la reforma para estimular el ahorro y avanzar hacia una mayor progresividad en la estructura tributaria del país
Hemos llegado, pues, con esta Reforma de la plastilina a una situación paradójica: se necesitaban $14 billones para equilibrar el presupuesto del año entrante y apenas se recaudarán $7.5 billones. Con lo cual habrá de todas maneras que efectuar recortes al presupuesto del año entrante por $6.5 billones, principalmente en las áreas de inversión social, que había sido la justificación inicial del proyecto.
El resultado no puede ser más melancólico. Esta reforma de la plastilina se recodará en la historia fiscal del país como una de las más desafortunadas.
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El fallecimiento de Belisario Betancur le deja un gran vacío al país. Pero su vida plena y fructífera le deja también grandes enseñanzas.
Creyó en la paz, en la democracia como ejercicio de convivencia; en la cultura.
Como él mismo lo dijo: "Si no fuí el mejor presidente sí creo haber sido el mejor expresidente". Y, sin duda, lo fue. Siempre miró a Colombia "cara a cara" como tituló uno de sus libros. Y así nos enseñó a mirarla. Esa es la gran enseñanza que nos deja.
Bogotá. D. C, 9 de diciembre de 2018
Abogado, Economista y Exministro de Estado
Por Mauricio Cabrera Galvis*.-Esa semana trajo dos malas noticias para la sostenibilidad de nuestro Planeta Azul. El reporte de los expertos de la ONU sobre un incremento de 2.7% en la emisión de gases invernadero, y las violentas protestas en Francia contra los nuevos impuestos a los combustibles.
Según el informe presentado a la Conferencia sobre cambio climático de la ONU en Katowice, Polonia, en 2017 y 2018 se produjo en preocupante cambio en la tendencia de reducción de gases invernadero, pues dejó de disminuir y empezó otra vez a aumentar, lo cual hace más difícil la meta de impedir que la temperatura del planeta sube más de 1.5 °C en este siglo.
En Francia el anárquico movimiento de los “chalecos amarillos” se tomó las calles para protestar contra las políticas del presidente Macron, en particular contra el nuevo impuesto a los combustibles que debía contribuir a lograr el compromiso de Francia de reducir la emisión de gases invernadero.
La simultaneidad de estas dos noticias pone de presente uno de los grandes dilemas del mundo actual: crece la conciencia de la necesidad de disminuir los factores que están generando el calentamiento global, pero cada vez es más difícil encontrar quién quiera pagar por ese esfuerzo.
No es una cuestión retórica, ni que dependa de los gobiernos, sino que afecta el bolsillo de todos y cada uno, como lo puede constatar el lector respondiendo las preguntas del siguiente cuestionario:
¿Aprobaría que en la reforma tributaria se imponga un nuevo impuesto a la gasolina y todos los combustibles para desestimular su utilización?
¿Aceptaría que le aumentaran las tarifas de la energía o el gas que consume en su casa para incentivar proyectos de energía eólica o solar?
¿Aceptaría un aumento en el pasaje de Transmilenio si los buses fueran eléctricos?
¿Pagaría más por un diesel con menos partículas de azufre para tener mejor calidad del aire?
Combatir el cambio climático cuesta mucho, y de manera directa o indirecta todos vamos a tener que pagarlo, porque todos estamos contribuyendo a acabar con el planeta con las acciones de nuestra rutina cotidiana.
Cali, 9 de diciembre de 2018
*Filósofo, Economista y Consultor.
Alias ‘Aureliano’, Gustavo Petro, le echó al país un cuento sobre su abnegada vida política, sus amores y correrías con “el amigo de vida”, Juan Carlos Montes, y quiso engañarnos con la tal obsesión por “registrar sus hechos”, que todos la tenemos para recordar momentos familiares, pero no la entrega de “un billete”, en una habitación en penumbra y sin contarle al amigo que lo estaba registrando.
Si esa filmación no fue para extorsionarlo, fue para protegerse, porque Montes sabía que hacían algo indebido y que, además, su amigo no lo era tanto, aunque Petro se exceda en alabanzas para “neutralizarlo”.
Dolido porque su amigo alcalde permitió que lo botaran, ese día de 2015, Montes claramente amenazó a Petro, y lo que este último sintió después de ese episodio no fue depresión; fue susto.
¿Qué pasó entre 2015 y 2018 para que el video terminara en manos inconvenientes para Petro? Montes lo dirá ante la justicia, porque nadie creyó el cuento del hacker, del ingeniero que no sabe de tecnología, del computador viejo; de los “abogados del diablo” adivinos.
Ahora bien, si son ciertas las acusaciones del abogado De la Espriella, la justicia de Estados Unidos intervendrá y el caso será más grave. Hoy el asunto no es si 20 millones es poco frente a 50 millones de dólares de Odebrecht, o si el debate contra el fiscal era el momento para hacer público el video; el asunto es también de “tono moral”, de la posición ética de quien se autoproclama defensor de la transparencia y la moral pública.
Recuerdo a la izquierda alebrestada cuando le montaron a Óscar Iván el escándalo con un video publicado antes de la primera vuelta de 2014. Hoy no veo esa furiosa condena. Para Claudia López es “espantoso”, pero ella está estudiando, y punto. Mockus concluye que le cree a Petro, y punto; mientras Fajardo calla…
Hoy Petro, con investigación abierta, acude a la estrategia de quienes se sienten por encima de la ley: a la movilización, a la acción de facto, como Mussolini en 1922, cuando movilizó a sus camisas negras sobre Roma para arrebatarle el poder al débil Víctor Manuel. Las marchas que pretenden minar la gobernabilidad, ya no serán por la educación o la carestía, sino para salvar a Petro y acorralar al presidente, pero Duque no es Víctor Manuel.
Bogotá, D. C, 9 de diciembre de 2018
*Presidente de FEDEGAN
@jflafaurie
Por Gabriel Ortiz*.-Tremendo lío en el que ha introducido el Fiscal Martínez a Colombia, a sus instituciones y lógicamente a la democracia. Cuando hizo parte de la terna para elegir a quien se encargaría de manejar la Fiscalía, los periodistas lo interrogaron específicamente sobre las posibles inhabilidades y conflictos de interés que podría tener, dados sus éxitos profesionales y la cantidad de negocios que su bufete llevaba a prestantes empresas, personas y entidades.
Sus respuestas siempre fueron negativas. Nunca admitió que tendría que declararse impedido en muchos casos. No estimó la posibilidad de tener comprometida la independencia que debe acuñar un funcionario con semejante labor y desmedido poder.
Como los días transitan con mayor velocidad que la “fórmula uno”, más temprano que tarde se llegó la hora en que se empezaron a presentar los conflictos que la gran mayoría de los juristas, estudiosos de la materia y comunidad en general habían previsto. Y fueron los casos de Odebrecht los que pusieron a prueba a Martínez Neira, quien como abogado debió atender los negocios del hombre más rico de Colombia.
La opinión pública fue bombardeada con noticias muy preocupantes, escandalosas podría decirse, ya que daban razón de ciertos sobornos que según se ha sabido, pueden llegar a 50 millones de dólares. Y era precisamente la Fiscalía de Néstor Humberto Martínez la que tenía que atender estos casos.
Hasta último momento el titular del ente acusador desestimó la gravedad de semejante delito. Sus declaraciones a la prensa, su olímpica presencia en el Senado, su reacción ante las bien investigadas y documentadas columnas de las colegas María Jimena Duzán y Cecilia Orozco, se limitaron a negar cualquier conflicto. Utilizó intimidaciones a los periodistas y espíritu burlón, como escudo de defensa.
Ante la evidencia de colisiones, el gobierno procedió a conformar una terna para que la Corte designe un fiscal ad hoc.
Al parecer, según una fotografía, la terna fue confeccionada por el senador Uribe, el fiscal Martínez y el Presidente. Los que conocen a fondo las normas jurídicas para funcionarios ad hoc, han encontrado fallas garrafales que invalidan la terna. Una magistrada no puede desempeñar simultáneamente una fiscalía ad hoc. Una Asesora jurídica de la Presidencia, no puede ser juez y parte, porque eliminaría la división de poderes. Sería Ejecutivo y Judicial. Y aparentemente el único válido sería el Decano de la Sergio Arboleda, pero se supo que tiene nexos con Martínez Neira. Total: la terna perdió validez. Habrá que confeccionar otra, pero ojalá que sea el presidente quien lo haga, sin dejar entrometer al senador Uribe y al fiscal Martínez.
Total: partimos una vez más de cero. Pero hay quienes consideran inocua la labor de un fiscal ad hoc, que solo conocerá de tres negocios de Odebrecht. Los demás los seguirá atendiendo Martínez con su gente y sus conflictos.
BLANCO: El ejemplo de superación que nos entrega Caterine “la grande”.
NEGRO: Las amenazas de Putin a quienes critican a Maduro: “lo que es con él es conmigo”.
Bogotá, D. C, 7 de diciembre de 2018
*Exdirector del Noticieero Nacional y Notisuper.
Por Lorena Rubiano Fajardo.- El mundo natural es la comunidad sagrada más grande a la que pertenecemos. Dañar esta comunidad es disminuir nuestra propia humanidad.-Thomas Berry.
Hoy en día, la humanidad se ve obligada a acostumbrarse a la idea de que los efectos nocivos para la naturaleza y la salud humana, siempre estarán presentes en el sector energético por los riesgos ambientales potenciales.
La energía moderna es inseparable del uso de los recursos naturales. Al mismo tiempo, cualquier tecnología, ya sean centrales eléctricas de carbón o de gas, centrales nucleares o generadores eólicos, biocombustibles para automóviles, tiene también un impacto negativo en el medio ambiente.
La experiencia de varios países muestra que con una evaluación adecuada de los riesgos ambientales auxiliares, así como con la proporcionalidad de las medidas tomadas, es bastante factible buscar un equilibrio entre el deseo de desarrollar energía y el deseo de minimizar el daño a la naturaleza. La práctica demuestra de manera convincente que si la evaluación de las amenazas por alguna razón resultó insuficiente o que los riesgos inicialmente parecían insignificantes, entonces el uso de las nuevas tecnologías, "sucias", solo se pueden detener con la oposición de las comunidades y con especifica prohibición legislativa.
El éxito de la producción de gas de esquisto en América del Norte dio lugar a discusiones acaloradas sobre su futuro no solo en los Estados Unidos, sino también en otras regiones del mundo. Sin embargo, en el contexto del entusiasmo por la llamada "revolución de esquisto" y su papel en el cambio del mercado energético mundial, es discreto y, por lo tanto, un aumento inesperado del sentimiento de protesta asociado con los riesgos ambientales evidentes de la producción de este tipo.
La famosa "revolución de esquisto" en los Estados Unidos ocurrió en el año de la crisis de 2009, cuando los estadounidenses de repente se convirtieron en los mayores productores de gas del mundo, desplazando a Rusia. Las nuevas tecnologías de producción de gas que se inventaron en los Estados Unidos se publicaron e introdujeron ampliamente, se publicaron estadísticas convincentes y se firmaron acuerdos con los socios europeos sobre la próxima minería de esquisto, lo que llevó a muchos a hablar sobre la "revolución del esquisto" del formato europeo.
Los países europeos, siguiendo el ejemplo de los Estados Unidos, también intentaron comenzar a desarrollar depósitos de esquisto. Las ideas de producción industrial de gas de esquisto fueron inicialmente populares especialmente en los países de Europa oriental y los países bálticos, donde se discutieron activamente los proyectos para reducir la dependencia del gas natural ruso.
La triunfante proclamada "revolución de esquisto" resultó ser extremadamente peligrosa para el medio ambiente porque requiere una gran cantidad de agua limpia; se utilizan productos químicos para mantener abiertos los poros formados en la ruptura; en tercer, la perforación de pozos de esquisto es de 5 a 15 veces más costosa que lo usual con una baja tasa de recuperación; finalmente, los riesgos de contaminación ambiental, incluido el envenenamiento del agua potable, son altos. Los sitios de perforación después del final del trabajo se asemejan a un lugar de catástrofe nuclear, convirtiéndose en una zona de desastre ecológico.
En Colombia, actualmente, se ha presentado al Congreso Nacional un proyecto de ley que prohíbe la extracción de gas de esquisto por el método de fracking.
Desde el 2012, la Contraloría emitió una advertencia para Minambiente y la Anla sobre los riesgos ambientales de este tipo de explotación. Aparte de enumerar estos riesgos, el ente regulador solicitaba, por encima de todo, que si llegaba a aprobarse esta práctica en el país se hiciera siempre teniendo en cuenta el medio ambiente y sus necesidades.
Bogotá, D. C, 6 de diciembre de 2018
Por Horacio Serpa Uribe*.- Todo el mundo está preocupado con la Reforma Tributaria, comenzando por el Presidente de la República que invirtió su prestigio político tratando de lograr unos ingresos que le permitieran realizar una tarea social sin afugias y grandes resultados. Como vamos no logrará ni la mitad de lo esperado y su popularidad quedará por los suelos. No me alegro por ello. Al contrario, me duele ver a un Mandatario joven, inteligente, honrado, bien intencionado, con tantos aprietos apenas comenzando su mandato. Me inquieta que con tanto tiempo que le queda de gobierno no pueda encontrar el rumbo y el país siga en el despeñadero que, aclaro, no es culpa del doctor Duque. Se espera que la curación de tan endémico mal comience en este cuatrienio.
No todo lo que ocurre es por la malhadada reforma de los impuestos. Las equivocaciones han sido complejas y elementales, como la terna para elegir Fiscal, elaborada con pésimo criterio. Escoger a una Magistrada de la Corte fue un error infantil, como fue una bobería incluir a la Secretaria Jurídica de la Presidencia. ¿Sería que se pensó integrar “una terna de uno”? Con la Justicia no se juega, y menos en un caso como el que se quiere remediar.
Vuelvo con los impuestos. El trámite de una Reforma de este tipo requiere tener a la cabeza a una persona seria, honorable, versada en el tema y con prestigio. Desde un principio se comentó que el doctor Carrasquilla, por sus antecedentes en el Ministerio de Hacienda y sus posteriores actividades en los famosos bonos, no era la persona indicada. No siempre se requiere ser estudiado y erudito, sino brindar confianza y tener autoridad para manejar con solvencia lo político. “La mujer del Cesar no solo debe ser honesta, sino parecerlo”. Cuando se comenzó el trámite de la ley, el desprestigio del Ministro era inmenso.
El contenido de la propuesta es pésimo. Meterse con la papa, el arroz y los huevos, en un país de pobres y con hambre, fue una temeridad asombrosa. Tal vez las fórmulas planteadas sean ingeniosas y en el papel se vean maravillosas, pero fue una afrenta al pueblo y una torpeza, como lo es también pretender imponer IVA a los trabajadores independientes, que viven en angustias y desesperos. Al Presidente Duque le metieron “gato por liebre”, no examinaron el entorno en el que tienen que trabajar y a estas alturas nadie sabe cómo van a “sacar los escarpines” y a recuperar la imagen perdida.
¿Por qué no se trabaja seriamente contra la evasión, la elusión y el contrabando? Hay que meterle el diente a las exenciones, deducciones, excepciones, beneficios y subsidios injustificados, que constituyen un monto increíble. Hay que volver a las remesas, a los dividendos, a los patrimonios ociosos, a los bienes suntuarios. En fin, los sabios tributarios que aconsejan a los Presidentes saben qué hacer, pero les da miedo meterse con los del “churubito”, porque son sus empleados y asesores. Entonces el pueblo paga los platos rotos.
Bogotá, D. C, 6 de diciembre de 2018
*Abogado. Excongresista, Exministro del Interior, Exdiplomático, Exgobernador de Santander.
Por José G Hernández*.-La posesión, el pasado 1 de diciembre, de Andrés Manuel López Obrador, AMLO, como Presidente de México, hay en ese país un explicable aire de confianza -una nueva esperanza que ojalá no sea frustrada, como ha ocurrido en otras naciones-, tras una etapa verdaderamente oscura durante la cual los gobiernos cayeron en el desprestigio por causa de la extendida corrupción, los indebidos beneficios para las familias de los gobernantes, la tolerancia y connivencia con el delito y los privilegios indebidos, sumado todo ello a la proliferación del narcotráfico en varios de los estados mexicanos.
En el Zócalo de Ciudad de México, el nuevo Presidente recibió de las comunidades indígenas el bastón de mando y participó en una ceremonia tradicional durante la cual hubo de invocar la protección de sus ancestros y de las culturas precedentes para llevar a cabo una administración honesta y eficaz que no desconozca, como hasta ahora, los derechos de esas comunidades y de los sectores más pobres de la población mexicana.
López Obrador ha expresado que, con su gobierno democrático, inaugura la Cuarta Transformación histórica de México. La primera fue la Independencia (Miguel Hidalgo y Costilla), contra el dominio español (1810 a 1821); la segunda fue la Reforma (Benito Juárez), contra los invasores europeos que habían instaurado un imperio y a favor del Estado laico, contra el predominio eclesiástico (1858 a 1861); la tercera fue la Revolución contra el régimen de Porfirio Díaz (1910 -1917). En este último año se promulgó la actual Constitución mexicana.
La cuarta Transformación, que quiere presidir López Obrador -y que, a diferencia de las otras, no será el resultado de una guerra sino de una pacífica política de aplicación de los valores democráticos y del Derecho -, busca erradicar el neoliberalismo, la corrupción, la complacencia con el crimen, los privilegios, la desigualdad, los abusos del poder y el inconcebible abandono en que han vivido los pobres durante décadas.
Se aprecia una excelente preparación y un gran empeño del nuevo gobernante, sin duda un demócrata, que retornará a los principios y a la búsqueda del interés general y adelantará una política social contra el capitalismo salvaje y el asalto a los recursos públicos. Sin tanto impuesto, con austeridad y con mejores salarios y pensiones.
El único punto que, en el discurso inaugural de AMLO, nos pareció muy discutible y contradictorio, fue el relativo a la corrupción que -precisamente en ese acto- estaba denunciando, en la que -dijo- había estado incursa la clase dirigente de su país, pues a renglón seguido abogó por el perdón “para los corruptos del pasado”, la cual necesariamente implicaría inaceptable impunidad.
Es de resaltar, sí, que se comprometió a impedir, en su administración, toda forma de actividad corrupta, y que para él y sus subalternos pidió el más estricto control ciudadano y judicial, llegando inclusive a proponer una constitucional que elimine el fuero para el Presidente de la República, pues -según manifestó- debe ser investigado y juzgado como cualquier ciudadano. AMLO propondrá al pueblo la consulta sobre su gestión, acogiéndose desde ahora al resultado, que puede provocar la eventual revocación de su mandato.
Hacemos votos por que esas buenas intenciones se cristalicen.
Bogotá, D. E, 5 de diciembre de 2018
*Expresidente de la Corte Constitucional.
Por Jairo Gómez*.-Tres personajes del palenque nacional hoy no pasan por su mejor momento: el presidente Duque, el fiscal Martínez y el senador Petro. Cada uno vive su propia tragedia: la aprobación de la gestión de Iván es negativa; la credibilidad de Néstor Humberto está por el suelo; y Gustavo está al límite de perder cualquier chance para pelear la presidencia en el 2022.
Vamos por partes. El futuro del presidente Iván Duque se lo marcó su propio partido el mismo día de su posesión; el discurso del presidente del Senado Ernesto Macías, libreteado claramente por el mentor de los dos, Álvaro Uribe, definió el derrotero de su propuesta de gobierno: revanchismo como venganza a la traición de Santos y negación del acuerdo de paz como cuenta de cobro por el plebiscito de 2016 en el que ganó el No.
Después de ese 7 de agosto las premoniciones sobre los primeros cien días del gobierno se cumplieron: Duque no tendría periodo de gracia y la luna de miel con sus ciudadanos demoraría lo que dura un dulce a la entrada de un colegio.
Se acabó la guerra y todos los problemas le afloraron al novel mandatario que se ha visto a gatas para administrarlos. El señuelo en el cual se broquelaron los gobiernos del pasado, la presencia terrorista de las Farc, ya no existe y hoy los problemas son otros: la corrupción, la desfinanciación de la educación pública y del sistema de salud, el descarado reparto clientelista del poder y el inveterado vicio parlamentario, que sin mermelada no funciona.
A estos problemas se ha visto avocado Duque con la mala suerte de que quiso acudir al bolsillo de los colombianos para financiar su propuesta de gobierno y tampoco le salió bien: la reforma tributaria, que nunca prometió en campaña, terminó por agotar su imagen: en promedio en las últimas cuatro encuestas no supera el 28 por ciento de favorabilidad.
Al singular fiscal general de la Nación, Néstor Humberto Martínez, le viene bien un tema musical que dice: “Te conozco bacalao, aunque vengas disfrazao”. Por todos los medios se lo preguntaron el día que tomó posesión como jefe del ente acusador: “En cuáles casos o líneas de investigación se va a declarar impedido”, a lo que respondió: “A ninguna”. Mentira; a los pocos meses tuvo que hacerlo por el caso de la Ruta del Sol II, contrato administrado por Odebrecht y su socia Corficolombiana del Grupo AVAL, empresa del Banquero Sarmiento Ángulo y de la cual fue su asesor jurídico.
Según se dijo en el debate, por parte de los senadores citantes, el ciudadano Martínez Neira, como él se presentó en el debate, sabía que ese consorcio había sobornado funcionarios y políticos por un monto cercano a los 50 millones de dólares y no hizo nada para que esa investigación produjera resultados penales contra los poderosos dueños del megacontrato y los poderosos beneficiarios de esas coimas.
Hoy NHM es un funcionario acorralado por su propio invento: la codicia y su desaforada ambición. La figura del fiscal ad hoc no soluciona nada y tampoco disipa unos hechos que su propio amigo Jorge Enrique Pizano, le advirtió, y Néstor Humberto no hizo nada.
Para finalizar esta tragedia macondiana, el excandidato Gustavo Petro, adalid de la lucha contra la corrupción y su frontal ataque a las “élites despojadoras” del país, aparece en un video contando y guardando en una bolsa plástica paquetes de billetes para, según él, financiar su proyecto político.
Creo en las explicaciones que Petro dio para justificar la llegada de esos dineros a su campaña, dineros que además, asegura, reportó a las autoridades electorales, pero un político del talante del exalcalde no se puede dar ese lujo; desde donde se mire es una imagen fea y desagradable. Lo lamento por Petro. La mujer del cesar no solo debe serlo, sino parecerlo.
Tres personajes, una misma tragedia: su credibilidad por el suelo.
Bogotá, D. C, 4 de diciembre de 2018
*Periodista y Analista Político.
@jairotevi
Por Guillermo García Realpe*.-Recientemente hemos hecho advertencia de la grave situación que vive el país sobre el tema de la deforestación, el informe del IDEAM sobre éste penoso flagelo en el año 2017 disparó la preocupación del país en el sector público y privado y de las comunidades en general sobre el avance inexorable de la afectación de la Amazonía colombiana y de otras regiones del país como la Orinoquía, impactando de manera muy grave el tema del calentamiento global que tiene como principal causa el tema de contaminación con hidrocarburos por transporte y energía a partir de estos combustibles fósiles, el de producción de carne bovina y también el tema de deforestación.
Hay reclamaciones para que actué la Fuerza Pública, la Fiscalía, los organismos de control, las autoridades ambientales como las CARs, en fin, pero también desde el Congreso de la República se está trabajando en una iniciativa, en un proyecto de Ley que tiene que ver con regular y exigir que los territorios, las regiones y los respectivos predios empiecen en una tarea de recuperación de los espacios perdidos, de las zonas intervenidas por producción ganadera o por producción pecuaria en general y agricultura que ha impactado el Medio Ambiente en nuestro país.
Fue así como el senador Rodrigo Lara Restrepo, presentó el proyecto de Ley 97 de 2018 por el cual se exige que determinados predios destinen un porcentaje de su espacio para restauración de ecosistemas con especies nativas, en predios rurales de uso agropecuario y se dictan otras disposiciones.
Esta iniciativa fue recogida por la Comisión Quinta del Senado y ha tenido muchos análisis, muchos debates y ya se está construyendo un consenso. Se trata de promover que en Colombia por esta vía, exigir a predios rurales o campesinos y predios de grandes extensiones especialmente del sector pecuario para que destinen el cinco por ciento de su territorio a restaurar los ecosistemas.
En el caso de usos agropecuarios de pequeños propietarios poseedores, a partir de una Unidad Agrícola Familiar destinarán el cinco por ciento cuando los predios tienen una pendiente entre el 25 y el 50% y en el caso de predios destinados a productos o a explotación pecuaria destinen en genérico el cinco por ciento de su territorio para restituir con especies nativas el cinco por ciento los predios superiores a 50 hectáreas.
Tiene que obedecer a esto, un plan que trazaría el Ministerio de Agricultura, el IGAC, el Ministerio de Medio Ambiente, la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, el Sistema Nacional Ambiental y el Ministerio de Medio Ambiente, entre otras autoridades.
La asistencia técnica para este tipo de actividades será gratuita para los pequeños productores como lo establece la Ley 1876 de 2017 que creó el Sistema Nacional de Innovación Agropecuaria.
Con esta iniciativa se pretenden restaurar en toda Colombia entre tres y cuatro millones de hectáreas para minimizar y contrarrestar la grave amenaza de la deforestación que se viene presentando de manera indiscriminada en todo el país en los últimos años, que además de recuperación de mantos verdes permitirá también el renacimiento de la biodiversidad, polinizadores, aves y fauna en general.
El proyecto cursa su primer debate en la Comisión Quinta del Senado y esperamos que antes del receso legislativo sea evacuado.
Todos y todas debemos cerrar filas para hacerle frente a la deforestación, esa amenaza permanente, que es real y que sin duda sino articulamos políticas públicas y legislamos frente a este flagelo, pues terminará con los bosques, con nuestro medio ambiente, con el recurso hídrico del país y la biodiversidad.
Bogotá, D. C, 3 de diciembre de 2018
*Senador Liberal de Colombia
@GGarciaRealpe
Por Amylkar D. Acosta M*.-En los últimos días se han tomado dos decisiones por parte del Gobierno Nacional que auguran mejores tiempos para los resignados usuarios del servicio de energía eléctrica que presta ELECTRICARIBE con graves deficiencias. Con ellas se vislumbra la solución definitiva de la pesadilla en que se ha convertido esta empresa para sus 2.6 millones de usuarios.
En primer lugar, el pasado 21 de los corrientes la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público emitió concepto favorable para otorgarle garantía soberana de la Nación, sin contragarantía, para que el Fondo empresarial de la Superintendencia de Servicios Públicos disponga de $735.000 millones, que serán invertidos en infraestructura de redes y recuperación de pérdidas y de esta manera ELECTRICARIBE pueda cumplir con los requerimientos del expediente tarifario contenido en la Resolución de la CREG 015 de 2018. Y el día de ayer, en el marco de una reunión propiciada y protagonizada por la bancada parlamentaria del Caribe y los siete gobernadores de la región, se obtuvo del Presidente Iván Duque el compromiso por parte de la Nación de asumir el pasivo pensional de ELECTRICARIBE, que es del orden de los $1.2 billones.
De esta manera, se mejora el perfil financiero de la empresa y la hace más atractiva a aquellas que puedan estar interesadas en operar la red eléctrica del Caribe, al tiempo que que la torna más viable y sostenible. Estos dos pasos que se han dado van en la dirección correcta y abrigan la esperanza de ver, por fin, la luz al final del túnel.Esta determinación por parte del ejecutivo se justifica plenamente, ya que la problemática de ELECTRICARIBE compromete la estabilidad de todo el Sistema Interconectado Nacional (SIN), ya que entraña un riesgo sistémico.
En su intervención el Presidente Duque habló de “redireccionar” el proceso de búsqueda del nuevo operador, contemplando la posibilidad de “segmentar en dos o más mercados” la región Caribe, alternativa esta frente a la cual tenemos nuestras reservas sobre su conveniencia. Ese fue el esquema inicial cuando se privatizó la distribución de la energía en la región Caribe en 1994 y la asumieron dos empresas, ELECTRICARIBE y ELECTROCOSTA. Ese ensayo fracasó y terminaron fusionándose.
Cualquiera que sea la decisión que se tome estará condicionada, no podemos hacer abstracción de ello, por el fallo del laudo arbitral que dirima la controversia planteada por Gas Natural Fenosa ante el Tribunal de la Comisión de las Naciones Unidas para el derecho Mercantil Internacional (Uncitral).
Bogotá, D. C, 3 de noviembre de 2018
* Expresidente del Congreso, Exministro de Minas y Energía y Miembro de Número de la ACCE.