Opinión
Por Guillermo García Realpe.- Paz con la Naturaleza, no sólo implica un slogan de campaña, sino que representa todo nuestro compromiso por la defensa y preservación de nuestra fauna y flora, de nuestros recursos hídricos y en general todo lo que involucre al medio ambiente y su entorno.
Como hombre del Macizo Colombiano, mi deber con el país es difundir un mensaje de concientización, debemos preservar y velar por el cuidado de los ríos, de los páramos, de los bosques, debemos decirle no a la tala, no a la deforestación, no al fracking, no a los incendios forestales y en general no a todas esas prácticas que atentan contra nuestras fuentes de vida.
Paz con la Naturaleza, también es velar y trabajar permanentemente por la defensa de los derechos de los animales, por su cuidado y un trato digno hacia estos seres indefensos compañeros de vida.
En ese orden de ideas no sólo hemos trabajado por defender la vida de los animales domésticos, sino también de los silvestres y de muchas especies que hoy están en vía de extinción y en peligro de exterminio.
Desde el Senado hemos alcanzado importantes logros en materia de protección animal. Apoyamos y promovimos la Ley 1774 de 2016 que penaliza el maltrato animal en Colombia. Hoy maltratar a un animal en nuestro país es un delito y es un hecho grave.
Soy autor del artículo 248 del Plan Nacional de Desarrollo que ordena al Estado promover políticas públicas de protección animal y es la única y primera norma en el país que habla sobre Derechos de los Animales.
Somos coautores junto al Ministerio del Interior, del proyecto de Ley 271 de 2017 con el cual se busca prohibir las corridas de toros en Colombia, al igual que el rejoneo, las tientas y las corralejas.
Somos autores del proyecto de Ley 104 de 2016 que busca alejar a la infancia de espectáculos que impliquen maltrato animal, siguiendo la observación de Naciones Unidas en ese sentido.
Hemos convocado a debates de control político en favor de especies amenazadas como el oso andino, un protector de nuestros bosques, ríos y un guardián de nuestros páramos.
También impulsamos desde el Congreso la expedición del documento CONPES para nuestro Macizo Colombiano, la principal fábrica de agua del país, donde se produce el 70% del agua dulce de Colombia. Hace un par de días el Presidente de la República promulgó este importante documento en Mercaderes Cauca, el cual va a permitir toda una política pública encaminada en la defensa y protección de esta importante región del país que abarca a 89 municipios de siete departamentos.
A partir de la nueva legislatura vamos a seguir defendiendo los derechos de los animales desde el Senado de la República, trabajaremos por la implementación de un programa de formación a educadores de establecimientos públicos en materia animal y ambiental.
Gestionaremos la creación del Instituto Nacional de Protección y Bienestar Animal. Para la fauna silvestre impulsaremos un proyecto de Ley que involucre CITES, especies amenazadas y recuperación de la fauna en riesgo.
Radicaremos un proyecto de Ley que amplié la obligatoriedad territorial de la sustitución de vehículos de tracción animal.
Vamos a gestionar la inclusión de la fauna en los planes y gestión del riesgo. Gestionaremos la expedición del Decreto reglamentario de la Ley 1774/2016 que penaliza el maltrato animal. Radicaremos un proyecto de Ley por la convivencia responsable con animales de compañía y desde luego continuaremos realizando debates de control político por desacatos de entidades a la reglamentación ambiental y animal vigente.
De manera que es un gran trabajo el que nos espera en los próximos meses y por eso la imperiosa necesidad de que en el Congreso haya personas comprometidas con la defensa de los Derechos de los animales para hacer realidad todas estas iniciativas y así tener una legislación más integral con respecto a la causa animalista que debe ser de todos, para hacer posible PAZ CON LA NATURALEZA.
Por Mauricio Cabrera Galvis.- Colombia debe terminar con su dependencia de las exportaciones de petróleo y carbón. Es una verdad con la que todo el mundo está de acuerdo. Los analistas alertan sobre el peligro de esta dependencia; los organismos internacionales recomiendan la diversificación; los candidatos prometen políticas para eliminarla. Lo que nadie dice es con qué vamos a reemplazarlos, ni mucho menos cuanto tiempo nos va a tomar hacerlo.
“El petróleo no es el futuro”, afirmó el exministro José Antonio Ocampo en columna reciente. Tiene toda la razón porque son irrefutables sus argumentos sobre bajo nivel de reservas de petróleo que tiene el país, así como la tendencia de largo plazo de reducción de la demanda y los precios por las políticas contra el calentamiento global.
Pero también hay que decir que el petróleo si es el presente, puesto que en el corto plazo no hay productos de exportación que lo reemplacen, lo cual implica que hay que acelerar al máximo la promoción de estos nuevos productos.
Veamos las cifras. En el pico de la bonanza en 2013 los ingresos por exportaciones de hidrocarburos fueron unos USD 40.000 millones. Con la destorcida de los precios en el 2016 cayeron 60% a USD 15.000 millones y aún así representaron la mitad de las exportaciones. ¿Con qué productos se puede reemplazar una caída de ingresos de esa magnitud?
Las frutas son uno de los renglones más promisorios de exportación por las indudables ventajas geográficas y climatológicas del país y su desarrollo tiene que ser promovido intensamente. Pero las dimensiones económicas no dan para reemplazar al petróleo.
Sería totalmente equivocado concluir que hay que olvidarse de promover estas exportaciones porque son muy pequeñas en relación con el petróleo. Por el contrario, hay que intensificar su promoción y encontrar más productos para diversificar la canasta exportadora del país.
Pero hay que tener conciencia de que su desarrollo toma mucho tiempo, y que lo único que tenemos en el presente es el petróleo, y hay que asegurar que nos dure, para lo cual hay que invertir más en exploración y poner freno a los atentados terrorista del ELN que están destruyendo la riqueza de los colombianos.
Por Amylkar D. Acosta M.-El ELN con su escalada terrorista se ha propuesto hacerle daño al país con el vano propósito de forzar la reanudación de la Mesa de Quito, pero sin renunciar a su ofensiva guerrerista, la cual se ha traducido en la voladura de gasoductos, derribamiento de puentes y el execrable asesinato a mansalva de policías recientemente en Barranquilla. Esta vez el blanco de sus aleves ataques ha sido la infraestructura eléctrica. Primero fue el derribamiento el 2 de febrero de una torre del Sistema de Transmisión Nacional (STN), que opera ISA y que transporta la energía a 500 KV desde el interior del país a la región Caribe (subestación Porce - subestación de Cerromatoso). La situación se agrava posteriormente, luego de ser dinamitada el 10 de febrero otra torre del STN que conduce dicha energía a través de la línea Ocaña - Copey. A consecuencia de estos dos atentados, dos de los tres circuitos que interconectan a la región Caribe con el interior del país quedaron indisponibles y sólo se mantiene el que opera a través de la subestación de Ternera.
Esta circunstancia pone en grave riesgo el abastecimiento de energía a la región Caribe, dado que hasta ese momento prácticamente toda la demanda se venía cubriendo con la energía suministrada por las hidroeléctricas, aprovechando su bajo costo ahora que el nivel de los embalses favorece su operatividad. Ello obligó al Sistema Interconectado Nacional (SIN) a apelar a la generación térmica de la región, que por fortuna cuenta con una capacidad instalada 2.573 MW de potencia, más del 50% de la capacidad de generación térmica del país. Gracias a este respaldo del parque térmico de generación, suficiente para responder a su demanda máxima, que bordea los 2.450 MW, no tuvimos un apagón en la región Caribe.
En estos momentos todas las plantas térmicas de la región están operando a su máxima capacidad de generación, lo cual plantea otro reto y es el abastecimiento del combustible a las mismas para que puedan operar. Excepción hecha de Termoguajira, que es dual, pudiendo operar ya sea con carbón o con gas, las demás sólo operan a gas y es bien sabido que este es escaso. Al operar a full, la denominada generación por seguridad, la disponibilidad de gas natural se torna insuficiente se tuvo que echar mano del gas proveniente de la Planta regasificadora de Barú (Cartagena). Esta le ha servido de tabla de salvación al Sistema para conjurar el riesgo de racionamiento que ya era inminente. De no haber sido por esta Planta la región Caribe estaría sometida a un severo racionamiento del fluido eléctrico.
Y justamente previendo contingencias como esta fue que resolvimos a nuestro paso por el Ministerio desengavetar el proyecto de la planta regasificadora que hoy es una realidad. Esta tiene capacidad de almacenamiento de gas natural importado de 400 MMPC. Aunque su reserva de gas almacenada se agota este sábado, ya viene en camino el barco metanero desde Trinidad, el cual estará descargando el domingo aproximadamente 120 MMPC adicionales. Además, se espera también que este domingo se restablezca uno de los dos circuitos averiados, de tal suerte que se pasará de recibir desde el interior del país de 120 MW, actualmente, a 1.400 MW, aliviándose así el stress al cual está sometido el parque térmico de generación.
De esta manera se ha venido disipando el riesgo de corte al suministro de energía a la que se ha visto abocada la región Caribe, minimizando el impacto sobre los usuarios, los cuales tendrán, de todos modos que asumir vía tarifa un mayor costo de restricción (R), que pasará de $7 a $20/KWH, aproximadamente, a que ha dado lugar el obligado cambio de la fuente de suministro de la energía de la hídrica a la térmica, que es más costosa. Afortunadamente dicho costo resulta insignificante en la medida que la regulación impone que el mismo se reparte entre todos los usuarios del Sistema y no se le carga únicamente a los usuarios de la región Caribe y, por ello mismo termina diluyéndose.
En medio de la alta tensión que generó este traumatismo se puso de manifiesto el temor por parte de la industria y los industriales por una Resolución que el Ministerio de Minas y Energía colgó en su página para comentarios y observaciones, mediante la cual se modificaría el Decreto 1073 de 2015 y de contera la definición de la definición de “demanda esencial”. La preocupación de ellos nace de la posibilidad de que se cambie el orden de prioridad o prelación a la hora del despacho del gas natural en condiciones de escasez y la industria quede en la cola, con una exposición mayor al riesgo de desabastecimiento. Esta propuesta del Ministerio llegó tarde para este evento, no obstante el debate en torno a la misma quedó servido y apenas empieza. Por su parte la UPME acaba de hacer el anuncio de la adjudicación de la Planta regasificadora del Pacífico, que se instalará en Buenaventura, en el curso de este primer trimestre del año, un paso en la dirección correcta.
Bogotá, febrero 17 de 2018
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Por Mario Ramírez Arbeláez.-Desde el 2011 , La republica Siria vive un conflicto armado ,en el cual el presidente legítimo de Bashar al Assad se enfrenta a grupos armados y organizaciones terroristas , apoyados por gobiernos extranjeros para desestabilizar el gobierno y apoderarse de corredores estratégicos y del petróleo , como ocurrió en Irak y Libia .
El 1 de diciembre de 2015, en una entrevista al Assad dice que los ataques aéreos liderados por Estados Unidos en contra de ISIS no han disminuido el poder de la organización terrorista, y afirma que este grupo solo ha comenzado a reducirse, recientemente, gracias al involucramiento directo de Rusia.
Gracias a esa colaboración, la milicia terrorista Daésh o "Estado Islámico” (EI) está derrotada por completo en Siria e Irak, fracasaran en establecer un califato a sangre y fuego, dejando más de cuatrocientos mil muertos y este hecho no se registra por extrañas razones en la prensa internacional, no suenan las campanas de alegría en el mundo entero.
Pero hay que estar atentos, a las raíces que todavía la organización Yihadista pueda haber dejado especialmente entre los jóvenes que crecieron durante estos años en medio de la guerra y sin acceso a la educación, por lo que solo aprendieron a empuñar un arma.
El Estado Islámico, también conocido como Daesh, ISIS o ISIL, liderada por Abu Bakr al-Baghdadi surgió a raíz de la invasión de EE. UU. a Irak en 2003 es una escisión de Al Qaeda con una ideología militante sunita. Su objetivo era crear un "califato" y se hizo conocido en 2014, cuando en una operación militar relámpago consiguió la captura de la ciudad iraquí de Mosul.
Siria descansa de los ataques terroristas gracias al respaldo de Rusia, que a través de consejeros militares de la Federación Rusa, trazaban la estrategia para derrotar a los terroristas. Por ejemplo, las fuerzas aéreas realizaron 32.000 salidas ,102 mil ataques aéreos incluidos 160 de alta precisión con armas de origen aéreo y marítimo.
A raíz de este apoyo ISIS y los otros grupos terroristas sufrieron importantes pérdidas humanas y tecnológicas.
Lo que sigue ahora y que no hemos podido implementar en Colombia, es el tema del posconflicto. Se inició ya la limpieza y erradicación de minas, municiones sin estallar, verificación y requisa de las de 1.800 edificios, revisión de más de 250 kilómetros de carreteras.
Pero lo más importante son sus habitantes, regresarlos a la normalidad a su vida cotidiana, a su trabajo y quehaceres sin el tormento de la GUERRA .el gobierno Sirio con el apoyo de Rusia, inician la recuperación de una vida pacífica y sobre todo el regreso de refugiados de todas partes para que desde el Centro de Reconciliación se les apoye en la reconstrucción de las ciudades, la organización de los gobiernos locales y la recomposición de la familia.
Se están creando zonas de desactivación como medidas temporales, para la reducción de la violencia, el cumplimiento de los acuerdos de cese de hostilidades, la mejora de los obstáculos de acceso a la asistencia humanitaria y la creación de condiciones para la final de una solución política al conflicto.
Una vez superada esta etapa bélica contra Isis, la comunidad internacional tiene que revisar su criterio y su concepto sobre el gobierno Sirio, que ha sido bloqueado para presionar la caída del presidente Bashar al Assad y revisar el estatus de los kurdos, que es otro puntal para intervenir en Siria.
Entonces fracasado ese intento de derrocar el gobierno, hay que reconocer la independencia de los estados, su soberanía interna y respetar su forma de gobierno. El tema en el cual se deben ocupar los países involucrados en la situación, son los Kurdos, su territorio y su autonomía .El ejemplo lo da Rusia a no involucrarse en asuntos internos y únicamente combatir el terrorismo. La paz debe imperar por encima de cualquier interés político, económico o racial.
Por Gabriel Ortíz.-Escuchando a los expertos en discapacidad mental cuando analizan la epidemia que se ha apoderado de ciertos sectores de nuestra población, surgen las explicaciones del por qué la polarización nos convierte en enfermos psicoemocionales.
Según ellos, nuestros genes en desorden engendran serias insuficiencias a nuestras capacidades intelectuales.
Solo eruditos en estos asuntos, avezados y profundos investigadores de los enigmas de la mente, como el profesor Rodolfo Llinás, logran descifrar la enfermedad que lleva a algunos compatriotas, a condiciones de discapacidad mental.
Como es tan difícil manejar semejante misterio, solo podemos hablar elementalmente de los enfermos psíquico-emocionales que nos rodean y cómo la gravedad de la dolencia se acentúa en estas épocas electorales.
Por muchos años, hemos soportado detestables grupos que padecieron y padecen el mal. Nos invadieron con desastres, muerte y desolación. Tal vez nos han contagiado y conducido hasta este callejón sin salida.
Como los malos están vacunados se hace imposible poner en orden sus genes e introducir acertadas medicinas que alivien su discapacidad mental.
El odio, el rencor, el enojo, el miedo, la violencia y la incapacidad de perdón y comprensión, nos volvieron inmunes a cualquier medicamento. Somos enfermos crónicos. En ciertos momentos reaccionamos, pero el menor twitter o conseja de falsos líderes, troleros o farsantes pastores, nos acarrea una recaída.
En esas estamos: entre la calle, la cama, el hospital o el cementerio.
Nos hallamos en la mitad de unas exfarc que más o menos han cumplido, de “buenos” que dilatan el cumplimiento de los acuerdos de paz, de actores de la guerra que creen estar en la fila de los “buenos” y ahora de un Eln con los genes en francachela y en guacherna.
El país pensante, el país convaleciente, el país con deseo de paz, que quiere salir de la hecatombe y transitar por los senderos del progreso, del amor, el bienestar para toda su gente, ve con asombro a los enfermos psíquico-emocionales, tomando pócimas porque cree que así puede envenenar a los adversarios.
Con “inofensivos” huevos, guijarros de todos los calibres, epítetos de gran envergadura y demás barreras, impiden que los “malos”, puedan exponer sus ideas.
Lo más grave es que candidatos a corporaciones y a la presidencia justifican esas acciones.
La enfermedad arrecia, la enfermedad parece no tener cura, mientras sigamos saboreando brebajes para demoler y exterminar al contrincante.
Los genes están enloquecidos y no encontramos un galeno que pueda llegar hasta nuestros cerebros para poner orden en la sala superior, en la unidad sellada, que garantice el desarrollo suficiente de nuestras capacidades intelectuales.
Nuestros políticos no podrán entender los misterios de la mente, porque la corrupción los llama, los vicios los atraen y su ceguera es el velo que desdibuja a esa sociedad que reclama un cambio. Un cambio cada vez más esquivo y arisco…
BLANCO: La ausencia de “uribes” en el próximo gobierno, anunciada por Santos en carta a su sucesor.
NEGRO: El desastre del Transmilenio. Una copia mal hecha.
Por José G Hernández.- En el actual proceso político se han observado dos fenómenos que tienen relación:
-Por una parte, formas violentas de protesta, abucheos y ataques físicos a las caravanas de los candidatos a la presidencia de la República y al Congreso por el partido Farc, de tal modo que inclusive ellos han resuelto suspender su campaña.
Con independencia de si todas las expresiones de rechazo a alias "Timochenko" y sus correligionarios han sido espontáneas o provocadas, conviene analizar lo acontecido.
Es preciso reconocer que en el país se ha visto un generalizado rechazo al hecho de que, en virtud de normas y sentencias incoherentes, personas sindicadas como máximas responsables o ejecutoras de la comisión de crímenes atroces, de guerra o de lesa humanidad, sin haber pagado pena alguna y sin haberse sometido a las investigaciones y los procesos judiciales, hayan pasado directamente a participar en la política y a aspirar a altas dignidades dentro de la organización estatal. Y además, hay razón en que, hasta ahora, de parte de las Farc, no ha habido verdad, justicia, reparación, ni garantías de no repetición. Ello explica, si bien no justifica, algunas de las airadas reacciones de los ciudadanos.
Desde luego, pensamos que el tránsito de los antiguos guerrilleros de las Farc a la institucionalidad -que es lo natural en todo proceso de paz- habría podido darse sin trastocar las etapas, de suerte que las aspiraciones políticas hubiesen estado precedidas por los fallos de la Justicia -al menos en cuanto a los crímenes de lesa humanidad-, y que se hubiese participado una vez se estuviera en verdadera paz -la que depara la Justicia- con la sociedad y con las víctimas
Pero aunque no haya sido así, lo mejor en cualquier proceso político es el discurrir pacífico de las ideas, y que cada cual vote según su criterio.
-Por otra parte, se ha observado una excesiva pugnacidad entre los candidatos de los distintos partidos, tanto al Congreso como a la Presidencia de la República.
Una campaña política tiene su sentido y su razón de ser en la comunicación entre los candidatos y sus posibles electores, con el objeto de que los primeros presenten sus ideas, propuestas y programas, así como sus criterios acerca de los problemas que afectan a la comunidad y la manera en que los enfrentarían desde sus cargos, de modo que los segundos, debidamente ilustrados e informados, procedan a decidir por quiénes votarán.
La moda consiste, sin embargo, en el camino fácil de la descalificación del contrario, el denuesto, el insulto, la calumnia, el descrédito. Para ello, las redes sociales -valiosos adelantos de la tecnología, dignos de mejor uso- se han convertido en maravillosos vehículos, no para informar sino para desorientar, para la guerra sucia. No se exponen los objetivos que buscaría cada candidato en el ejercicio de su actividad, sino los defectos -reales o artificialmente creados- del rival.
En vez de eso, los candidatos nos deberían decir qué piensan, que harán y cómo, si son elegidos, en asuntos tan graves como el auge de la corrupción, el narcotráfico, el micro tráfico, el terrorismo y la inseguridad. Sus propuestas en materia económica y social. En cuanto a ecología y recursos naturales. O con el desempleo, la pobreza, la desigualdad, el abandono de muchas regiones.
En fin, hacemos votos por campañas políticas en paz, con propuestas y sin guerra sucia.
Por Jairo Gómez.-Colombia es un país dado a mirar para otro lado cuando se trata de resolver problemas estructurales. Uno de ellos, por ejemplo, es la desigualdad. Un asunto que debería copar la agenda pública, y que la academia, centros de pensamiento, medios de comunicación y, por supuesto, gremios económicos y políticos deberían estar debatiendo a fondo.
Lo digo, porque ya es tema recurrente cada año por parte de entidades especializadas que identifican los niveles de desigualdad en los diferentes países en el mundo, como Naciones Unidas, la Cepal y Oxfam. Estos centros de observación global todos los años ponen en los primeros lugares del tablero a Colombia.
Según la Cepal, la desigualdad en Colombia es superior a la de la mayoría de los países en la región. En la última evaluación, correspondiente a 2017, asegura que es el segundo país más desigual en la distribución del ingreso en la región; el 1 por ciento más rico de la población concentra el 20 por ciento del ingreso.
Y ese tema está pasando de agache en el actual debate electoral. Salvo Gustavo Petro, que ha esbozado inversiones millonarias en la educación, los demás candidatos no lo tienen como punto central en su agenda. No hay una discusión que vincule a la sociedad y tampoco un debate serio que por lo menos nos diga qué hacer para cerrar esa brecha social, que hoy es más profunda y cada día se acrecienta más. Este sin duda, debe ser un tema de campaña. Pero no de promesas.
Cómo es de molesto que utilicen a los ciudadanos para lograr unos propósitos a base de promesas y que después no las cumplan. Así ocurrió hace cuatro años, cuando el presidente Santos, en busca de la reelección, asumió el compromiso con los trabajadores colombianos de hacer una reforma laboral y devolverle, a los ciudadanos, sus horas extras. Por supuesto, nos mamó gallo.
Sigamos con ejemplos. Uribe en su primer mandato, apoyado en la cresta de la popularidad que lo eligió en primera vuelta (2002), llegó a su gobierno a reformar el sistema laboral de los colombianos con el argumento de la flexibilización laboral. El resultado: nos mochó de un plumazo las horas extras y precarizó el trabajo en términos generales. Su reforma fue regresiva para el trabajador y próspera para los empresarios.
Estas decisiones derivaron en un proceso de desigualdad dañino: ahora contratan a destajo y no hay posibilidades de acumular unas cesantías que, para cualquier persona de ingresos medios, son una ayuda para adquirir vivienda y educar a sus hijos. Eso se acabó. Y lo acabó el gobierno de la cohesión social.
Estas nefastas políticas económicas supuestamente cimentadas en argumentos de reactivación de la economía y del empleo hoy toman cuerpo en la desigualdad referida, sin tocar asuntos tan sensibles para la medición de este tipo de variables como lo son la educación y la salud, sumidas en una crisis irreversible. “La Colombia de este siglo es para los no educados, mototaxismo, salones de belleza e informalidad en el sector minero”, graficó crudamente en un foro, el hoy ministro de Salud, Alejandro Gaviria.
A Gaviria no le sobra razón, la economía colombiana ha venido navegando en unos márgenes de mediocridad en el que el precario crecimiento económico solo beneficia al gran capital y las políticas públicas para mitigar la desigualdad, son una quimera.
Con una realidad así, Colombia retrasa cada día más su rumbo al progreso y la modernización; no nos llamemos a engaños. La desigualdad es un asunto de debate público que no se puede seguir evadiendo; menos ahora que estamos a punto de elegir un nuevo gobierno.
@jairotevi
Por Guillermo García Realpe.-. Cuando todos esperábamos que la Corte Constitucional en el libre ejercicio del derecho le iba a dar la estocada final a la fiesta brava en Bogotá permitiendo la realización de la Consulta Antitaurina en marzo próximo, en una sorpresiva decisión, el alto tribunal fallo en contra de ese derecho de los ciudadanos bogotanos y le lanza el balón a los predios del Congreso de la República, para que sea desde el Capitolio donde se tomé la trascendental decisión.
Al anular la Sala Plena de la Corte Constitucional el fallo T-121 del 27 de febrero del año pasado, en el que le había ordenado a la Alcaldía realizar la consulta popular, cercenan el derecho democrático de los ciudadanos de la capital para pronunciarse en las urnas legítimamente sobre una de las prácticas más violentas que más temprano que tarde deben desaparecer no sólo en Colombia sino en el resto de países donde se desarrollan.
Sin duda alguna que esta noticia nos entristece, porque el sufrimiento, la barbarie y la muerte de indefensos seres vivos se prolongan nuevamente, cuando el objetivo nuestro y de todas las organizaciones animalistas es ponerle fin a estas prácticas sádicas y crueles de maltrato animal.
Por lo tanto era menester que se le permitiera a la gente de Bogotá pronunciarse al respecto, como se le ha permitido en muchos aspectos en otras consultas ciudadanas, consultas populares a los partidos políticos. No es un buen mensaje que para unas circunstancias especialmente de carácter partidistas sí haya consultas y no lo haya para temas de interés social y ciudadano.
En este sentido recojo las palabras de Natalia Parra, directora de la Plataforma ALTO y una de las líderes animalistas más importantes de Colombia, “la Corte demuestra que la democracia participativa en el país sólo está en el papel y no aplica cuando toca los intereses de los poderosos.
El voto de los ciudadanos sólo sirve cuando es por otro. Pero cuando somos los ciudadanos los que promovemos procesos como el de la consulta antitaurina, nos damos cuenta de que nuestro voto no sirve”.
Claramente las palabras de Natalia, expresan el sentir de un colectivo general de la mayoría de los ciudadanos que pedimos a gritos que esas crueles prácticas camufladas como arte y cultura deben desaparecer ¡YA!.
La decisión de la Corte al acoger la ponencia del magistrado Carlos Bernal, es un mal mensaje para el país y sobre todo para quienes defendemos la vida, los derechos de los animales y las prácticas de sana convivencia y de Paz con la Naturaleza.
Es sin duda, una afrenta a la democracia participativa y demuestra cómo evitan que la ciudadanía se pronuncie cuando el tema toca los intereses de los poderosos que gozan con la barbarie, la tortura y la muerte.
Sin embargo, esta es una victoria pírrica para los taurinos, seguiremos adelante promoviendo el proyecto de Ley 271 de 2017 de autoría nuestra que pondrá fin no sólo a las corridas de toros, sino también a las corralejas y tientas en nuestro país.
Esta iniciativa ya surtió su primer debate en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes y ahora esperamos la discusión en la Plenaria de esa corporación para así avanzar en sus dos últimos debates en el Senado de la República.
Ojalá que antes de terminar el último período de esta legislatura el Congreso en un acto de seriedad y altura legislativa de la estocada final a estás practicas nefastas que siguen generando violencia y muerte a seres indefensos que también merecen vivir al igual que nosotros.
Por Amylkar D. Acosta M.-La aguda crisis que afronta Venezuela tiene tres aristas fundamentales, la política, la económica y la social, con una gran imbricación entre ellas tres. Desde 1999 empezó a gestarse en Venezuela lo que denomina acertadamente el sociólogo argentino O´Donnell la “democracia delegativa” o de “baja intensidad”, que llevó a los venezolanos a delegar todo el poder de decisión en las manos de un líder mesiánico, carismático y providencial, como lo fue en vida Hugo Chávez Frías. Y ello fue posible por el desencanto del pueblo y su desapego a la institucionalidad, a consecuencia de la corrupción rampante y el desprestigio de la política y de los políticos tradicionales. El “socialismo del siglo XXI” que preconizó Chávez y profundizó Maduro ha conducido a Venezuela a un callejón sin salida y ha trocado a Venezuela en un Estado fallido. De hecho Venezuela ocupa el puesto 117 entre 167 países calificados por The Economist Intelligence Unit y Ecoanalitica en el Índice de democracia, con una puntuación de 3.87 sobre 10.
Es bien sabido que la políticaes la expresión concentrada de la economía, no se pueden separar la una de la otra, pretender separarlas sería como intentar aplaudir con una sola mano. La economía sigue la suerte de la política y esta la de aquella. La política económica durante el largo período de la llamada “revolución Bolivariana” ha sido un desastre, pues lejos de superar las dolamas que agobiaban a la economía a consecuencia de su total dependencia del petróleo, se acentuaron. Sus exportaciones de crudo representan el 96% de las exportaciones totales y de allí que mientras el precio del mismo superaba los US $100 el barril, la bonanza de los petrodólares alcanzaba para dar y convidar. Pero esta es sólo una cara de la moneda.
Como bien dijo Warren Buffet, “cuando baja la marea se sabe quien nadaba desnudo” y eso pasó con Venezuela. Después de exportar crudo a US $246.50 el barril en junio de 2008, su precio llegó a rozar los US $25 en enero de 2016, para luego repuntar en el 2017 hasta alcanzar el precio promedio de US $52.10 el barril, muy lejos de los añorados US $100. El impacto de la destorcida de los precios en su balanza comercial y en sus finanzas públicas ha sido demoledor, tanto mayor en cuanto que al desplome de los precios se vino a sumar la caída de la producción, desde los 3.4 millones de barriles/día en 1998, en vísperas del ascenso de Chávez al poder, a los 1.83 millones en noviembre de 2017. Y las expectativas no son halagüeñas, ya que la exploración viene de capa caída, de 81 taladros en operación en 2013 pasó a sólo 40 en 2017. Ello no deja de ser paradójico en un país que cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo (297.000 millones de barriles), por encima de Arabia Saudita.
Este descalabro de la industria petrolera en cabeza de la estatal PDVSA ha arrastrado a la economía, hundiéndola en una profunda recesión, en la que se combina una caída del crecimiento del PIB del 15% en el 2017 con una hiperinflación sin par en el hemisferio de 2.616% (¡!), según el FMI, el único país en el mundo con inflación de cuatro dígitos. Se estima que Venezuela ha perdido 40% de su PIB en los últimos 4 años, durante los cuales se ha venido destruyendo su aparato productivo. El férreo control de precios por parte del Gobierno, la intervención del mercado y las medidas confiscatorias que se han tomado sólo han servido para provocar el desabastecimiento de los productos básicos y el saqueo del comercio por parte de turbas enardecidas para hacerse a ellos. Esta espiral alcista ha dado al traste con el poder adquisitivo del Bolívar “fuerte”, al punto que la tasa conocida como Dicom, ahora la única oficial, que se cotizaba en agosto de 2017 a 4.146.13 bolívares por Euro, pasó ahora a transarse, con el “Nuevo Sistema de Cambio Complementario”, por disposición del Banco Central, a 30.987.5 bolívares (¡!). Es tanta la desmesura que de muy poco les ha servido a quienes devengan el salario mínimo en Venezuela que en el transcurso de 2017 se lo hubieran reajustado 6 veces (¡!) y que arrancara el 2018 con un primer reajuste del 40% (¡!).
El Gobierno de Nicolás Maduro atribuye esta calamitosa situación a la “guerra económica” que le ha declarado el “Imperio” y se enfrenta a este tal y como el ingenioso Hidalgo de Don Quijote de la Mancha lo hizo contra el espejismo de los molinos de viento. De allí que, en su desesperado afán de evitar el colapso de la economía llegó al extremo de aferrarse a la criptomoneda, cuya moneda virtual bautizó con el sugestivo nombre de Petro, dizque “para vencer el bloqueo financiero” del cual, supuestamente, es objeto Venezuela. Según él dicha moneda está respaldada por la riqueza del país, fincada en sus reservas de petróleo, gas, oro y diamante. Pero estas maniobras no han impedido que las firmas calificadoras de riesgo Standard and Poor´s y Fitch rebajaran la nota para la deuda soberana de Venezuela y a la misma PDVSA a “categoría especulativa de alto riesgo” y “default selectivo”, respectivamente. Es un hecho que la economía venezolana ha implosionado y le tomará mucho tiempo reponerse.
Barranquilla, febrero 10 de 2018
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Por Gabriel Ortiz.- Encuestas con diversos resultados, propaganda negra, posverdad, falsas noticias, extravagante y malintencionado populismo, terrenos vedados, sabotaje a concentraciones, odio, polarización extrema y total desorientación reinan en esta campaña electoral para Senado, Cámara y Presidencia.
El engaño y la mentira apestan, desorientan a los electores y estimulan la creación de organizaciones que coartan la libertad a electores, candidatos, partidos y movimientos.
A De la Calle le niegan un foro universitario y a Timochenko lo insultan, apedrean e impiden llegar a las plazas públicas. Afloran candidatos cuyas banderas llevan el único sello del insulto, el descrédito y la descalificación de sus contendores. Los tuits repletan el internet con toda suerte de mensajes, generalmente falsos. Increíble que un conocido e influyente personaje haya aprovechado las redes para insultar y vituperar a quien va ganando, con la publicación del montaje de un falso afiche de Fajardo.
Hay una organización ambulante -que parece ser de una disidencia del CD- detrás de las manifestaciones de la Farc, que insulta y lanza objetos para impedir que sus simpatizantes puedan conocer los programas y objetivos. Si hemos logrado la paz, debemos respetarla y respetar a sus actores. Son populistas que posan de mansas ovejas y redentores de un país que va por buen camino.
La manida arenga de que seremos Venezuela con Maduro y todo, ya está desgastada. Por ello se acude a una palabrería violenta sin límite. Los hermanos venezolanos vienen a Colombia porque somos un país próspero y con futuro asegurado.
Hay quienes quieren ganar el próximo gobierno contra viento y marea. Con compra de votos, con engaño, poniendo a la gente a rabiar y conducirla a las urnas con odio en sus corazones.
Por ahora, tenemos una perentoria advertencia de la Corte: “todos son responsables de lo que suban a las redes sociales”. Ya hay material suficiente para empezar a sancionar. Los conocidos hacker están actuando al igual que los manipuladores de votos.
Entre tanto, la sociedad debe estar lista para defender nuestra democracia, amenazada por el populismo. Ese populismo que las extremas quieren aplicar en Colombia. Ese experto en engañar a los electores y asustarlos con los fantasmas de Maduro y del No.
La Colombia sensata está alerta para impedir que el aterrador espectro, ese coco del populismo, que asusta y aterra, pueda desviar unos resultados electorales limpios, utilizando preliminares encuestas, para pescar en rio revuelto.
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Hoy, día del Periodista en Colombia, debemos rendir un homenaje a los defensores de la libertad de expresión, a un grupo de colegas que ha creado la Fundación Colombiana de Periodismo, que busca poner fin a la posverdad y a las noticias falsas. Es la única organización que se ha ocupado de este cometido que nos conducirá a la verdad y al rescate de la reportería y la ética, para defender la democracia y la libertad de prensa.
BLANCO: La buena hora de Millonarios campeón.
NEGRO: Toda Bogotá, es el nuevo relleno sanitario.