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Redacción ECOS. Foto ECOS.- “Agradezco infinitamente y de todo corazón esta honrosa distinción. La recibo, no a nombre mío, sino a nombre de todos los colombianos, en especial a las millones de víctimas que ha dejado este conflicto que hemos sufrido a lo largo de más de 50 años. Colombianos, este premio es de ustedes”.
Asi se expresó el Presidente Juan Manuel Santos desde la Casa de Nariño al agradecer la designación del Premio Nobel de la Paz 2016, por sus esfuerzos en lograr una paz definitiva y duradera en Colomba que en los últimos días ha estado en la mira del mundo por la decisión del pueblo de no a los Acuerdos de La Habana.
La siguiente es la declaración del Jefe de Estado al referirse al premio que le otorgó el Comité Nobel de Noruega:
Esta mañana muy temprano me despertó mi hijo Martin para contarme la decisión del Comité Noruego de otorgarme el premio Nobel de Paz.
Agradezco infinitamente y de todo corazón esta honrosa distinción. La recibo, no a nombre mío, sino a nombre de todos los colombianos, en especial a las millones de víctimas que ha dejado este conflicto que hemos sufrido a lo largo de más de 50 años. Colombianos, este premio es de ustedes.
Es por las víctimas – y para que no haya una sola víctima más, un solo muerto más—que debemos reconciliarnos y unirnos para culminar este proceso, y comenzar a construir una paz estable y duradera.
Este honroso premio es también un tributo a todas aquellas personas que tanto han contribuido a que estemos a punto de lograr esa paz tan anhelada, a los negociadores de ambas partes, y a tantas otras personas e instituciones que nos han apoyado en este proceso.
Recibo este reconocimiento con gran humildad y como un mandato para seguir trabajando sin descanso por la paz de los colombianos. A esta causa dedicaré todos mis esfuerzos por el resto de mis días.
Gracias a Dios, la paz está cerca. La paz es posible. Es la hora de la paz.
Juntos, como nación, lograremos construirla.
Los invito a todos que unamos nuestras fuerzas, nuestras mentes y nuestros corazones en este gran propósito nacional para que así, todos ganemos el más importante premio: la paz de Colombia.
Resumen de Noticias Internacionales. Foto zonacero.com - El Comité Nobel de Noruega, concedió este viernes, siete de octubre, el Premio Nobel de la Paz al Presidente de los colombianos Juan Manuel Santos Calderón.
“Sus decididos esfuerzos por llevar la paz a su país tras 52 años de conflicto armado”, fue uno de los principales argumentos de dicho comité de ese país europeo para premiar al jefe de Estado colombiano con el nobel de paz.
El premio, según ese fallo, es un claro apoyo a la decisión de Santos de invitar a todas las partes a participar en un amplio diálogo nacional para que el proceso de paz no muera.
No importó el No del plebiscito según la decisión del Comité del Nobel de Noruega: "el hecho de que la mayoría de los votantes dijera no al acuerdo de paz no significa necesariamente que el proceso de paz esté muerto. El referéndum no fue un voto por o contra la paz", insistió el Comité Nobel en su fallo.
"Ese resultado ha generado una gran incertidumbre sobre el futuro de Colombia. Hay un riesgo real de que el proceso de paz se paralice y de que estalle de nuevo la guerra civil, lo que hace todavía más importante que todas la partes, encabezadas por el presidente de Santos y el líder de la guerrilla de las FARC, Rodrigo Londoño, mantengan el respeto al alto el fuego", destacó el Comité, que resaltó que el premio es también "un tributo al pueblo de Colombia que, a pesar de las grandes dificultades y los abusos, no ha perdido la esperanza en una paz justa, a todas las partes que han contribuido al proceso de paz" y a todas las víctimas de una guerra que se ha cobrado la vida de al menos 220.000 colombianos y ha obligado a abandonar sus casas a más de seis millones de personas.
Otro de los aspectos que se detuvieron en cuenta para otrogarle el premio al Presidente de Colombia fue que Santos quizo llevar a la decisión del pueblo lo que se firmó entre su Gobierno y las farc para el fin del conflicto.
El "no" del referéndum sólo significa "no" a un acuerdo específico de paz, recalcó el jurado para mostrar su esperanza de que todas las partes asuman su responsabilidad y actúen de forma constructiva en las próximas conversaciones de paz.
Además, el comité se mostró convencido de que Santos, "pese al "no" mayoritario en el referéndum, "ha acercado de forma significativa hacia una solución pacífica el sangriento conflicto" en su país y que ha sentado las bases para el desarme verificable de las FARC y un "proceso histórico de reconciliación y hermanamiento nacional".
"Sus esfuerzos para promover la paz cumplen por tanto los criterios y el espíritu de la voluntad de Alfred Nobel", aseguró el comité, cuya decisión tuvo también como objeto el de animar "a todos aquellos que tratan de lograr la paz, la reconciliación y la justicia en Colombia".
"El comité espera que el premio de la paz le dé (a Santos) la fortaleza para lograr esta demandante tarea" de lograr la paz y que "en los próximos años los colombianos recojan los frutos del proceso de paz y reconciliación en marcha".
Sólo así, apuntó el comunicado del comité, Colombia "será capaz de afrontar de forma efectiva los grandes retos" que tiene por delante, tales como "la pobreza, la justicia social y los crímenes relacionados con el tráfico de drogas".
El Nobel de la Paz, el único que no se otorga ni entrega en Estocolmo, sino en Oslo, por deseo expreso de Alfred Nobel, contó este año con la cifra récord de 376 candidatos.
El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos Calderón, recibirá un diploma, una medalla de oro y un premio económico, que este año es de 8 millones de coronas suecas (832.000 euros).
Son dos colombianos los que han recibido premio Nobel: De literatura en 1982 a Gabriel García Márquez y ahora el de paz con Juan Manuel Santos.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: empireweb.ar.- La polémica sobre las declaraciones de Juan Carlos Vélez marcarán la historia del Mercadeo Político. Sobre todo, por la efectividad del mensaje y la capacidad para manejar targets complejos y diversos como el colombiano.
Ciertamente que Juan Carlos Vélez, con lo acertado de su estrategia para la Campaña del No a la Paz, estará muy cotizado como CEO de la Segmentación. Si pudo llegar, no sólo a la victoria del controvertido No y crear la abstención más grande de la historia de Colombia, como será de avezado para vender productos y servicios, menos complicados y menos costosos políticamente.
La planeación estratégica es un proceso de crear y mantener el equilibrio entre objetivos, recursos y oportunidades del mercado. Y Juan Carlos Vélez supo cómo segmentar estratégicamente los mercados para que el mensaje fuese eficaz.
Según sus declaraciones al diario La República, la Campaña del No “ha sido la más barata y más efectiva de la historia”. Eso no se discute. Asumió uno de los temas más unidos a la esfera de lo individual, de lo que exaspera, la indignación. Un sentimiento no lógico, primitivo, pero humano. Un componente de la actitud que sólo expresa emociones y escapa a la razón.
Vélez jugó bien con los recursos que tenía, además. Tomó la eficacia de las redes sociales para viralizar los contenidos, que tocaban sentimientos y segmentó los recursos audiovisuales disponibles por región colombiana y por clase socioeconómica y cultural. El dividendo fue claro, porque utilizó una segmentación demogeográfica (zonas, datos demográficos), psicográfica (personalidad, estilo de vida, valores) y actitudinal (posiciones, sentimientos y creencias frente al proceso de paz).
No sé porque Álvaro Uribe Vélez regaña a Vélez. Fue efectiva su estrategia e hizo, en corto tiempo y con escasos recursos, una victoria imposible a la trascendencia del momento histórico. El no mintió. Él lo hizo.
Indudablemente que esta estrategia integró un equipo profesional, no sólo a Vélez, pero que lástima que no estuvo del lado del Sí a la Paz.
“La Fiscalía General de la Nación dispuso la apertura de la investigación correspondiente, con el fin de establecer si las afirmaciones del Dr. Vélez Uribe constituyen una conducta punible a la luz de la legislación nacional”, señala un comunicado del ente acusador.
Las denuncias fueron radicadas por los abogados Pablo Bustos y Elmer Montaña por el delito de fraude al sufragante.
Habría que preguntarse si ello es un pecado, un delito o una práctica consuetudinaria en los equipos políticos. El problema es no vanagloriarse del éxito.
Por eso, en Política, hay que saber administrar las victorias.
Por Luis Fernando García Forero. Foto SIG. Los jóvenes universitarios del país en una marcha en silencio y con velas encendidas que salió desde el Planetario de Bogotá, hasta el corazón de la patria, la Plaza de Bolívar, le enviaron un contundente mensaje a la dirigencia política colombiana y a la guerrilla: “El anhelo de paz es más fuerte que las diferencias”.
La marcha que recordó a la celebrada en 1948 antes del asesinato del dirigente liberal Jorge Eliecer Gaitán, llenó de colorido con banderas de Colombia y la blanca de la paz, para romper el silencio con frases como “no queremos más guerra” “por el acuerdo ni un paso atrás”, “si al cese bilateral”, “queremos paz”, entre otras, que hicieron eco en la Plaza de Bolívar, para expresar la urgente, sentida y necesaria decisión de salvar el proceso de paz y poner fin a más de cincuenta años de violencia y que se encuentra en peligro por la decisión mayoritaria del no al plebiscito que se celebró el domingo 2 de octubre en el territorio nacional.
Con paso lento los miles y miles de universitarios demostraron que son parte fundamental del desarrollo y futuro de Colombia, pero que necesitamos la paz, porque “no queremos más guerra ni sangre en el territorio nacional”.
“Estamos hartos de la violencia, queremos educación, tranquilidad porque ya nuestros antepasados han vivido el sufrimiento de la violencia y que debe quedar en el pasado”, dijo un estudiante de la Universidad Javeriana a instancias de Ecos, tras señalar que “no nos podemos dejar arrebatar los avances del proceso que está en la incertidumbre por culpa de la indiferencia e ignorancia de miles y miles de colombianos”.
Redacción Ecos. Foto SIG.-Después de la reunión del Presidente Juan Manuel Santos con los ex presidentes Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, entre otros dirigentes que apoyaron el no en el plebiscito, se abre paso a un nuevo acuerdo que permita sacar de la incertidumbre el proceso de paz firmado entre el Gobierno y las Farc, que quedó en el limbo con la derrota del sí el domingo 2 de octubre.
El senador y jefe máximo del Centro Democrático, Álvaro Uribe, a la salida de la Casa de Nariño resaltó que deberán introducirse cambios y modificaciones en los textos de La Habana para producir un nuevo acuerdo de paz y que el Jefe de Estado expresó voluntad para lograrlo.
"Reiteramos la necesidad de que las Farc cesen todos sus delitos y que sus integrantes gocen de toda protección", dice un aparte del comunicado que a renglón seguido indica que ""Pedimos a Naciones Unidas que acompañe este nuevo proceso en Colombia. Es mejor la paz para todos los colombianos, que un acuerdo débil para la mitad de ellos".
Agregó que "también pedimos las preocupaciones por los valores de la familia y que instituciones como la justicia deben ser mejoradas pero no sustituidas. Insistió en que el domingo se rechazaron los acuerdos pero no la voluntad de paz de todo el país.
La siguiente es la declaración del senador Uribe:
“Agradecemos al señor Presidente de la República la cita que nos concedió hoy.
Manifestamos ajustes y proposiciones iniciales, que deberán introducirse a los textos de La Habana para buscar un nuevo acuerdo de paz, que vincule a la totalidad de los colombianos. El Presidente de la República expresó voluntad para lograrlo.
El proceso iniciado a partir del domingo debe adelantarse con ausencia de violencia. A las dificultades que se derivan de 200 mil hectáreas de coca, el ELN, los disidentes de FARC, las bandas criminales, el micro tráfico, la extorsión, no se debe agregar un nuevo motivo de violencia.
Reiteramos la necesidad de que la FARC cese todos los delitos y que sus integrantes gocen de efectiva protección. Expresamos al Gobierno soluciones jurídicas y económicas, vinculadas a la eliminación del narco tráfico, que sean inmediatas para los guerrilleros rasos, no incursos en delitos de lesa humanidad.
Pedimos a las Naciones Unidas que acompañe esta nueva etapa de la democracia colombiana porque el resultado del domingo rechazó los acuerdos pero reafirmó el deseo unánime de paz.
Pedimos comprensión y apoyo a la Comunidad Internacional. Es mejor la paz para todos los colombianos que un acuerdo débil para la mitad de los ciudadanos.
Manifestamos que debe haber claridad, por parte del Gobierno, que los acuerdos no pueden asimilarse a un Tratado Internacional, ni a un Acuerdo Especial, menos después de haber sido rechazados por el pueblo.
Insistimos en la necesidad de un alivio judicial, sin impunidad, por intermedio de nuestras instituciones, a los integrantes de las Fuerzas Armadas.
Hemos reiterado las preocupaciones por la impunidad total, la elegibilidad política de personas responsables de delitos de lesa humanidad, por los secuestrados de quienes nada se sabe, por los miles de niños reclutados que no han regresado a sus hogares. Presentamos nuestras preocupaciones por los valores de familia.
Se pidió al Presidente de la República reconocer a todas las victimas de FARC.
Hemos repetido que instituciones como la justicia deben ser mejoradas pero no sustituidas.
Insistimos ante los colombianos que un acuerdo que ponga en riesgo la iniciativa privada cierra las posibilidades de superación de la pobreza y de construcción de equidad.
Haremos de nuestra parte todo el esfuerzo para aportar en la construcción de un buen consenso para nuestra democracia. Mañana se continuará la reunión a través de comisionados de diferentes sectores representativos de la campaña del No.”
Por Luis Fernando García Forero. Foto SIG.- La derrota del Sí al plebiscito para refrendar los acuerdos de La Habana entre el Gobierno y las Farc y ponerle fin a más de cincuenta años de conflicto, consolidó el reencuentro de los dirigentes más importantes en estos últimos años de la política en Colombia y que se habían separado no sólo de la amistad, sino del poder, cuando lo compartían en las épocas de la seguridad democrática: Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos.
Lo que la dirigencia política y la Nación lo veían como un imposible, el tema de la paz los llevó a hacer las paces, con el objeto de salvar a Colombia de una situación político jurídica que tiene al país en la incertidumbre y con preocupación a la comunidad internacional.
No pasaron ocho días después de la firma del fin del conflicto entre el Presiente Santos y Rodrigo Londoño, máximo jefe de las Farc, en un acontecimiento lleno de emotividad y ante millones de personas en el mundo, cuando a los seis días siguientes, se desmoronó la ilusión de la paz.
La victoria por el No a lo pactado, a través del plebiscito, dejó en las tinieblas las 297 páginas del documento que recoge las bases entre las partes, para iniciar el camino de la reconciliación nacional, pero sirvió para acelerar el reencuentro entre Uribe Y Santos, con miras, como espera Colombia y el mundo, lograr una salida a la crisis del proceso de paz.
El ex presidente Álvaro Uribe empezó a calentar el ambiente del encuentro con el Jefe de Estado ante los medios de comunicación. Como buen comunicador, buscó la forma que le grabaran y filmaran el momento cuando le decía al Presidente Santos que estaría en Casa de Nariño este martes a las 11 y 30 de la mañana. Ya el senador Uribe había solicitado audiencia con el Presidente de la República.
El reencuentro le puso fin a un alejamiento de los dos personajes de la política nacional que estuvo cargado de odio, hipocresía e indiferencia, según fuentes cercanas a ECOS, pero que le abrió paso al nacimiento de una reingeniería político jurídica que permitirá salvar la reconciliación nacional.
Definitivamente el futuro de la nación exigió renunciar a las diferencias.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: EFE.- Los pronósticos de la región son alarmantes. El Fondo Monetario Internacional, en su reunión anual, alerta que la economía de América Latina se contraerá un 0,6% este año, por la crisis en Brasil y un crecimiento más modesto en México, dos décimas más severa de lo que predijo hace solo tres meses. La esperanza del organismo, en cualquier caso, sigue siendo que logre repuntar hasta alcanzar un crecimiento del 1,6% en 2017.
La recuperación está siendo por lo general precaria, como señala su consejero económico, Maurice Obstfeld. La proyección es que la economía global se expanda a un ritmo del 3,1% este año y del 3,4% el próximo, como ya anticipó en julio.
La buena noticia es que el crecimiento de las economías emergentes y en desarrollo se acelerará por primera vez en seis años, hasta alcanzar un 4,2% en 2016 y de ahí subir al 4,6% en 2017. Pero el potencial a largo plazo es menor.
Como indica Obstfeld, el ritmo actual de expansión es aún bajo en todo el mundo, especialmente en el grupo de los países en desarrollo. “El crecimiento de estas economías continuará siendo desigual y generalmente débil”, advierte.
Es cierto que las tensiones externas se moderaron gracias a las expectativas de bajos tipos de interés en las economías avanzadas. Pero hay múltiples piezas aún en movimiento que presionan a la baja de la actividad económica.
Estos desequilibrios afloran cuando se analizan las tablas de América Latina país a país. El repunte para el año próximo en la región se explica porque las condiciones en la mayor potencia de la región empiezan a estabilizarse.
Brasil se contraerá un 3,3% este año, como anticipó el pasado mes de julio. De ahí recuperará y retomará de nuevo la senda del crecimiento, para registrar una expansión del 0,5% en 2017, también similar a lo que indicó hace tres meses.
El FMI asume que la rebaja de la tensión y de la incertidumbre política tendrán un efecto positivo en la recuperación "gradual" de la economía brasileña, tras tocar fondo a final de este año.
También observa que se recupera de los choques que sufrió por el desplome del precio de las materias primas. Pero los técnicos consideran imperativo reforzar la confianza para despegar del estancamiento, con medidas que incentiven la inversión.
Las necesarias reformas estructurales
México, sin embargo, ve como su crecimiento se recorta cuatro décimas este año y tres para el que viene. El FMI calcula ahora una expansión del 2,1% para la segunda economía de la región este 2016, lo que representa una desaceleración respecto al 2,5% el pasado ejercicio.
e explica por el pobre rendimiento de las exportaciones en la primera mitad del año y el débil crecimiento de Estados Unidos. El rebote sería modesto, de solo de dos décimas, a un 2,3% en 2017 aunque a medio plazo podría llegar al 2,9% cuando las reformas estructurales empiecen a dar sus frutos.
Venezuela es de lejos el país con más problemas. Su economía se contraerá un 10% este año y otro 4,5% el próximo, que se sumarán al 6,2% que tuvo en negativo en el ejercicio 2015. En su caso no cambia nada respecto a la proyección de julio. La otra economía que está en recesión es la ecuatoriana, con una contracción del 2,3% en 2016 que se agravará cuatro décimas en 2017. En ambos países, su evolución dependerá del comportamiento de la energía.
Argentina, por su parte, acaba de iniciar un proceso de transición hacia otro marco de política económica. El coste de su aplicación, sin embargo, es mayor del esperado. Eso provocará que el rendimiento de su economía sea peor de lo previsto. Este año se contraerá un 1,8%, dos décimas más intensa que lo dicho en julio. El crecimiento, en cualquier caso, se irá reforzando hasta lograr una expansión del 2,7%, similar a la que tendrá Colombia.
Fortalecer el crecimiento
Como otros exportadores de materias primeras, la economía colombiana sufrirá una desaceleración, desde el 3,1% en 2015 al 2,2% este 2016. Es tres décimas menos de lo que se pronosticó en julio. Lo mismo sucede con Chile, cuyo crecimiento cae al 1,7% de un 2,3% el año pasado. Perú se desmarca del resto con un sólido crecimiento del 3,7% el presente ejercicio, que superará el 4% en 2017 gracias a la actividad en el sector minero y la inversión pública.
El FMI considera que el tipo de cambio es la primera línea de defensa que tienen estas economías para afrontar la incertidumbre global. El paso de las fuertes depreciaciones a la inflación está siendo relativamente limitado. Las medidas de tipo fiscal, sin embargo, dan poco margen. La prioridad pasa por orientar las políticas hacia sectores que permitan reforzar el crecimiento potencial. "Es un bueno momento para invertir en infraestructuras y educación", concluye Obstfeld.
Redacción Ecos. Foto: AI.- La Directora para las Américas de Amnistía Internacional, Erika Guevara-Rosas, fue contundente al afirmar, en un comunicado publicado en el website de AI, que el domingo 2 “será recordado en los libros de historia como el momento en el que Colombia le dio la espalda a lo que podría haber sido el final de una guerra de más de 50 años que devastó millones de vidas,”.
El rechazo del acuerdo de paz en un plebiscito en Colombia hoy es una oportunidad perdida para que el país finalmente se aleje de su trágica guerra de más de 50 años, dijo Amnistía Internacional.
“Aun cuando no era perfecto, el acuerdo representaba un camino concreto hacia la paz y la justicia. La incertidumbre que este voto conlleva puede poner a millones de personas en Colombia, particularmente a grupos vulnerables como Indígenas, afrodescendientes y campesinos, en mayor riesgo de sufrir violaciones a los derechos humanos”, expresó la ONG.
“Es imperativo que Colombia no se aleje de este proyecto y que el país continúe moviéndose hacia la paz que tantos millones de personas anhelan” recomendó AI.
Los derechos humanos en Colombia en 10 cifras
Amnistía Internacional publica, en su comunicado, las 10 cifras que exponen la situación de los DD.HH. en Colombia y, por si solas, son un elemento de reflexión para todos los colombianos, especialmente los políticos, en este momento histórico tan importante. Ecos las presenta a continuación:
7,9 Millones: víctimas del conflicto armado, casi la mitad de ellas mujeres. (Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, UARIV, septiembre de 2016)
6,9 Millones: víctimas de desplazamiento forzado. (UARIV)
267.000: Homicidios relacionados con el conflicto, en su mayoría de civiles. (UARIV)
4.392: Víctimas de posibles ejecuciones extrajudiciales registradas por la Fiscalía General de la Nación (Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, marzo de 2016).
46.386: Víctimas de desaparición forzada (UARIV).
29.622: Secuestros (UARIV).
11.062: Víctimas de minas terrestres antipersonal y artefactos explosivos no detonados (UARIV)
8.022: Niños y niñas soldados utilizados por los paramilitares y la guerrilla. (UARIV)
63: Defensores y defensoras de los derechos humanos víctimas de homicidio en 2015, entre ellos líderes indígenas, afrodescendientes y campesinos. Cincuenta y dos en los nueve primeros meses de 2016. (Programa Somos Defensores).
20: Miembros de sindicatos víctimas de homicidio en 2015 (Escuela Nacional Sindical).
Por Luis Fernando García Forero. Foto: caliescribe.com.-La polarización en Colombia ratificada en las urnas el pasado domingo y que generó una crisis en el proceso de paz, por el triunfo del No a lo acordado en La Habana para el fin el conflicto con las Farc, llevó al Presidente Juan Manuel Santos y al senador Álvaro Uribe, a que decidieran, sin cruzarse una sola palabra, establecer una mesa de negociación, a través de delegados de las partes, para lograr un consenso, como único reto para seguir el camino de la reconciliación nacional.
El momento del país no es fácil. La derrota del sí a más de cuatro años de diálogos con la guerrilla de las Farc y que llevó a una firma del fin del conflicto en Cartagena de Indias ante Presidentes de varios países de América, el Rey de España y ante la mirada de millones y millones de televidentes en el mundo, llevó a una frustración por el triunfo del No en un plebiscito que implementó el mismo Jefe de Estado colombiano con el objeto de legitimar, aún más, lo que se decidió en La Habana.
Santos, al aceptar su derrota el domingo 2 de octubre, fue enfático en señalar que respetaba las decisiones de las mayorías respecto a lo que se preguntaba en esa jornada democrática que llevó a una abstención del 63 % , pero ante la grave situación, convocó a todas las Fuerzas Políticas del país incluyendo la oposición y que lo derrotó en el plebiscito, para que se buscaran mecanismos que direccionen y salven el proceso que tienen a miles de guerrilleros en varias zonas de concentración alojados en el territorio nacional, listos para cumplir con lo acordado en el tema de desarme, registro de sus identidades, entre otros aspectos, para la reinserción a la vida civil.
El Lunes 3 de octubre a la convocatoria presidencial sólo asistieron los partidos de la Unidad Nacional. La ausencia del Centro Democrático fue evidente. El escenario para lograr un primer paso y superar la crisis, fue el Congreso de la República. El proyecto de ley que modifica el impuesto al consumo de los licores, y que convocó a la plenaria el Senado, fue la fórmula para aliviar el guayabo de los congresistas del Sí en el plebiscito y del mismo gobierno, abriendo paso a una solución política que oxigene la merecida paz.
La sesión se inició precisamente con disertaciones de cada uno de los senadores representados en las bancadas. Críticas iban y venían, pero con una coincidencia: todos los congresistas, incluyendo opositores, expresaron con el mejor ánimo, salvar el inicio del camino a la paz.
El Expresidente del Congreso Luis Fernando Velasco, fue contundente en manifestar que la prioridad, antes de cualquier tema legislativo, era buscarle solución a la crisis por la que estaba pasando la nación. Llegó el momento de la palabra al ex presidente y senador Álvaro Uribe Vélez: “Esto no es solamente un problema político, el momento del país es difícil, nosotros lo asumimos como tal y queremos proceder con toda la prudencia. Le pedimos a Dios que nos dé sensatez, pero aquí hay un problema jurídico muy hondo”.
Ante la mirada de los senadores en el recinto y miles de televidentes de Canal Congreso, Uribe Vélez ratificó la voluntad de diálogo, pero preguntó a los congresistas de la Unidad Nacional si había disposición del Gobierno de escuchar e introducir algunos cambios. Agregó que se le deben dar unas protecciones efectivas a las Farc y una garantía al país para que no haya violencia. Propuso que las facultades que se le dieron al Gobierno permitirían que de ese listado de 5.700 de las Farc, dado a conocer por el general Florez, se les dé amnistía pero no a los incursos en delitos de lesa humanidad.
En medio de su petición en el recinto de la democracia, Uribe fue más allá y planteó una Comisión para que trate el tema de los militares y agentes del estado: “estamos preocupados, esa Comisión debe estudiar la posibilidad que se tramite en el Congreso el alivio judicial sin impunidad a los integrantes de las Fuerzas Armadas…”.
Ante las preguntas y reflexiones del ex presidente Uribe, el presidente del Congreso Mauricio Lizcano, dijo que había asistido a la reunión en Casa de Nariño y fue enfático en manifestar que “el jefe de Estado de Colombia tiene la voluntad de buscar un diálogo abierto con ustedes los líderes del No. Esperamos que tengan esa voluntad”.
En medio del debate parlamentario y luego de varias reuniones en casa de Nariño y donde el Presidente Santos no le aceptó la renuncia al jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle Lombana, se fue fraguando una nueva mesa de diálogo para iniciar conversaciones con el Centro Democrático y buscar alternativas que enderecen el proceso de paz.
Santos le dio de nuevo la orden a De la calle, para que junto con la canciller María Ángela Holguín y el ministro de defensa Luis Carlos Villegas, inicien conversaciones con el ex ministro y ex diplomático Carlos Holmes Trujillo, el excandidato presidencial Oscar Iván Zuluaga y el senador Iván Duque Márquez, delegados por el ex presidente Uribe, con miras a buscarlenuna salida política que le de viabilidad jurídica a la paz de Colombia.
No hay duda que el principio de la solución a la crisis, es el consenso, para lograr el camino a la verdadera reconciliación entre los colombianos.
Redacción Ecos. Foto youtube.com. - Al asistir al llamado del Presidente Juan Manuel Santos a la Cumbre en Casa de Nariño, luego de la pérdida del sí en el plebiscito por la paz, el senador y dirigente de la Partido de la U Roy Barreras, dijo que insistirá con el tema de la reconciliación: “no vamos a abandonar esa tarea, ni abandonar a millones de compatriotas que creen fervientemente en el camino de la paz”.
Barreras, quien fue protagonista dentro del equipo de negociadores del gobierno en los acuerdos de La Habana, fue certero en expresar que “es la hora de construir los consensos mínimos para garantizar la unidad de la Nación. Escucharemos con respeto y con esperanza a los millones de colombianos que por distintas razones le dijeron No al plebiscito, pero le han dicho también Sí a la paz”
Destacó la voluntad de paz de todos los colombianos. “ Hay soluciones jurídicas y distintos caminos para garantizar la Paz”, destacó el médico y senador valluno Roy Barreras quien afirmó que mantener el cese al fuego bilateral y el acompañamiento internacional es definitivo en los próximos días, mientras se construyen soluciones políticas a través del diálogo con todas las fuerzas, movimientos sociales del país.
“El problema no es jurídico sino político. El presidente mantiene la potestad constitucional para firmar acuerdos de paz. El Congreso también mantiene el poder constitucional para implementar los acuerdos. Pero comprendemos que la mayor solidez para la paz proviene de un país unido y no dividido, por eso el primer esfuerzo tiene que ser el del diálogo, la comunicación y la unidad”, sentenció el congresista de la U.
“Que no signifique esto que la paz está en duda, la paz es irreversible. Busquemos los caminos de consenso para implementarla”, puntualizó Roy Barreras.