Opinión
Por Lorena Rubiano.- “Argentina se acerca a los Brics”.
“Pues hemos nacido para colaborar, al igual que los pies, las manos, los párpados, las hileras de dientes, superiores e inferiores. Obrar, pues, como adversarios los unos de los otros es contrario a la naturaleza”. Marco Aurelio.
SIN ser experta en el tema económico internacional, quiero en esta nota destacar dos aspectos importantes: primero el descalabro, daños y gran costo humano y la difícil situación del vecino país del Ecuador al imponer normas del Fondo Monetario Internacional, que, sin medir consecuencias sociales, al obligar al gobierno de Lenin Moreno, a subir el precio de los combustibles hasta en un 120%.
Como consecuencia de esa crisis, el mundo mira hacia alternativas económicas diferentes y más humanísticas. Las crisis se originan cuando solo se piensa en el factor monetario, que traen enormes consecuencias sociales.
Hace unos años aparece en la economía internacional, “Brics” para referirse conjuntamente a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, asociación económica-comercial de las cinco economías nacionales emergentes más importantes del mundo, considerados el paradigma de la cooperación Sur-Sur.
La dinámica del desarrollo de la comunidad de Bric y, a continuación, de Brics, se ha convertido en un factor real de la economía mundial y, a medida que aumenta, un factor de la política internacional. Ahora los países Brics pueden mostrar indicadores tales como: en el PIB del planeta su contribución -27%, en el comercio mundial- 18%. A, desde el punto de vista de la geografía y la población, el 45% de la población de la tierra vive actualmente en los países Brics y debajo de ellos es 1/3 de la tierra mundial.
Todas estas naciones tienen en común una gran población (China e India por encima de los mil cien millones, Brasil y Rusia por encima de los ciento cuarenta millones), un enorme territorio (casi 38,5 millones km²), lo que les proporciona dimensiones estratégicas continentales, una gigantesca cantidad de recursos naturales y, lo más importante, las enormes cifras que han presentado de crecimiento de su producto interno bruto (PIB) y de participación en el comercio mundial en los últimos años, lo que los hace atractivos como destino de inversiones.
Los países participantes Brics están buscando conjuntamente respuestas a los retos y amenazas más agudos para la paz y la estabilidad. Llevando esta gran iniciativa a la creación de una red de alianzas económicas que representarán a todas las regiones del mundo no anglosajón.
Fundado en su enorme territorio, recursos naturales y el tamaño de su economía la Argentina en el grupo Brics es actualmente apoyado por Brasil, Sudáfrica, la India, Rusia y China, Dicha inclusión estaría siendo impulsada mayoritariamente por la India, país asiático con el que la Argentina ha iniciado un proceso de acercamiento que se tradujo en múltiples visitas mutuas de cancilleres así como de altos jefes de Estado. Así el grupo pasaría a llamarse "Bricsa".
De la capacidad de influencia de los países emergentes en la reforma de la gobernanza económica mundial depende el éxito o el fracaso de este experimento económico. Colombia no debe estar alejado de este proyecto.
Bogotá, D. C, 25 de octubre de 2019
Por Gabriel Ortiz*.- Pocas contrataciones han tenido tanta publicidad extemporánea, como la del metro para Bogotá; y muy contadas las que han requerido más explicaciones. Tradicionalmente, por ley, en las licitaciones participaba un número plural de oferentes. Peor esta vez, para entregar la más grande del país, solo se estudiaron dos oferentes, uno con dudosa reputación.
Para anunciar el ganador se convocaba un acto público, con rueda de prensa incluida y transmisión en vivo por los canales oficiales de televisión del Estado. Se escuchaba a los otros participantes, si había lugar. ¡Eran transparentes!
La transparencia necesita claridad, luz del día, nitidez, lucidez que no se pueden lograr bajo el manto de la noche, la oscuridad y afanes que siembran duda, desconfianza, sospecha, temor.
Hay que reiterar que es la obra más grande, costosa y comprometedora del patrimonio nacional que se ha emprendido en Colombia.
Por ello hay que llegar hasta los ínfimos pormenores y explicaciones, sin eludir detalle, como ahora se persigue, “impopularidad pero eficiencia”.
Y el Presidente Duque creyó que las cosas se pueden hacer bajo las sombras de la noche. Asistió, al acto de adjudicación al día siguiente, cuando ya todo estaba consumado y como si se tratara de otro dosier, afirmó: “que ahora no vengan argumentos pueriles para ir en contra de esta iniciativa. Hoy se adjudica el Metro y queremos que sea una realidad”. ¿Qué tal la puerilidad de la que habla el Presidente? ¿Será infantil, cándido, trivial o vano, preocuparse por la forma como se maneja el Estado y como se gastan los recursos de la comunidad?
Quizá el ojo no esté afuera, porque aún quedan personas que se preocupan por lograr una Colombia sin corrupción.
El senador Rodrigo Lara se puso las pilas y viene haciendo preguntas y pidiendo explicaciones sobre la manera como se manejó la licitación del Metro para Bogotá. Son tan válidas sus preguntas e inquietudes, que han “sacado de quicio” al gerente del Metro, Andrés Escobar, quien durante una entrevista radial, le tiró el teléfono al parlamentario, a los periodistas que cuestionaban y al público que seguía con gran interés el interrogatorio.
Por ejemplo: Escobar, no ha respondido ciertos manejos de la licitación que solicitó el parlamentario amparado por sus derechos de petición. Si eso le ocurre a un congresista, ¿qué no le ocurrirá a un ciudadano cuya legitimidad desconocen el funcionario y el alcalde Peñalosa?
Que el Metro sea superficial o subterráneo, es lo de menos. Así sea una puerilidad investigarlo, es apenas un deber y un derecho que tienen los colombianos, a saber cuántos millones o billones, ha gastado el alcalde Peñalosa para limpiar una imagen tan deteriorada, que nadie sabe si es transparente o ineficiente.
BANCO: Son muchos los colombianos que defienden la libertad y la independencia del Periodismo, apoyando a Noticias Uno.
NEGRO: Las protestas populares, solo se controlan con justicia y equidad, no con medidas represivas.
Bogotá, D. C, 25 de octubre de 2019
*Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.
Por Jairo Gómez*.-Hablaba en mi columna anterior, “La Democracia Bajo Sospecha”, de cómo la pérdida de confianza en esta institución ha llevado a que los ciudadanos hoy la pongan seriamente en duda y la impugnen como sistema idóneo para gobernar; todo, porque quienes llegan a gobernar en democracia mienten y sus promesas de campaña se confabulan con los privilegios preexistentes para engañar al electorado.
Los estallidos sociales de los últimos días en Chile, Ecuador y, de alguna manera, en Colombia corroboran este descontento que en otros países han dado paso a dictaduras populistas de izquierda, derecha y a nacionalismos hirsutos. Es necesario preservar la democracia, pero para ello las clases dirigentes de estos países deben poner los pies sobre la tierra porque parece que vivieran en la estratosfera y lejos de su pueblo agachan la cabeza temerosas frente a los aullidos del FMI y el Banco Mundial; en Argentina, para citar otro ejemplo, la calle le cobró a Macri su desproporcionada deuda con estos órganos de crédito y hoy está al borde de perder la reelección dejando a los gauchos debiendo hasta la risa y una economía al borde de la quiebra.
Esto hace que la movilización social no se detenga y se una realidad. Creo que se equivocan quienes insisten en hurgar en otras latitudes para buscar responsables externos en las movilizaciones. Detrás de estas protestas está el pueblo que no es pendejo y no necesita de padrinos para denunciar que hoy el mísero salario no les alcanza para llegar a fin de mes. Quienes hoy van a la calle es porque están sintiendo el rigor de unas desmesuradas e irresponsables políticas impuestas por una clase indolente y perversa.
Dicho lo anterior, un común denominador camina como un fantasma en estas economías dependientes más allá de los reclamos coyunturales: la crisis socio-estructural que hoy afecta a millones de hogares en América Latina; hogares que sobreviven en medio de un profundo obstáculo, silencioso, imperceptible, que no se ve, y que hoy carcome cualquier intento de progreso como es el de persistir en mejores condiciones para embolsar una mejor calidad de vida.
Ese profundo obstáculo -común a toda la región- reverbera en las pensiones indignas, salud precaria, sueldos miserables, educación de mala calidad, atención médica mediada por el dinero, deuda universitaria vitalicia, sueldos de la élite política, delincuencia sin control, empleos precarios, y los imparables escándalos de corrupción en todas las instituciones del Estado. En definitiva, lo que ocurre se podría asimilar a una pandemia que raya con la desigualdad y la exclusión. La gente, mamada, le está diciendo no más a esos discursos que los medios de comunicación replican sin digerir naturalizando el supuesto progreso con eufemismos como el crecimiento económico, la sostenibilidad fiscal o responsabilidad macroeconómica; charlatanes.
La calle le está diciendo no más a estas clases dirigentes desconectadas con sus pueblos que no quiere seguir infectada por aventuras neoliberales que están socavando los valores democráticos privilegiando a los grandes capitales, a los banqueros y las castas políticas y sociales excluyentes.
Por ello en un acto de sensatez y reconocimiento de ausencia y desconexión con la realidad de su país, el presidente Piñera de Chile, le dijo a su pueblo: “Reconozco esta falta de visión y le pido perdón a mis compatriotas”. ¿No le dice nada esta honradez política de su colega chileno Presidente Duque, ahora que está pensando en reformas laborales y pensionales que van en detrimento de su pueblo? Creo que debería pensarlo.
Bogotá, D. C, 24 de octubre de 2019
*Periodista y Analista Político.
@jairotevi
Por José G. Hernández*.- Desde su supresión en 1910, se ha propuesto varias veces el restablecimiento de la pena de muerte.
En la Constitución de 1886 estaba prevista en los siguientes términos: “Sólo impondrá el Legislador la pena capital para castigar, en los casos que se definan como más graves, los siguientes delitos, jurídicamente comprobados, a saber: traición a la Patria en guerra extranjera, parricidio, asesinato, incendio, asalto en cuadrilla de malhechores, piratería, y ciertos delitos militares definidos por las leyes del ejército".
El artículo 3 del Acto Legislativo 3 de 1910 dispuso sencillamente: "El legislador no podrá imponer la pena capital en ningún caso".
Colombia ha celebrado y ratificado Tratados Internacionales en que se comprometió a no introducir la pena capital en sus instituciones. La Convención Americana de Derechos Humanos de 1969 (Pacto de San José de Costa Rica) dispuso en su artículo 4: "En los países que no han abolido la pena de muerte, ésta sólo podrá imponerse por los delitos más graves, en cumplimiento de sentencia ejecutoriada de tribunal competente y de conformidad con una ley que establezca tal pena, dictada con anterioridad a la comisión del delito. Tampoco se extenderá su aplicación a delitos a los cuales no se la aplique actualmente". La cláusula agrega: “3. No se restablecerá la pena de muerte en los Estados que la han abolido”.
Colombia ratificó el Tratado, y se encuentra obligada por el mismo, el cual, además, prevalece en el orden interno, según lo dispone el artículo 93 de la Constitución vigente. Hace parte del bloque de constitucionalidad.
Ahora bien, el artículo 11 de la Carta Política de 1991 estatuyó de manera terminante el carácter inalienable e inviolable del derecho a la vida y declaró que en Colombia no habrá pena de muerte.
Ha vuelto la discusión al respecto, tras la propuesta oficial de la cadena perpetua para violadores de niños, pues ahora se ha presentado al Congreso un proyecto de acto legislativo que derogaría la prohibición del artículo 11 en referencia y permitiría la consagración de la pena de muerte. Su iniciativa tendrá primer debate en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, y ya algunos congresistas dicen respaldarla, aunque el Consejo de Política Criminal ha emitido concepto negativo.
Estamos de acuerdo con el Consejo. Si bien consideramos execrables los crímenes que se cometen contra los menores -los cuales deben ser castigados con severidad, sin beneficios ni rebajas de pena-, siendo cierto, a la vez que la sociedad y el Estado no han hecho lo suficiente para brindar a los niños la eficaz protección a la que tienen derecho, pensamos también que volver a la pena capital sería un grave error del Derecho colombiano. Un retroceso en materia de derechos humanos, y un flagrante incumplimiento de nuestros compromisos internacionales. Quizá si fueran aplicadas las penas hoy contempladas en nuestro sistema penal, no habría tanta impunidad al respecto. Y, por otro lado, si ya se tramita en el Congreso -por iniciativa gubernamental- un proyecto de reforma con miras a establecer la prisión perpetua para esos crímenes horrendos, una iniciativa más grave en la misma materia y con el mismo propósito, no parece indispensable, y en cambio puede ser inoportuna.
Bogotá, D. C, 23 de octubre de 2019
*Expresidente de la Corte Constitucional
Por Víctor G. Ricardo*.- El próximo domingo 27 de octubre los colombianos tendremos que decidir en las urnas qué candidatos en cada uno de los municipios y entidades territoriales regirán los destinos en las ciudades y departamentos en que habitamos.
Dada la estrecha relación que existe entre la calidad de nuestros gobernantes y la calidad de vida de nuestros entornos debemos elegir a los más apropiados. Es fundamental que sean los mejores y que representen adecuadamente los valores de la sociedad. ¡Tenemos que saber elegir! No podemos después estar quejándonos por situaciones que ahora podemos prever.
En Colombia hemos venido observado todos los días, a través de los distintos medios de comunicación, cómo algunos mandatarios han venido siendo vinculados a actos de corrupción o mal manejo de los recursos públicos y el primer control natural para evitar estas desafortunadas situaciones está en manos de los electores en las urnas.
En el lugar donde vivimos a diario y nos vemos beneficiados o afectados por la acción de nuestros gobernantes no podemos fallar. Tenemos la oportunidad y el deber de elegir buenos Alcaldes y Gobernadores.
Hay que mejorar las condiciones de vida de nuestros municipios y tenemos la posibilidad de participar con nuestro voto para que así sea.
Es realmente aterrador ver la cantidad de funcionarios locales que hoy están en las cárceles por haber abusado de sus funciones y haberse apoderado o mal usado los dineros públicos; llegó la hora para que con nuestro voto castiguemos a estos corruptos no eligiéndolos de nuevo y evitando elegir a sus amigos y/o herederos.
Si no somos responsables con nuestras decisiones pronto estaremos arrepentidos.
El mal estado, en muchos casos de nuestras ciudades, es por responsabilidad de nosotros mismos que no escogimos a los mejores.
En el caso de la capital de la República hoy enfrentamos innumerables retos; el ciudadano del común no entiende cómo una ciudad con unos impuestos que en los últimos años se han duplicado, unos servicios públicos que se ha encarecido de manera alarmante, seguimos sin resolver asuntos claves como la movilidad y la seguridad, que todos los días son peores. Una ciudad que hoy parece bombardeada de la cantidad de huecos que hay.
Ya quedó firmado el contrato del Metro para la ciudad. Un contrato multimillonario que estará vigente por más de veinte años. Tenemos que estar vigilantes para que todo lo que se nos ofreció se cumpla con los materiales adecuados y la mejor mano de obra que traiga beneficios para la cuidad y no frustraciones.
Llego el momento de la verdad para elegir a los mejores que conozcan nuestros problemas y lleguen a dar soluciones.
Que en sus cargos sirvan los intereses de la comunidad y no los propios. Que administren los recursos públicos de la mejor manera siendo honestos y transparentes en su manejo e inversión.
¡Necesitamos de los mejores y está en nuestras manos!
Bogotá, D. C, 23 de octubre de 2019
*Excomisionado de Paz
Por: Guillermo García Realpe*.- Muy malas noticias para las regiones, para el Pacífico, para la Amazonia, para Norte de Santander y para las regiones marginadas de nuestro país. El Gobierno Nacional en cabeza de su ministro de Defensa, Guillermo Botero, prácticamente ha anunciado que tiene listo los aviones, el aparato logístico, los pilotos y la capacitación para iniciar en los próximos días las fumigaciones en Colombia con el herbicida glifosato, comenzando por el departamento de Nariño.
Esta, sin duda, no es la mejor noticia para Colombia, menos para las regiones, porque estás esperan que se fortalezca los planes de sustitución de cultivos de uso ilícito con proyectos productivos legales y rentables. La fuerza y la erradicación forzosa no es la solución, es prolongar una lucha fallida de más de treinta años.
Lo más preocupante de éste anuncio es que, con el regreso de las fumigaciones habrá serias afectaciones en muchos frentes, la salud de las personas, el medio ambiente y el territorio económica y socialmente serán los más afectados. Aquí nadie resulta ganador, solamente los halcones que se dedican al negocio de la guerra.
En el reciente debate sobre seguridad nacional, desarrollado en el Senado de la República en días pasados, se dijo que 65231 hectáreas se han erradicado según cifras del propio Gobierno, pero se dice que esta administración recibió al país con un total de 170 mil hectáreas, sin embargo, al día de hoy esas 170 mil hectáreas siguen sembradas, eso lo que demuestra es el fracaso en la política de lucha antidroga y una terquedad del ejecutivo en insistir por la vía del glifosato como la posible solución, todos sabemos que será un nuevo fracaso.
Entonces reiteramos que no es la vía forzosa, ni la fumigación, menos la que va a promover la disminución del hectareaje. Por ejemplo, para erradicar una hectárea de manera efectiva hay que asperjar o erradicar forzosamente otras 33. El porcentaje de resiembra en terrenos fumigados es del 40%, cuando hay proyectos de sustitución de cultivos voluntarios y rentables es del 1% y así lo confirman recientes estudios de la misma ONU, la Universidad de los Andes y la Contraloría General de la República.
Entonces Colombia, bajo este análisis tiene que prácticamente en el espacio de diez años, fumigar más de cuatro millones de hectáreas, gastarse $200 billones (con b) y en esa proyección de siembras y resiembras el costo de erradicar una hectárea de manera efectiva, es decir, sacarla del mercado y la producción del narcotráfico implicarían cerca de mil millones de pesos. Algo realmente fuera de serie.
Lo que verdaderamente traduce en la práctica ese anuncio de Guillermo Botero, de que retornarán al país las fumigaciones con glifosato, es que con el herbicida vendrá mucha más pobreza, exclusión y marginalidad.
El glifosato simboliza muerte, destrucción, envenenamiento, contaminación de nuestras fuentes hídricas, afectaciones a la salud humana, daño ambiental y a los cultivos de uso lícito de nuestros campesinos, por eso quienes defendemos la vida, la naturaleza y el territorio, rechazamos una y mil veces las fumigaciones con glifosato.
No es un secreto que la guerra contra las drogas ha fracasado éste año y en años anteriores. En sólo lo que va corrido de 2019, el 79% de la droga producida en Colombia llega a su destino y según el Informe Mundial de Drogas de la ONU, tristemente nuestro país produce el 70% de la cocaína del mundo y aun así, aquí hay quienes insisten que el glifosato es la solución definitiva a este flagelo mundial. Craso error!
Claro que hay que buscar de todas las formas posibles acabar con el narcotráfico y todo lo que ello implica, pero tal y como lo plantea el gobierno nacional no es la vía para lograrlo. A los únicos que beneficia el glifosato reitero, es a unos pocos señores y sectores que se lucran de forma millonaria con la guerra, por eso les gusta tanto este tipo de iniciativas, por eso quieren acabar con lo que queda del proceso de Paz, pero no pasarán.
Ojalá esta amenaza que se ve venir en el muy corto tiempo y que afectaría de forma notable a lejanas comunidades y territorios de la Colombia profunda, tenga otra salida, que aunque no es probable, sí garantizaría cierta tranquilidad a miles de hombres y mujeres que habitan la gran ruralidad colombiana, esa misma ruralidad que hoy el gobierno pretende envenenar con el glifosato.
Por eso mil veces le diré ¡No al glifosato!
Bogotá, 22 de octubre de 2019
*Senador Liberal de la República de Colombia
@GGarciaRealpe
Por Mario Ramírez Arbeláez*.- El orden internacional sigue cambiando. El monopolio de los países más poderosos, sigue decayendo, ante la necesidad de ajustar sus políticas internas de gastos hacia su propia población y no hacia la producción de armas que les daban la preponderancia mundial. El que más armas tenga, más poder tienen. Pero eso está cambiando.
EEUU está perdiendo espacio dentro del papel que tenía años atrás, no afirmamos que este en decadencia, porque realmente es un país sumamente poderoso, pero ha ido perdiendo poder durante este tiempo, ante el surgimiento de varias naciones que emergen como potencias y han crecido hasta tener la capacidad y voluntad de liderar asuntos internacionales, desconociendo las intenciones de los Estados Unidos.
Para justificar el papel excepcional de los Estados Unidos en el mundo moderno, se requieren todos los nuevos fundamentos de las reclamaciones "legales" y legítimas de los Estados Unidos sobre el dominio del monopolio. Los filósofos estadounidenses y, en particular, Francis Fukuyama están llevando a la opinión pública hacia la necesidad de aumentar la confianza de los países occidentales (llamados civilizados) entre sí, mientras el dominio se lo reconocen a Washington y confían incondicionalmente en la casa Blanca.
Como resultado inverso de este proceso, el mundo deja de confiar en los políticos estadounidenses y otros occidentales, a pesar de la parcialidad de los medios de comunicación en el procesamiento de las noticias. La pérdida de la confianza en el Departamento de Estado de los Estados Unidos por parte de diferentes países y comunidades, conduce a una fuerte caída en la influencia geopolítica de Washington en el mundo, que hoy se define ya no por la confianza incondicional de los políticos estadounidenses, sino por diversas consideraciones utilitarias de los líderes de un país u otro.
La tendencia de los Estados Unidos a promover y, a veces, imponer su sistema de valores a otros países es ampliamente conocida, con la manifestación de dobles raseros en este tema a menudo sale de Washington lado a lado. El escándalo actual relacionado con Ucrania es un ejemplo característico de este enfoque. Por un lado, el presidente Trump acusa a los líderes ucranianos de ayudar a los Demócratas en las elecciones pasadas, desalienta el hecho de que el gobierno de P. Poroshenko llegó al poder con el apoyo activo de Estados Unidos.
Por otro lado, el Partido Demócrata al iniciar el proceso de incapacitación presidencial de Trump, debido a su intento de desacreditar al candidato del partido Joe Baidan, no le importa mucho la realización de una investigación exhaustiva de los esquemas "grises" de su hijo en Ucrania y el cumplimiento de la ley de corrupción de Estados Unidos en el extranjero (FCPA). Como resultado, demostrando el deseo de luchar contra la corrupción en otros países, la casa Blanca cierra los ojos tanto en el sistema corrupto de Ucrania como en la posible participación de altos funcionarios de la administración estadounidense en los esquemas ilegales.
Estados Unidos está sintiendo el impacto de la guerra comercial, ya han dejado de ser el país más competitivo del mundo, según el ranking de referencia que elabora cada año desde hace tres décadas la escuela de negocios suiza IMD tras examinar hasta 235 indicadores. La economía norteamericana ha caído este año a la tercera posición.
Ahora China y Rusia disputan el puesto de principal potencia a EEUU; y cada vez son más los países que influyen en la economía y en la seguridad mundial, tomando posiciones independientes de la norteamericana.
Turquía, una potencia regional en crecimiento, actúa cada vez con más independencia de los deseos de EEUU, su aliado en la OTAN, y juega su propio papel en el contexto de poder de la región.
Además son evidentes los fracasos de Los Estados Unidos ,en Irak ,Iran , Korea del Norte, Libia, Siria, naciones en donde quedaron sin eficacia los esfuerzos por imponer sus políticas internacionales.
Los cambios de poder son cada vez más visibles. Los estadounidenses estaban en el centro de las “normas fundamentales del orden mundial”. Pero esa época ha terminado.
Prensa
Por Yazmer Ramos García.- A siete días de realizarse las elecciones regionales en nuestro País, nos seguimos preguntando: ¿Son Los Partidos Políticos indispensables para la Democracia? ¿Si los sistemas electorales tienen consecuencias sobre los sistemas de partidos? Si la estructura jurídico-electoral implica modificaciones en el número de partidos importantes, en las pautas de competencia entre los partidos, e incluso en los términos institucionales del régimen político, en el que coexisten los sistemas electorales y los sistemas de partidos? ¿Quién decide que un sistema deje de tener determinadas características o número de partidos efectivos y pase a tener otros?
Podemos decir, frente a estos interrogantes que hay que precisar que existen elementos teóricos, históricos, normativos que regulan la Democracia, los Partidos y los sistemas Político, así como las nociones destinadas a su fortalecimiento de igual manera identificar sus debilidades, lo que nos permite obtener argumentos para desarrollar estos interrogantes.
Giovani Sartori en su libro Elementos de teoría política 3 señala que la "democracia" es una abreviación que significa Liberal-democracia, y distingue tres aspectos: La democracia como principio de legitimidad, La democracia como sistema político y la democracia como ideal.
La palabra democracia significa gobierno del pueblo. Una democracia es un sistema en el cual el pueblo puede cambiar sus gobernantes de una manera pacífica y al gobierno se le concede el derecho a gobernar porque así lo quiere el pueblo”.
Según Weber el partido es “la forma de socialización que, descansando en un reclutamiento libre, tiene como fin, proporcionar poder a su dirigente dentro de una asociación y otorgar por ese medio a sus miembros activos determinadas probabilidades ideales o materiales”.
La definición universalmente más aceptada de partidos políticos es la de instituciones encargadas de agrupar las preferencias políticas de una sociedad para construir el interés general.
Autores como David Easton plantean que los partidos políticos son “canales de transmisión hacia los poderes públicos de las demandas de la población, mediante los cuales se decide que políticas públicas deben efectuarse para garantizar la convivencia pacífica y el progreso social” y M. PRIETO. (2010) establece la importancia de nuestros partidos políticos para el desarrollo de la democracia. Por esta razón, el sistema de partidos funciona como una cámara de compensación de intereses y proyectos políticos que permite y norma la competencia, haciendo posible el ejercicio legítimo del gobierno. El sistema de partidos y los partidos en él incluidos juegan el papel de instancia mediadora de comunicación entre la sociedad y su gobierno.
Es imposible negar que los Partidos políticos tienen una vinculación con la democracia, sus orígenes se dan en la modernidad, precisamente con la democracia liberal burguesa. Siendo que los primeros ejercicios democráticos se dieron con la ausencia de los partidos, sin embargo, una vez que los partidos surgieron y se consolidaron, adquirieron una vinculación íntima con la democracia representativa, de tal manera que hoy no se concibe está, sin la existencia de los partidos políticos.
En la modernidad las sociedades democráticas tienen los partidos políticos importantes funciones como intermediarios de la sociedad ante el Estado: La importancia de su aporte a los procesos electorales, la composición de las instancias e instituciones públicas representativas de gobierno, en la que los partidos son actores fundamentales, en la dinamización de las políticas, generación de opinión pública a la formación de la opinión pública y la participación de los partidos permite la competencia legal de ideas en la conformación de gobiernos democráticos.
Por ello, en el sistema de partidos, los partidos y su incidencia electoral resulta significativo, el ámbito legislativo, donde se diseñan las leyes electorales; el ámbito gubernativo, que expresa la incidencia de los efectos de los sistemas electorales sobre las posibilidades de gobernabilidad de un sistema y, finalmente, el terreno donde los ciudadanos conocen y actúan frente a las posibles consecuencias políticas de los sistemas electorales.
De igual manera se reconocen los Partidos Políticos fundamentalmente como las organizaciones encargadas de defender el interés general sobre el privado, deben estar en compenetración con el Estado y suelen servir como instituciones del sistema Democrático, tienen un papel central y amplio en la Democracia, no solamente por su condición electoral, sino porque sus instituciones que influyen por largo tiempo en la voluntad política proyectada en el ejercicio de lo público.
No obstante lo anterior, actualmente los partidos políticos aparecen como actores que no cumplen solventemente su papel de mediadores entre la sociedad y el Estado en el trámite de las demandas de los ciudadanos y no han sido suficientemente articuladores de Políticas Públicas; se ha fragmentado el sistema de partidos local y reglamentado el de personalización desmedida de corrupción y de alejamiento de los ciudadanos, buscando entonces estos la organización y fomento de movimientos sociales de ciudadanos para tal fin.
Al respecto indica el profesor de la Universidad del Zulia Vaidads, Henry en su trabajo de investigación “Partidos Políticos y Liberalismo “Desde nuestro punto de vista, los procesos de cambios socio-políticos han tenido el efecto de sesgar el comportamiento de las organizaciones partidistas hacia sus intereses particulares” no se refiere al otorgamiento de prebendas a sus miembros considerados de manera individual, sino al fin último de ganar las elecciones para acceder al poder. Lo que nos llevaría a otro tipo de partido a imponerse.
Barranquilla 21 de octubre de 2019
*Abogada y Magister en Ciencias Políticas
Por Juan Camilo Restrepo*.- En los últimos días me he podido encontrar de nuevo con la novela histórica, que tanto auge viene tomando no solo en América Latina sino en España.
Dos novelas en especial quisiera mencionar en esta ocasión: “El pintor de almas” de Ildefonso Falcones, y “Sidi, la última novela de Pérez Reverte sobre la vida del Cid Campeador.
Ahora, cuando la dura sentencia reciente sobre los independentistas catalanes ha removido los ánimos en España, y ha reabierto el debate sobre Cataluña, ninguna lectura mejor que la última novela de Falcones sobre el “Pintor de Almas”.
Es la novela de las luchas obreras, del movimiento modernista, de los anarquistas, de la guerra del Rif y del surgimiento de la dictadura de Primo de Rivera en los primeros años del siglo XX. Y de la manera como arquitectónica y políticamente se fue forjando la moderna ciudad Condal y el movimiento rebelde de Cataluña.
Ildefonso Falcones se había hecho ya famoso con la catedral del mar, con la mano de Fátima y con la reina descalza. Todas ellas ubicadas en la Cataluña medioeval y en la España borbónica. Esta es la primera vez que Falcones, ahora aquejado por una grave enfermedad, se asoma a la historia de la Barcelona contemporánea.
Del Cid dirá Pérez Reverte que “no tenía patria ni rey, solo un puñado de hombres fieles. No tenían hambre de gloria, solo hambre”.
Es realmente mágico seguir de la mano de Pérez Reverte la vida del Cid en el que se “funden de un modo fascinante la aventura, la historia y la leyenda. Hay muchos Cid en la tradición española, y éste es el mío concluye el autor.
Curiosa la vida del Cid que combatía por igual bajo el mando de un rey cristiano o de un rey moro, como sucedió con el de Zaragoza donde Pérez Reverte ubica el grueso de su relato.
Era un condotiero de la frontera: de aquella línea brumosa entre cristianos y moros que iba avanzando poco a poco hacia la reconquista final de toda la península por la cruz y las enseñas de Santiago. Y de la que salieron finalmente los contornos de la España contemporánea.
Ambos autores han vendido millones de libros en el mundo de habla hispana. Ambos se asoman a momentos históricos memorables. Ambos simbolizan lo mejor de ese género que está reverdeciendo: el de la novela histórica.
Falcones da un paso desde su ámbito tradicional histórico que había sido el de la Cataluña medioeval hacia el crecimiento moderno de la ciudad condal en el despertar del siglo XX.
Pérez Reverte da por el contrario un paso atrás en el marco cronológico de sus historias, la mayoría de las cuales habían estado ubicadas en la España de los Habsburgos y de las guerras de los países bajos, para remontarse al nacimiento de la España Cristina con su Sidi y su caballo Babieca.
Posdata: Todo lo que comienza mal termina mal. La ley de financiamiento no contó ni con liderazgo gubernamental ni con orden en su debate parlamentario. Terminó mal. El fallo de la Corte habla bien de ella que no se dejó amilanar por las múltiples presiones a que fue sometida. Ahora el gobierno cuenta con dos agónicos meses para volver a sacar la Reforma que naufragó. Ojalá en esta ocasión si haya liderazgo y orden en el trabajo parlamentario.
Bogotá, D. C, 20 de octubre de 2019
*Abogado y Economista. Exministro de Estado.
Por Mauricio Cabrera Galvis*.- La sentencia de la Corte que ¨tumbó¨ la Ley de Financiamiento lo hizo con efecto diferido al 31 de diciembre, de manera que dio plazo para que se tramitara una nueva Ley en la cual se puede mejorar la versión anterior, en particular en lo que se refiere a evitar que disminuya el recaudo fiscal en 2020.
En efecto, uno de los pocos puntos de consenso entre los analistas y la misma DIAN es que si la Ley seguía vigente iban a caer los ingresos tributarios el año entrante, aumentando así el déficit fiscal, aunque hay discrepancias en el monto de la caída que van desde $3 billones hasta $7 billones.
La razón es simple: si bien el gobierno presentó un proyecto neutro desde el punto de vista fiscal, en el que los menores ingresos por los nuevos beneficios tributarios se compensaban con la subida de otros impuestos y, sobre todo, con la ampliación de la base del IVA, esta última no fue aceptada en el Congreso y se generó un desbalance para el 2020.
Las principales causas de la caída del recaudo eran la devolución del IVA a las compras de bienes de capital ($6.6 billones) y la posibilidad de descontar el ICA y el 4x1000 (GMF) del impuesto a la renta ($3.9 billones). El primero de estos beneficios no solo es el más costoso, sino que es inequitativo e ineficiente. Por eso puede y debe ser revisado en la discusión de la nueva Ley.
De otra parte devolver el IVA de los bienes de capital es una medida tributaria que es altamente regresiva en la medida en que beneficia de manera más que proporcional a las empresas de mayor patrimonio y capacidad de inversión como es el caso de las empresas petroleras, mineras y financieras, las que además toman sus decisiones de inversión por factores muy diferentes a estos estímulos tributarios.
La propuesta de modificación que debería discutirse en el Congreso es limitar la devolución del IVA a un monto determinado, por ejemplo $100 millones por contribuyente. (La DIAN debe tener la información para determinar el tope más adecuado).
Imponer este límite tiene varias ventajas. Primero mantiene la universalidad del beneficio, porque aplica a todas las empresas; segundo, es muy progresivo porque da un mayor beneficio a las inversiones de las PYME, a las que se les devolvería hasta la totalidad del IVA, mientras que en el caso de inversiones de mayor cuantía la devolución sería solo de un porcentaje.
La tercera ventaja, y tal vez la más atractiva para el gobierno, es que disminuye sustancialmente el costo fiscal del beneficio, eliminando así el faltante del presupuesto del 2020 y facilitando el cumplimiento de la regla fiscal en los años siguientes. Habría que estudiar si también se debe imponer un límite al beneficio del ICA y el GMF.
Cali, 20 de octubre de 2019
*Filósofo y Economista. Consultor