Opinión
Por José G. Hernández*.- Es perfectamente normal que la opción ganadora en los pasados comicios, en cuanto -según su lema- fue elegida con el objeto de introducir cambios en el interior de la sociedad y del Estado, y para buscar la forma eficiente de aliviar a inmensos sectores de la población -que vienen siendo víctimas de la desigualdad, la violencia y el abandono-, haya anunciado proyectos de reforma constitucional y legislativa.
Como decíamos hace poco, se trata de progresar, no de retroceder, y en tal sentido recientes propuestas del presidente electo y de sus ya designados ministros deben ser consideradas, estudiadas e inclusive discutidas, con la mira puesta en el interés general, evitando la incoherencia y la improvisación, que no dejan nada bueno y pueden frustrar proyectos importantes.
Hemos visto que algunas de las ideas del próximo gobierno han venido siendo atacadas sin fundamento, sin conocer su contenido integral, sin argumentos y con criterio destructivo, como si todavía estuviera en curso la campaña. Eso es equivocado y malévolo, y muy perjudicial, no para el elegido -que ya ganó en las elecciones- sino para el país.
Ahora bien, también pensamos que no es bueno apoyar con los ojos cerrados toda propuesta, pues se corre el riesgo de precipitar trámites, sin permitir que se corrijan errores cometidos en la presentación inicial, evitando que se introduzcan ajustes o mejoras pertinentes. Por ello, desde nuestra perspectiva académica, hemos preferido esperar los textos de las iniciativas, con el objeto de verlas en su integridad y relación, de manera completa, con sus fundamentos y sustento axiológico y jurídico.
La idea no es aprobar cuanto proponga el nuevo gobierno, de manera inmediata y con criterio absoluto. No hay obra humana perfecta, y toda reforma debe ser materia de previa consideración y ponderación. Es preciso que todo se analice y se prepare bien. Por ejemplo, en materia de contenidos legislativos y procedimientos, resulta necesario consultar la jurisprudencia de la Corte Constitucional, para evitar posteriores fallos de inexequibilidad.
Se ha hablado, por ejemplo, de aplicar un nuevo “fast track” -procedimiento abreviado-, similar al que se puso en vigencia en 2016 (Acto Legislativo 1) para dictar las normas de implementación del Acuerdo Final de Paz. Ya se agotó esa etapa, y como quiera que los procedimientos constitucionales tendrían que ser modificados, tendría que tramitarse antes un nuevo Acto Legislativo, es decir, dos períodos legislativos ordinarios, que podrían aprovecharse para el estudio directo de las reformas.
En materia legislativa hay instrumentos como los mensajes de urgencia, insistencia en la urgencia, deliberación conjunta de comisiones, prioridades en el orden del día, sesiones extraordinarias (para leyes no estatutarias), y, desde luego, no desintegrar el quórum con propósito perverso, y mayor tiempo de trabajo en el Congreso.
En lo que hace a las iniciativas de reforma constitucional, es forzoso observar la totalidad de los requisitos formales que la Constitución indica, y ver que el contenido de lo que se quiere introducir en la Carta Política no la sustituya, ni altere los fundamentos que son de su esencia.
En síntesis, la mayoría de las propuestas formuladas son, en principio, plausibles. Pero -para ser eficaces, útiles y duraderas- exigen coherencia, preparación y estudio.
Bogotá, D. C, 13 de julio de 2022
*Expresidente de la Corte Constitucional.
Por Guillermo García Realpe*.- Se acerca la posesión del presidente Gustavo Petro y la verdad es que no deja de sorprendernos con su gabinete y con el equipo de colaboradores más cercanos que lo estarán rodeando y acompañando en su obra de gobierno.
Lo que Petro está armando es un equipo de lujo, nadie tiene dudas del talante, capacidades, formación académica y trayectoria de los hasta ahora designados ministros y los que suenan para ocupar las carteras faltantes que aún no se confirman.
Por ejemplo, uno de los primeros anuncios fue en Hacienda, con la designación de José Antonio Ocampo, un brillante economista y tal vez el más destacado a nivel nacional e internacional, sobre todo en Estados Unidos. Ocampo, ya había ocupado ese lugar durante el gobierno del ex presidente Ernesto Samper.
Álvaro Leyva, será a partir del 7 de agosto el nuevo Canciller. Es una victoria para el tema de la Paz y el re acomodamiento y mejora en las relaciones internacionales tan enclenques en este último gobierno.
En educación estará al frente el ex ministro Alejandro Gaviria, un hombre estudioso del tema, con amplia trayectoria en ese campo, no en vano viene de ser rector de una de las mejores universidades del país y él tendrá el reto de avanzar en la era del saber para transformar a Colombia en materia educativa y hacer la revolución del conocimiento.
Susana Muahamad, una destacada ambientalista, caracterizada y defensora de las luchas ambientales estará al frente del Ministerio de Ambiente. Ella ya se pronunció de manera fuerte y contundente que en Colombia durante el próximo gobierno no habrá fracking, ni fumigaciones con glifosato como mecanismo de lucha antidrogas, tampoco minería en los páramos, aspectos que los ambientalistas celebramos.
En salud estará Carolina Corcho, una defensora del reconocimiento fundamental al derecho de la salud, con ella compartimos audiencias públicas en los tiempos de la pandemia, también es una defensora de la red pública hospitalaria y fue quien junto a nosotros hizo los grandes debates sobre el tema de las demoras del gobierno para adquirir las vacunas anti COVID y poner en marcha el plan nacional de vacunación.
También la nueva ministra de cultura Patricia Ariza, una histórica en el tema artístico y teatral, además defensora de los derechos de la mujer y amante de la cultura en Colombia.
Cecilia López en agricultura, muy destacada por supuesto, conoce mucho el tema económico productivo en Colombia, ex ministra de esa misma cartera, ex directora del Departamento Nacional de Planeación, una estudiosa y defensora del liberalismo progresista y de avanzada.
Alfonso Prada, en la cartera de gobierno dará con su amplia trayectoria garantías para el manejo político con las diversas bancadas en el Congreso y lo propio Luis Fernando Velasco quien será el nuevo director del Departamento Administrativo de la Presidencia, un hombre del sur, del Macizo Colombiano con toda la experiencia y los quilates para asumir ese reto.
Ahora, el nuevo embajador ante la OEA, Luis Ernesto Vargas, quien además de haber sido presidente de la Corte Constitucional, fue miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, fue magistrado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con lo que se ratifica un viraje total porque va a reemplazar a un Alejandro Ordóñez, absolutamente de derecha, siempre contrario al tema de reconocimiento de derechos fundamentales, lo que se convierte en un gran mensaje para el continente de que va un hombre garantista y defensor de los derechos fundamentales del hombre y los colombianos.
Quedan aún varias carteras por designarse, una de ellas es la de trabajo, hasta ahora suena con fuerza y así lo señalan también los medios, el nombre de Francisco Maltes, actual presidente de la CUT y un destacado y reconocido dirigente sindical, ese ministerio quedaría muy bien representado con él.
Debo destacar finalmente que, la gran mayoría que estarán al frente de los ministerios son hombres y mujeres de línea de pensamiento liberal progresista, de avanzada, sociales demócratas, de un capitalismo social. A todos les auguro desde ya los mejores éxitos, el país queda en buenas manos y mejores tiempos se ven venir para Colombia.
Bogotá, D. C, 11 de julio de 2022
*Abogado y exsenador del Partido Liberal.
Por Amylkar D. Acosta M.- Retomando nuestra columna anterior, digamos que ECOPETROL se ha propuesto reducir su huella de carbono como su mayor y mejor contribución para alcanzar la meta de reducir el 51% de las emisiones de GEI hacia el 2030 a que se comprometió Colombia con la comunidad internacional y para la reducción de la contaminación del medioambiente, especialmente en los centros urbanos, ha sido la mejora de la calidad de los combustibles, a lo cual ha contribuido también la mezcla de los biocombustibles, que al oxigenar el combustibles reduce las emisiones de GEI y de material particulado. De hecho ECOPETROL viene entregando en sus refinerías gasolina con sólo 13 partes por millón de contenido de azufre y diesel con sólo 13 PPM.
ECOPETROL ha cumplido con creces los requerimientos en este sentido del Documento CONPES 3943 de 2018, la Ley 1972 de 2019 y la Resolución 40103 de 2021, al entregar en sus refinerías gasolina con sólo 13 partes por millón (PPM) de contenido de azufre y diesel con sólo 13 PPM. Adicionalmente la gasolina que se expende en las estaciones de servicio contiene 84 octanos, que sube hasta los 88 gracias a la mezcla del 10% de etanol, que para el caso de la extra pasa de 95 y 98 octanos.
Complementariamente, ECOPETROL se ha hecho el propósito de ser agua neutral en 2045 en sus operaciones y en el 2021 alcanzó su meta volante al reutilizar el 74% del agua residual. También es digno destacar el esfuerzo que viene haciendo la empresa en el proósito de eliminar el llamado “venteo” en sus campos petroleros, que no es otra cosa que la quema de gas en las teas, que contaminan el medioambiente. En lugar de quemar este gas, ahora en los campos de Chichimene, Apiay y Castilla se aprovechan en la operación de los mismos, lo cual se ha traducido en una reducción de emisiones del orden de las 44.000 toneladas de CO2 anuales.
Además, ya vendió el primer cargamento de un millón de barriles de crudo pesado ´carbono compensado´ a China. Tres de las empresas del Grupo empresarial son carbono neutral (Cenit, ODL y Bicentenario)”. Según la misma fuente, los negocios de bajas emisiones representarán entre el 30% y el 50% del Ebitda del Grupo Ecopetrol en 2040. De allí que en su plan de inversiones 2022-2024, que será por cerca de 70 billones de pesos, ya se contempla que casi el 20% se destine a la diversificación.
Otra contribución de ECOPETROL para alcanzar la meta de reducir el 51% de las emisiones de GEI hacia el 2030 a que se comprometió Colombia con la comunidad internacional y para la reducción de la contaminación del medioambiente, especialmente en los centros urbanos, ha sido la mejora de la calidad de los combustibles, a lo cual ha contribuido también la mezcla de los biocombustibles. ECOPETROL ha cumplido con creces los requerimientos en este sentido del Documento CONPES 3943 de 2018, la Ley 1972 de 2019 y la Resolución 40103 de 2021, al entregar en sus refinerías gasolina con sólo 13 partes por millón (PPM) de contenido de azufre y diesel con sólo 13 PPM. Adicionalmente la gasolina que se expende en las estaciones de servicio contiene 84 octanos, que sube hasta los 88 gracias a la mezcla del 10% de etanol, que para el caso de la extra pasa de 95 y 98 octanos.
Complementariamente, ECOPETROL se ha hecho el propósito de ser agua neutral en 2045 en sus operaciones y en el 2021 alcanzó su meta volante al reutilizar el 74% del agua residual. También es digno destacar el esfuerzo que viene haciendo la empresa en el proósito de eliminar el llamado “venteo” en sus campos petroleros, que no es otra cosa que la quema de gas en las teas, que contaminan el medioambiente. En lugar de quemar este gas, ahora en los campos de Chichimene, Apiay y Castilla se aprovechan en la operación de los mismos, lo cual se ha traducido en una reducción de emisiones del orden de las 44.000 toneladas de CO2 anuales.
De esta manera ECOPETROL no sólo no es un obstáculo para la Transición energética sino que hace parte de ella y se ha dado su propia hoja de ruta para contribuir a la misma, además de seguir siendo fuente de recursos para la Nación y las entidades territoriales para su financiamiento. ECOPETROL se ha convertido en un Grupo empresarial energético integral, ahora fortificado con la adquisición de ISA, la principal empresa transportadora de energía del Sistema interconectado nacional (SIN), eje fundamental de la Transición energética, sin el cual sería imposible integrar las FNCER a la matríz energética.
Además ECOPETROL esta a la vanguardia, junto con PROMIGAS, en el propósito de producir hidrógeno verde y azul en el país, con su proyecto en Cartagena en donde cuenta con el primer electrolizador, energético este en el cual proyecta invertir cerca de US $2.500 millones de aquí al 2040, en cumplimiento de la Hoja de ruta del Hidrógeno trazada por el Ministerio de Minas y Energía. Sobre ello hay una gran expectativa, dado el enorme potencial que posee Colombia.
Riohacha, julio 10 de 2022
www.amylkaracosta.net
Por Gabriel Ortiz*. - Llegó el 7 de agosto con una cascada de anuncios sobre lo que será el nuevo gobierno de Colombia. Todo pinta con buenos augurios, que van desde la paz -así sin calificativos-, reducción de la pobreza, empleo, salud, educación, producción agrícola, reforma tributaria estructural, defensa del ecosistema, fuera días sin IVA y tantas cosas más que devuelven el ánimo a los colombianos que votaron por Petro, o contra Petro.
La confianza se afianza y la esperanza crece, aunque muchos siguen apegados al desprestigio que reinó durante la campaña.
Alvaro Leyva, Ocampo, Cecilia López, Susana Muhamad, Carolina Corcho y la Poeta Ariza, conocidos hasta cuando escribí esta columna, son muestra clara que Petro viene con un equipo brillante, capaz y certero.
La agricultura, abandonada durante cuatro años, será piedra angular para controlar la inflación que nos tiene en vilo. De inmediato empezarán las siembras de corto plazo, con insumos y créditos baratos. La tierra no será expropiada, pero pagará altísimos impuestos si permanece ociosa.
Del Canciller Leyva, ni hablar. Ya empezó a trabajar por la paz, de la cual es experto. Recuperará el prestigio de la diplomacia colombiana. Las relaciones con Venezuela, serán objetivo inmediato, para normalizar la extensa frontera que nos separa.
José Antonio Ocampo, el hombre de la plata y el desarrollo, reafirma que seguiremos exportando petróleo y explorando gas, pero sin acudir al frackig como lo plantea la minambiente Susana Muhamad, que sacará de taquito al glifosato y las prácticas nefastas del narcotráfico y la minería ilegal.
Carolina Corcho, con su maletín médico, pondrá en cintura a las EPS, que calificó como simples intermediarias con hospitales y centros de atención malogrando los servicios eficientes de salud. Se aplicará marcada diferencia entre cobertura y acceso a la salud.
Son centenares los propósitos de Petro y su gobierno. Hasta los incrédulos pausan sus recelos y escepticismos, porque encuentran otro panorama en el firmamento, que nos abrirá las puertas hacia una nación próspera, con igualdad, producción, empleo y democracia, abrazando la paz que por poco se vuelve trizas.
Sin embargo, la reforma tributaria, preocupa y agobia, especialmente a los pensionados, quienes tras años de trabajo, esfuerzo y abnegación entregaron sus años productivos y sus ahorros, y podrían quedar en la indigencia. El ministro Ocampo, estima que 8, 10, 12 o 14 millones son una fortuna para un jubilado. A ellos les quitan 12% para salud, deben asumir salud prepagada, estudio de sus hijos menores, cuotas de sus viviendas con sus impuestos, y tantas cosas más. Los reajustes anuales son irrisorios en comparación con los demás empleados. Otra cosa son las pensiones de 18 millones al infinito, de los privilegiados. Seguramente esto será tomado en cuenta y se haga justicia con ellos.
Seguramente esa inquietud, como otras de igual monto, serán despejadas por Petro y su equipo. Espero otras inquietudes.
BLANCO: Guaidó perderá el control de Monómeros. Así abaratarán los insumos agrícolas
NEGRO: Los 4 años asaltando los fondos de la paz. ¡Con corrupción se quiso hacerla trizas!
Bogotá, D. C, 12 de julio de 2022
*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.
Por Cristina Plazas*.- Hace 4 años cuando Gustavo Petro perdió las elecciones, en un discurso fuerte y rebelde, junto a su fórmula vicepresidencial Ángela María Robledo, expresaron que se declaraban en resistencia y llamaron al pueblo a las calles. Ese mismo día, se proclamaron en oposición, gritando arengas contra el clientelismo y la corrupción, manifestando: “No vamos a pedir ministerios ni embajadas ni nada, hoy somos la oposición a ese Gobierno. Somos oposición no porque no queramos, sino porque no coincidimos con él”.
Desde entonces el presidente electo ha sido oposición del gobierno Duque, muchas veces de manera irresponsable, como cuando afirmó en plena pandemia que la política de vacunación del gobierno era “un desastre vital, social y económico” y que se demorarían más de 7 años para que los ciudadanos completaran el esquema de vacunación; o cuando en 2020 desconoció la legitimidad del presidente Duque llamando a la desobediencia civil; o cuando apoyó a la primera línea que no es nada distinto a un grupo de hampones que mancharon la protesta social pacífica; pero, a pesar de todos estos episodios que mucho daño le hicieron al país, las voces de oposición son un mecanismo necesario para el sano ejercicio de la democracia de un país y así lograr propósitos comunes de los ciudadanos.
Desafortunadamente, las últimas jugarretas políticas nos dejan sin una oposición fuerte, como la que Petro hizo durante tantos años. Hoy no tenemos un político de peso en el congreso que pueda convertirse en el gran líder de la oposición , sobre todo cuando están en juego la propiedad privada, el incremento desmesurado de impuestos con fines de expropiación por parte del Estado, la reforma pensional en donde peligra el ahorro de los colombianos queriéndolo convertir en una fuente de pago populista y la propuesta de reforma al sistema de salud lo que podría implicar un retroceso significativo al acceso de este derecho, sin desconocer los grandes desafíos que aún tiene en calidad.
Hoy vemos a muchos que durante años fueron oposición, estigmatizando a quienes no están de acuerdo con el gobierno, argumentando la importancia de la unidad nacional. A mí que no me vengan con esa carreta; Petro es Petro y hasta que su gobierno no demuestre lo contrario, seguirá representando el mismo peligro, manifestado por tantos que hoy están rendidos a sus pies por contratos y puestos. Por supuesto que debe haber diálogo entre las distintas fuerzas políticas; bienvenidas todas las conversaciones, pero jamás la oposición puede perder su razón de ser: controlar y vigilar.
El Petro de ayer sería el primero en criticar la situación que hoy se está presentando. Con razón manifestaba: “La mermelada: así se expandió la corrupción. ¿Se va a permitir que entreguen a Colombia a las asociaciones políticas para delinquir?”.
Hoy pareciera haber corrido esa la línea ética, como lo dijo Sebastián Guanumen al invitar a la fiesta a todos aquellos que durante años consideró que habían saqueado al país.
Y así no más, con los métodos que tanto rechazó, Gustavo Petro, silenció a la oposición.
Bogotá, D. C, 3 de julio de 2022
*Abogada de la Universidad Javeriana con una especialización en Derecho Administrativo de la Universidad del Rosario. Exdirectora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
Por Amylkar D. Acosta M*.- La historia se repite. La crisis energética global que se precipitó con la invasión rusa a Ucrania y la respuesta de los países que integran la OTAN, encabezada por EEUU, guarda mucha similitud con la crisis energética en 1973, la cual tuvo como detonante la guerra del Yom Kipur. Entonces como hoy se puso en riesgo la seguridad energética y para conjurarla las grandes potencias y las multinacionales petroleras se vieron forzadas las primeras a diversificar su matriz energética y las segundas a diversificar su portafolio de inversiones para no poner todos los huevos en una sola cesta.
En efecto, se integró a la matriz energética el gas natural, que hasta entonces era visto en la industria petrolera como un estorbo y el carbón, que había sido desplazado por el petróleo, ganó participación en la misma. Por su parte las empresas petroleras incursionaron en la extracción y comercialización de gas y carbón. Ello explica que los primeros desarrollos a escala industrial de explotación de gas natural y carbón en Colombia, a mediados de los años 70, se dieron de la mano de la Texas Petroleum Company, que se asoció para tal efecto con ECOPETROL e INTERCOR, filial de la EXXON, socia de la estatal CARBOCOL. Ambos en el Departamento de La Guajira.
Ahora que estamos en modo Transición energética desde las energías de origen fósil hacia las fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER), que pasa por la integración de estas a la matriz energética, por la electrificación de la economía y por la eficiencia energética, una vez más, la industria petrolera ha entendido que esta reconversión no tiene reversa y por ello han venido incorporando a su portafolio de inversiones las FNCER.
Multinacionales como Shell, Repsol, Statoil, Pemex, BP, Petrobras, Total, Gazprom, Chevron y ExxonMobil, entre otras están apostándole con cuantiosas inversiones para promover y desarrollar proyectos basados en FNCER. Ellas han entendido que no les es dable nadar contra la corriente luchando contra esta nueva realidad que terminará por imponerse. Presionadas por el Acuerdo de París todas ellas están adquiriendo compromisos frente a sus accionistas y frente a la comunidad internacional de reducir su huella de carbono y el impacto de esta industria en el medioambiente y están empeñadas en acelerar su reconversión a las energías renovables.
La estatal ECOPETROL no se ha quedado atrás de esta tendencia a nivel global de la industria y se ha fijado la meta de alcanzar la neutralidad en las emisiones de carbono hacia el 2050, alineándose con el objetivo que se trazó la COP26. Con tal fin puso en marcha su estrategia Energía que transforma. Después de 65 años dedicada a la exploración, explotación, transporte, refinación y comercialización de crudos y sus derivados, Ecopetrol inició la transición energética hace unos 5 años y hoy es un grupo de energía integrado, con posiciones en renovables, hidrógeno, infraestructura y electricidad. ECOPETROL ha venido avanzando con paso firme en renovables y espera incorporar 400 MW en su matriz de suministro al 2023.
Según el Presidente de ECOPETROL Felipe Bayón, “la Transición se observa en el camino que se trazó para ser carbono neutral en 2050, siendo la primera empresa del sector en Latinoamérica en adquirir ese compromiso. En los últimos dos años ya logró reducir 490 mil toneladas de C02. Además, ya vendió el primer cargamento de un millón de barriles de crudo pesado ´carbono compensado´ a China. Tres de las empresas del Grupo empresarial son carbono neutral (Cenit, ODL y Bicentenario)”. Según la misma fuente, los negocios de bajas emisiones representarán entre el 30% y el 50% del Ebitda del Grupo Ecopetrol en 2040. De allí que en su plan de inversiones 2022-2024, que será por cerca de 70 billones de pesos, ya se contempla que casi el 20% se destine a la diversificación.
Otra contribución de ECOPETROL para alcanzar la meta de reducir el 51% de las emisiones de GEI hacia el 2030 a que se comprometió Colombia con la comunidad internacional y para la reducción de la contaminación del medioambiente, especialmente en los centros urbanos, ha sido la mejora de la calidad de los combustibles, a lo cual ha contribuido también la mezcla de los biocombustibles. ECOPETROL ha cumplido con creces los requerimientos en este sentido del Documento CONPES 3943 de 2018, la Ley 1972 de 2019 y la Resolución 40103 de 2021, al entregar en sus refinerías gasolina con sólo 13 partes por millón (PPM) de contenido de azufre y diesel con sólo 13 PPM. Adicionalmente la gasolina que se expende en las estaciones de servicio contiene 84 octanos, que sube hasta los 88 gracias a la mezcla del 10% de etanol, que para el caso de la extra pasa de 95 y 98 octanos.
Además ECOPETROL esta a la vanguardia, junto con PROMIGAS, en el propósito de producir hidrógeno verde y azul en el país, con su proyecto en Cartagena en donde cuenta con el primer electrolizador, energético este en el cual proyecta invertir cerca de US $2.500 millones de aquí al 2040, en cumplimiento de la Hoja de ruta del Hidrógeno trazada por el Ministerio de Minas y Energía.
Bogotá, julio 2 de 2022
Economista, Expresidente del Congreso y Exministro de Minas y Energía.
www.amylkaracosta.net
Por Juan Camilo Restrepo*.- ¿Cómo encuentra el país Gustavo Petro? Hay dos ópticas para responder a esta pregunta: una, mirar la economía desde el prisma de las métricas tradicionales; otra, desde lo social.
De manera muy breve pueden adelantarse las siguientes respuestas: lo macroeconómico está en líneas generales aceptable, mientras la Colombia social se encuentra en situación catastrófica.
El desafío primordial de la nueva administración consiste en encarar -cuanto más pronto mejor- la grave condición social que padece Colombia que debe pasar inmediatamente a la sala de cuidados intensivos. La atención de las tradicionales variables macroeconómicas puede continuar atendiéndose desde el piso de los pacientes en recuperación.
Veamos algunos indicadores. El crecimiento esperado para 2022 es del 6,5%, según pronóstico del último marco fiscal de mediano plazo (MFMP), lo cual no es malo.
La situación fiscal viene mejorando: según el mismo documento que hemos citado los recaudos fiscales se espera que lleguen este año a $220 billones, cifra excelente. Ello se debe, en primer lugar, a la recuperación de la economía, y, en segundo término, a la reestructuración de la Dian y a los buenos resultados que viene mostrando la puesta en marcha de la factura electrónica para controlar las transacciones de manera mucho más rigurosa.
El gobierno saliente cree que este año terminaremos con un déficit fiscal del 5,2% como proporción del PIB y con índices de endeudamiento público que nos ponen en ruta para cumplir con las metas de la regla fiscal.
Sin embargo, el comité independiente de la regla fiscal que acaba de hacer un análisis del marco fiscal de mediano plazo (MFMP), concluye que la casa no está tan ordenada como dijo el ministro de Hacienda que lo estaba y recomienda una serie de ajustes adicionales si se quiere cumplir con las metas de la regla fiscal. El nuevo gobierno -agrega- tendrá que hacer un ajuste fuerte en el gasto público en 2023. O proceder a tramitar una fuerte reforma tributaria como lo que está pensando el gobierno Petro. Es muy improbable que la nueva administración vaya a apretarse el cinturón del gasto social, cuando es allí justamente donde tantos compromisos tiene.
El principal nubarrón en el corto plazo es sin embargo la inflación. El gobierno Duque, que es tan dado a pintar de colorido optimismo todo anuncio que hace, reconoce que este año cerraremos con una elevación de precios del 8,6% (tres veces más alto que la meta del Banco de la República). A la fecha la inflación de alimentos supera una tasa anualizada del 20%. Y para los hogares más pobres la inflación real sobrepasa el 10%. O sea, la carestía ya se comió en el primer semestre del año la totalidad de lo que fue el ajuste del salario mínimo para todo el 2022. Se espera que en el segundo semestre mejoren las cosas en el frente de la inflación.
Cuando se ensombrece definitivamente el panorama del país que recibe Gustavo Petro es en el ámbito social.
Los índices de pobreza siguen vergonzosamente altos: el 39,3% de la población colombiana está catalogada como pobre por el DANE. Y el 12,2% está sumida en la llamada pobreza extrema.
De acuerdo con las encuestas de calidad de vida que viene publicando la entidad estadística, uno de cada cuatro hogares dice no tener ingresos suficientes para adquirir las tres comidas diarias. Hay física hambre y malnutrición en sectores muy amplios de la sociedad colombiana que continúan viviendo además dentro de la muralla de hierro de la informalidad.
El empleo se ha recuperado menos dinámicamente que el conjunto de la economía. El último dato de desempleo de que se dispone nos habla que a nivel nacional los desocupados son el 11,4%, pero si miramos a los jóvenes y a las mujeres la desocupación supera el índice del 20%.
Si: la economía juzgada por las métricas tradicionales no puede decirse que vaya hacia el precipicio; pero la situación social de la Colombia que recibe Gustavo Petro luce calamitosa. Seguramente el énfasis de su gobierno partirá de esa inquietante realidad.
Dos grandes preguntas quedan flotando: ¿las urgentes medidas sociales se diseñarán técnicamente? ¿Se financiarán sin desquiciar el resto de la economía? Aún no se conocen las respuestas. Esperemos que se diluciden pronto.
Bogotá, D. C, 2 de julio de 2022
*Abogado y Economista. Exministro de Estado
Por Gabriel Ortiz*.- Hemos entrado al sendero de la paz, y la alternancia y la verdad, que nos coloca en la lista de los países con orden, convivencia, bienestar, progreso y verdadera democracia.
La presidencia de Petro, puede alertarnos sobre el cúmulo incalculable de lo que persigue esta comunidad, para alcanzar un desarrollo que cobije por igual a todos los colombianos.
Los temores, dudas y prevenciones que se crearon durante la campaña, se disipan aceleradamente. El temible ascenso de la izquierda, al solio de Bolívar, se diluye en la medida en que el nuevo Jefe de Estado, anuncia con claridad, lo que va a ser su gobierno, ya sin las falsedades, infundios y mentiras de campaña.
Duque durante la multiplicidad de viajes con los que cierra su gobierno, mantiene su oposición: “Se pueden ganar las elecciones con el 50%, pero no se puede gobernar con el 50% en contra”, dijo en un foro internacional, tal vez sin conocer lo que acontece hoy en Colombia, cuando la mayoría del Congreso, de los partidos y movimientos respaldan a Gustavo. El expresidente Uribe, dio el primer paso para dialogar sobre el “Acuerdo Nacional”. Petro y él se despojaron de la emoción, y con la razón e inteligencia que tienen de sobra, prefirieron el país que tanto aman. Habrá diálogos y oposición constructivos. Rodolfo el contendor, Vargas Lleras, la iglesia católica, los gremios económicos y la opinión nacional, harán lo propio.
Los nombramientos y colaboradores que, rodearán a Petro, garantizarán un gobierno sin odios, marginamientos y discriminaciones. La oposición será racional.
Petro empieza bien, muy bien: Alvaro Leyva como canciller, adalid y paladín de la paz, es muestra clara, de que se reconstruirá lo más sagrado que anhelan los colombianos, desde cuando la firmó el Nobel Juan Manuel Santos. Los cuadros, que actúan en el empalme, alejan cualquier resquemor, porque Colombia ingresa a las alternancias en el poder.
Antes existió el Frente Nacional, que repartía el gobierno entre dos partidos. Ahora se trata de dar cabida a todas las tendencia y maneras de pensar del pueblo colombiano.
No se vislumbra por ninguna parte “ley de Talión”, ajustes, desquites o venganzas.
Los tambores de la paz resuenan desde ya, apoyados por la Comisión para el esclarecimiento de la Verdad, despreciada por el presidente Duque. Nos pinta a un grande, generoso y sufrido pueblo invadido por la droga y la corrupción. A una clase política armada y a una fuerza pública politizada. Plantea que ¡hay futuro, si hay verdad!
Petro, prometió que el informe de la Verdad será acogido en su integridad por su gobierno. El padre de Roux es hoy, el héroe que requeríamos.
Nuestra patria y nuestro pueblo ingresan a la nueva era de paz, progreso, equidad y democracia.
BLANCO: Habrá nueva cúpula militar.
NEGRO: Dos grandes colegas nos han abandonado: Orlando Cadavid, gran director y productor del periodismo. Brilló en los más importantes medios del país. Y Edmundo Gavassa, excelente periodista de El Tiempo y la AP en Nueva York y Cuba. Paz en sus tumbas.
Bogotá, D. C, 2 de julio de 2022
*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.
Por Rodrigo Silva Vargas*.- Cuando estábamos en pleno proceso Constituyente, por allá en 1991, un periodista alemán, creo que de Der Spiegel, me dijo la frase que le da título a este escrito. “Ustedes en Colombia tienen un país con un socialismo capitalista”, me dijo.
Desde luego, su afirmación me produjo una confusión tremenda, suponiendo que los dos conceptos, capitalismo y socialismo, son aparentemente antagónicos. Pero tal vez al observar mi estupor, el colega me dio su explicación.
Dijo que éramos un país muy raro, con un rancio capitalismo que sumía a la mayor parte de la población en la pobreza y la nueva esclavitud, pero un socialismo estatal muy bien desarrollado. “Acá, los aeropuertos, la telefonía, los hoteles, la salud, los puertos, las carreteras, la televisión, los hospitales, la electricidad y todo, funciona a través de empresas que son estatales. Tal vez exceptuando algunos sectores de la educación como colegios y universidades que en buena parte son privados, todo lo demás es propiedad del Estado”.
Sin duda me trasladé mentalmente a algunos países que son monarquías que más parecen socialistas, como los Escandinavos, pero mentalmente aterricé no en Dinamarca sino en Cundinamarca, para usar la manida frase. Y caí en cuenta que el alemán tenía plena razón.
Sí, éramos un país en la que gran parte de las empresas eran de propiedad del Estado, y hacían presencia así fuese produciendo dinero, en algunos casos como todas las telecomunicaciones, o servicios a la comunidad, como las carreteras.
Pero llegó la oleada neoliberal que alegó que esas empresas no tenían futuro debido a los sindicatos, que las llevaría a la quiebra por sus exigencias. Si bien es cierto que en muchos casos hubo un sindicalismo mal entendido y hasta voraz, la verdad es que fue la mejor disculpa para privatizar la economía y llegar al extremo actual, en que ya no hay activos para respaldar la deuda externa.
Los gobiernos empezaron a vender todo. Se acabaron los ministerios como el de Obras Públicas, que hacía y mantenía vías, y se entregaron a las empresas privadas esos aeropuertos, telefonía, electricidad, puertos, televisión, y todo lo demás. Ventas que si se pudiesen cuantificar, terminaron en despilfarro y burocracia peores que la famosa indemnización de Estados Unidos por robarse a Panamá. Y de paso, como entonces, apareció ese gigante llamado corrupción.
El Estado capitalista-socialista dio paso al Estado contratista, la contratación y sus vericuetos dieron vía libre a todos los fenómenos de corrupción, pues ni siquiera el Estado compra papelería para su burocracia sino que consigue un contratista para que la compre. Y ya el Estado no construye o repara una vía sino que la entrega en concesión a cualquier Sarmiento o Nulle para que se vuelva dueña de ella y nos cobre el derecho constitucional al libre tránsito a través de peajes. Y hasta en la televisión, que era estatal, ahora vive, en buena parte, de las millonadas que el gobierno, a través de contratistas, les paga por la publicidad y hasta los publi-reportajes.
Muchos se sorprendieron y hasta pegaron el grito en el cielo cuando Gustavo Petro dijo, en su discurso triunfal del 19 de junio, que “vamos a desarrollar el capitalismo”. Pulularon los gritos en esos medios o miedos periodísticos que en su ignorancia no pueden entenderlo. No creo que sea volver al socialismo capitalista que me mencionaba el periodista alemán hace más de 30 años, que veo imposible, pero sí que ese capitalismo que vive de la nueva esclavitud, se transforme hacia sociedades más humanas, donde la persona valga por sí misma y donde tenga oportunidades.
A propósito, escuché a Álvaro Uribe en su mesurada rueda de prensa tras reunirse con Petro. Decía que está muy bien que se le dé tierra el campesino pero sin afectar al inversionista. En otras palabras, que el campesino no pueda ser inversionista sino que tenga tierra para que sobreviva. Ignora el señor que si hay un modo de producción socialista en Colombia, es precisamente en los sectores campesinos, donde la familia es la socia de lo poco que produce en medio de la desidia gubernamental por el campo.
Reserva Natural de la Sociedad Civil 𝗖𝗵𝗮𝗺𝗮𝗰𝗵𝗶́𝗮, Choachí, junio 30 de 2022.
*Experiodista, del grupo de Los Nadie. Aprendiz de Pachamama.
Por Giovanni Décola*.- Sea lo primero, contextualizar el origen de la frase para traerla a la actual coyuntura política colombiana. Esta frase atribuida a Julio César, cuando en la noche del 11 de enero del 49 antes de Cristo, decidió cruzar el río Rubicón que separaba Galia de Italia. A ningún general en armas se le permitía hacer ese cruce, excepto que fuera para declarar la guerra. Ese río poco profundo, Julio César decide cruzarlo solo, para subir la moral de su tropa compuesta por más de 25.000 hombres, y luego del otro lado, grita en latín con voz en cuello: alea iacta est (LA SUERTE ESTÁ ECHADA), queriendo motivar a que cruzaran el río a pasos de vencedores.
Declararle la guerra a Roma era una empresa de arriesgadas consecuencias. Era enfrentarse al poder militar, religioso, político y diplomático de un naciente imperio. De ahí otra frase cumbre: Es de valientes cruzar el Rubicón.
En Colombia, quienes se habían atrevido a “cruzar el Rubicón”, el establecimiento les ponía una perseguidora sin cuartel para doblegarlos, sino matarlos. Rafael Uribe Uribe por atreverse a hablar de la redistribución de la riqueza en un modelo corporativo y denunciar la creciente influencia americana mofándose de nuestra soberanía al decir: "Hablar de soberanía popular en un país de ignorantes es pura música celestial", y poco después en las afueras del congreso en 1914 le entonaron con hachazos la “música celestial” para siempre. Mataron a Gaitán por denunciar que el hambre no era Liberal ni Conservadora, pues sus jefes de noche se reunían para repartirse a pedazos la Nación, mientras crecía la miseria galopante en los hogares colombianos. Asesinado Galán por denunciar el contubernio narcopolítico que empezaba a penetrar en las instituciones colombianas, corrompiendo nuestro sistema democrático. Acribillaron a Garzón por hacer ver con humor la podredumbre de nuestro sistema político, con sus honradas excepciones.
A un líder con historial humilde como Serpa le truncaron ser Presidente de Colombia y al final lo doblegaron, tanto, que hoy su hijo apoya a quienes derrotaron a su padre. Más vergonzante lo de los hermanos Galán, arrimados donde están los asesinos de su papá, y eso que hay un vídeo donde Rodolfo Hernández al salir de una reunión con ellos, los despotrica infamemente, lo que me hace pensar, que hasta la vergüenza perdieron. El poder jamás perdona: cuando no mata, humilla.
Ese régimen mafioso mató a muchos, doblegó a casi todos. Menos a Gustavo Petro a quien han pretendido, sino matar, doblegar con procesos fiscales, disciplinarios y penales, todos violatorios del debido proceso. Campañas de difamación y desprestigio sin antecedentes en nuestra historia. Todo por haberse atrevido a cruzar el Rubicón…
Hoy, así como lo hiciera Gaitán, llena y atiborra plazas por una sencilla razón: Gustavo Petro, es el único candidato que está interpretando el querer y la voluntad del pueblo irredento, que yacía silencioso ante tanta injusticia, pero que hoy emerge con valor y decisión para darle el respaldo, no a un hombre, sino a unas ideas, en donde la libertad, la fraternidad y la igualdad, han dejado de ser meras consignas, para convertirse en unas premisas que el pacto histórico, está llevando a un sitial de honor.
Del otro lado está el candidato que amalgama todos los poderes, que hoy sienten amenazados sus privilegios, muchos de ellos injustos. No les importa que Rodolfo Hernández no conozca el país ni el Estado. Los tiene sin cuidado que esté imputado penalmente por corrupción y tenga a cuestas varias sanciones disciplinarias. Menos que sea intelectualmente muy básico, ordinario, vulgar, misógino y charlatán. Los políticos que lo acompañan, no creen en él, pero es el último cartucho que tienen para atajar a Petro, si es que no utilizan unos de los cartuchos con que cegaron la vida de otros. Su candidatura descansa en ellos y en la utilización que hacen los poderosos de la ignorancia del colombiano promedio, que se aferran a las migajas que les llegan, pero les da miedo la posibilidad de recibir a manos llenas, las oportunidades que se les escapan, por nuestra profunda corrupción.
A estas alturas, la suerte está echada, y esa diatriba mediática contra Petro, es lo que más tiene ofendida la inteligencia del pueblo, que ya no resiste un engaño más, pues quiere la mayoría de colombianos, un cambio real y no de títeres en el poder. Por eso en estas horas que quedan para la crucial votación del domingo, marcharemos hacia las urnas, con nuestros familiares y amigos de nuestra causa, a paso de vencedores.
Por eso y mucho más, Colombia votará mayoritariamente por Gustavo Petro y Francia Márquez, y el pueblo por fin podrá decir con la voz en cuello: Hemos cruzado con éxito el Rubicón!!!
Barranquilla 18 de junio de 2022
*Abogado, con especialización en Derecho Administrativo. Periodista.