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El nuevo Presidente de Colombia Iván Duque Márquez, que se posesionó este martes en la histórica plaza de Bolívar en Bogotá, fue contundente en afirmar que llega con la idea de unir a los colombianos luego de la polarización en la que se ha visto inmerso el país en los últimos años y anunció un "Pacto por Colombia" para gobernarla con valores y principios inquebrantables.
El nuevo mandatario de los colombianos ante miles de asistentes en el acto de posesión aseveró que gobernará superando las "las divisiones de izquierda y de derecha...que invitan a la fractura social. Quiero gobernar a Colombia con el espíritu de construir, nunca destruir”.
En la ceremonia de posesión, que estuvo marcada con vientos y una fuerte llovizna en pleno desarrollo de los discursos, Duque sostuvo que será el mandatario de los colombianos "libre de odios, revanchas y mezquindades" y destacó que "hoy llega a la Presidencia de Colombia una nueva generación motivada por el servicio y no por el ejercicio vanidoso del poder. Comprometida con el futuro y sin anclas en prejuicios del pasado…y dedicada a promover el entendimiento y la construcción de consensos".
Las palabras de Duque, con argumentos llenos de esperanza por una nueva Colombia, fueron contrarias a quien le tomó juramento, el Presidente del Congreso, Ernesto Macias, quien desde que inició su discurso no dejó de criticar al Presidente saliente Juan Manuel Santos, palabras que fueron calificadas por muchos asistentes y por las redes sociales como llenas de odio.
Reforma constitucional
Duque, el Presidente número 60 de la historia republicana de Colombia, anunció que en las próximas horas radicará ante el Congreso un proyecto de Acto Legislativo para que en la Constitución Política el narcotráfico y el secuestro, no sean delitos conexos al delito político, lo que significa que en ese aspecto ya habrá cambios en los Acuerdos de Paz que firmó el Estado colombiano con las Farc.
"Ha llegado el momento de evitar que los grupos armados ilegales que secuestran y trafican drogas pretendan ganar beneficios mimetizando sus delitos con causas ideológicas. Sencillamente debemos dejar claro que en adelante en nuestra Constitución el narcotráfico y el secuestro no son delitos conexos al delito político ni mecanismos legítimos para financiar y promover ninguna causa. Hoy mismo le cumplo a Colombia y llevaré esta iniciativa ante el Congreso de la República".
Anunció el Pacto por la Legalidad, por el Emprendimiento, la Equidad, Ciencia y Ambiente. "La reforma a la Justicia no da espera, porque la mora judicial, el hacinamiento carcelario, los procesos interminables, la precaria tecnología con la que operan nuestros despachos, los riesgos de corrupción y en muchos casos la falta de transparencia y coherencia procesal y probatoria, se van carcomiendo la esperanza colectiva”, dijo, tras insistir que la seguridad ciudadana, así como el mejoramiento de las condiciones de las fuerzas armadas serán prioritarias.
Se refirió a las víctimas del conflicto y manifestó que "deben contar que habrá reparación moral, material y económica por parte de sus victimarios y que no serán agredidos por la impunidad" y agregó que cree en la desmovilización, el desarme y la reinserción de la base guerrillera. "Muchos de ellos fueron reclutados forzosamente o separados de su entorno por la intimidación de las armas". Sobre los excombatientes de base aseguró que "estaba convencido y comprometido en buscar para la base de esas organizaciones, oportunidades productivas y velar por su protección".
Con el ELN
En cuanto a esa organización subversiva que viene llevando a cabo un diálogo con el Gobierno, Duque señaló que en su primer mes de gobierno va a realizar "una evaluación responsable, prudente y completa del proceso de conversaciones que durante 17 meses se ha adelantado con esa guerrilla”, pero fue enfático en destacar que "un proceso creíble debe cimentarse en el cese total de acciones criminales, con estricta supervisión internacional y tiempos definidos. Queremos avanzar pero el pueblo colombiano no tolerará que la violencia sea legitimada como medio de presión al Estado”.
Contra Crimen Organizado
Fue contundente en anunciar que como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y en colaboración con las autoridades judiciales, actuará en todo el territorio nacional para desarticular las redes de crimen organizado y llevarlas ante la Justicia haciendo valer la premisa: El que la hace, la paga.
Con respecto a la inseguridad ciudadana dijo que los combatirá en todos los frentes y que se fomentará una sociedad de valores desde la temprana edad. Anticipó un paquete anti-corrupción en el que "endureceremos las penas y aplicaremos que no gocen de casa por cárcel. Sancionaremos severamente a empresas, dueños y gestores que corrompan funcionarios prohibiendo su contratación con el Estado. Vavamos a promover los pliegos tipo en todos los contratos de las entidades estatales, limitar a no más de tres períodos la presencia en cuerpos colegiados de elección popular, hacer imprescriptibles los delitos contra la administración pública y hacer de la publicación de la declaración de renta de todos los funcionarios, un deber constitucional”.
Reactivación Económica
Anunció poner en marcha un programa de reactivación económica "que nos permita, con responsabilidad fiscal, tener un sistema tributario y de desarrollo productivo orientado a la inversión, el ahorro, la formalización, la productividad y la competitividad de nuestra economía”, tras señalar que se eliminarán los gastos innecesarios, al igual que los trámites inservibles y se hará más eficiente la administración pública.
Dijo que implementará reformas estructurales para asegurar la sostenibilidad fiscal de la Nación y consolidar un crecimiento potencial superior al 4 por ciento del PIB. "Estamos comprometidos con la seguridad jurídica, que Colombia sea un país con las mejores condiciones regionales para la creación de nuevos emprendimientos donde la tecnología, los servicios, las empresas B, las industrias creativas, el turismo, la agroindustria, entre otros, sean jalonadores del crecimiento”.
Al referirse a las oportunidades laborales para los jóvenes Duque sostuvo que "estamos comprometidos con el impulso a la Economía Naranja para que nuestros actores, artistas, productores, músicos, diseñadores, publicistas, joyeros, dramaturgos, fotógrafos y animadores digitales, conquisten mercados, mejoren sus ingresos, emprendan con éxito, posicionen su talento y atraigan los ojos del mundo”. Dijo que esa visión del emprendimiento está pensada para el desarrollo del campo, estimulando que los pequeños productores se integren al desarrollo agro-industrial.
Equidad
En forma veraz fu enfático en señalar que el propósito final de la legalidad y el emprendimiento es la equidad. "Hay que derrotar la exclusión y cerrar las brechas entre ricos y pobres, eliminar las distancias entre regiones que acarician el desarrollo y otras que se sienten atrapadas en la exclusión y la miseria, derrotar la falta de acceso a bienes públicos de muchas comunidades y proponernos acabar con la pobreza extrema en los próximos años”.
Resaltó "una educación con un enfoque integral de primera infancia, ampliación de la jornada única con doble alimentación, promoción de la formación para el empleo y la doble titulación, ampliación de la universidad gratuita para los más vulnerables y valoración de nuestros profesores” porque recordó que el motor del cambio es la educación.
En el tema de salud dijo que es necesario sanear financieramente el sistema así como denuciar y derrotar la corrupción, despolitizar hospitales públicos, incorporar la calidad del servicio como elemento de remuneración y de sanción a las EPS, en adición a un sistema de prevención y promoción efectiva.
Anunció un trabajo armónico con el Congreso "pero sin dádivas, prebendas, canonjías o acuerdos burocráticos y promoveremos una reforma política que abra el espacio para eliminar el voto preferente, propiciar la democracia dentro de los partidos y asegurar el financiamiento público de las campañas”.
Se refirió a la crisis en Venezuela y dijo que "equidad también es la responsabilidad que tenemos como sociedad de atender a nuestros hermanos venezolanos en su condición de migrantes y que hoy tocan nuestras puertas.”
En cuanto a la política exterior señaló que “Haremos respetar la Carta Democrática Interamericana, promoveremos la libertad de los pueblos de la región y denunciaremos en los foros multilaterales, con otros países, las dictaduras que pretenden doblegar a sus ciudadanos”. Fue claro en afirmar "todo lo haremos con palabras y argumentos, sin ningún actitud bélica".
El pacto por el futuro
Al referirse a los lineamientos de su gobierno, el nuevo Presidente Iván Duque Márquez exhortó a sus compatriotas a trabajar un pacto por el futuro del país "que nos merecemos" e instó, nuevamente, a "que el odio no interfiera en ese propósito. No más más divisiones de izquierda y derecha: somos Colombia, No más falsas divisiones entre neoliberales y socialistas: somos Colombia, No más divisiones entre ISMOS: somos Colombia.”
Bogotá, D. C, 7 de agosto de 2018.
Redacción Ecos Nacional
El jefe de Estado colombiano que se posesiona este martes 7 de agosto del 2018 en la Plaza de Bolívar de Bogotá, Iván Duque Márquez, elegido con 10.373.080 votos, inicia su mandato presidencial con un país polarizado, pero además, con unos retos sustanciales inmediatos en reformas políticas y sociales, que de una u otra forma, van de la mano en el avance del posconflicto para fortalecer la verdadera paz en todo el territorio colombiano.
La mirada de millones de compatriotas en Colombia y el mundo, estará centrada esta tarde festiva en el acto de posesión del nuevo Presidente de la República, pero además, con los anuncios que presentará en su discurso y que tiene a la expectativa a la opinión nacional y mundial, sobre todo en el tema de la paz, del cual ha sido un crítico dentro de las políticas del partido Centro Democrático que lidera el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien se encuentra por estos días defendiéndose de las investigaciones que por el presunto delito de fraude procesal y soborno, investiga la Corte Suprema de Justicia.
La paz, conseguida por el Presidente saliente Juan Manuel Santos, un avance que es más reconocido por la comunidad internacional que la nacional, debe estar dentro de los temas fundamentales de la actual administración, en el sentido que no la hará trizas como lo ha manifestado el nuevo mandatario, sino que se esperan ajustes en materia legal, sobre todo en la participación política de los excombatientes de las Farc.
Lo anterior es apenas una parte de los retos que tiene la administración Duque en estos cuatro años de Gobierno y donde en el 2019 se celebran 200 años de independencia.
Una reforma política, a la salud, al sistema judicial, pensional, educativo, la seguridad ciudadana y rural, lucha contra los cultivos ilícitos y narcotráfico, revisión de los códigos como el Minero Energético, Laboral y hasta la definición de un nuevo ordenamiento territorial que viabilice el fortalecimiento de las regiones y la descentralización administrativa para impulsar el desarrollo local, entre otros, forman parte fundamental del avance del posconflicto y que debe liderar Duque.
Pero indudablemente el reto y desafío más esperado y que es el mensaje que a través de Ecos queremos enviarle al nuevo jefe de Estado de Colombia, Iván Duque Márquez, es aplicar la constitución nacional en su artículo 118 que reza que el Presidente de la República es el símbolo de la Unidad Nacional.
Es el momento Presidente Duque de restaurar la unidad en Colombia para sacar a un país que después de más de 50 años de conflicto armado, está cada día más ávido de la paz.
Por Luis Fernando García Forero.
Foto: elsolweb.tv
La paz fue la columna vertebral del trabajo legislativo del Congreso saliente y el nuevo Gobierno con los senadores y representantes que se posesionaron el pasado 20 de julio, tendrán que darle prioridad a los temas de salud, pensiones, justicia y educación, como aspectos fundamentales del desarrollo del posconflicto, la nueva era para el mejor futuro de Colombia.
El presidente entrante Iván Duque tendrá que entrar pisando fuerte en el terreno de las reformas estructurales pendientes en los primeros meses de su gobierno.
De hecho, varios de los proyectos gruesos, necesarios para continuar con el proceso de saneamiento de las finanzas públicas, quedaron pendientes para este cuatrienio del Congreso en la era Duque.
Entre ellos, la reforma pensional y de los regímenes especiales de miles de compatriotas están en el limbo. La reforma a la justicia, que sin duda alguna debe ser presentada ya, es la que más están reclamando los colombianos, el 95% de los ciudadanos no creen en la justicia de acuerdo con una estadística de la universidad Sergio Arboleda.
Si no se consiguen mejores resultados en materia de reformas estructurales en el nuevo Congreso, sobre todo en el tema pensional, el país se puede ver abocado a una catástrofe.
El periodo que terminó de los cuatro años deja alrededor de 300 leyes de toda índole, de honores, de saludos a la bandera, para reinados, para municipios y departamentos, leyes para todo.
Pero sin duda el cuatrienio que terminó el 19 de julio de 2018 pasará a la historia de Colombia y del mundo por las normas aprobadas para el proceso de paz que adelantó el Presidente saliente de los colombianos Juan Manuel Santos, conjuntamente con la Unidad Nacional, vía FAS TRAC, sancionando un total de 289 nuevas leyes, de las cuales el 44,9% –es decir, 143 normas– fueron presentadas por el Ejecutivo; el 55% –equivalentes a 122 iniciativas– por los congresistas.
El 0,9% de leyes aprobadas –es decir 3– fueron iniciativas de otras entidades: dos de la Fiscalía, Así lo señala Laura Wills, directora del observatorio Congreso Visible.
En general, la legislatura del periodo 2104 -2018 dejó un saldo de 1.503 proyectos de ley radicados o presentados, 1.298 por iniciativa de los congresistas, 190 del gobierno y 15 de autoría mixta o de otras entidades del orden nacional.
De acuerdo con la información del observatorio, y en comparación con el cuatrienio anterior, el Legislativo saliente aprobó 180 leyes más: temas de política internacional. En suma, estas dos temáticas agrupan el 55% de la legislación sancionada.
El Congreso saliente deja normas y reformas importantes de impacto nacional proyectos que no pasaron. 1.235 iniciativas radicados, es decir el 82,2% del total, terminaron archivadas durante el cuatrienio legislativo entre estos proyectos de ley se encuentran la reforma a la Educación, a la Justicia y a la Sistema de Salud, tres de los más polémicos y recordados por la opinión pública, menos reformas constitucionales. En contraste con el gobierno de Álvaro Uribe, quien en su primer mandato realizo 8 reformas a la Constitución y en el segundo adelantó 7, entre el gobierno de Santos solo tramitó 6 reformas de este tipo.
“Del total de iniciativas presentadas a consideración del Congreso, 117 fueron Proyectos de Acto Legislativo, es decir, que pretendían modificar la Constitución Nacional”, reseña Congreso Visible.
Los retos
El balance de las fuerzas –gobiernistas y de oposición– en el Congreso que inició su trabajo el pasado 20 de julio, será diferente en comparación con el Legislativo saliente: la coalición de gobierno podría estar garantizada.
Esta legislatura contará con más miembros en las dos cámaras los opositores serán más, ya no solo por cuenta del Polo Democrático Alternativo, sino también de las FARC quienes tendrán 10 curules, cinco en Senado e igual en Cámara. El partido verde con 10 senadores y en la Cámara 8.
En este sentido, el reto del presidente Duque y del Congreso está en mantener buenas relaciones mutuas que les permitan sacar adelante las reformas pendientes (salud, justicia, electoral, reforma política y educación), así como las nuevas leyes que se requieran para implementar otras normas que hacen falta para avanzar en el posconflicto.
Destacamos en en el cuatrienio pasado los resultados del gobierno de Santos, en términos legislativo fueron mejores que los de anteriores gobiernos.
El virtual Presidente de la Comisión Segunda Constitucional Permanente del Senado, Jaime Enrique Durán Barrera, quien se posesionará este miércoles para presidir dicha célula legislativa, se refirió al balance del Congreso anterior dijo que “es un balance positivo porque lo que se hizo en materia de paz no tiene precedentes en la historia del mundo ni de Colombia. Así mismo el tema de la infraestructura se verá reflejado, y se está viendo reflejado en todo el territorio nacional”.
Durán Barrera destacó que las vías, acueductos, aeropuertos y la infraestructura en general, es otra, eso no lo podemos desconocer.”Tenemos otro país, que está creciendo, no en la proporción que quisiéramos, pero está creciendo”.
El senador liberal santandereano Jaime Durán Barrera fue contundente en señalar que la ciudadanía en general le va reconocer al Presidente Santos, en unos años, “lo que hizo por este país. Equivocaciones, claro, como todo ser humano, se equivocó. El tema de esa reforma tributaria, fue uno de los mayores desaciertos del gobierno saliente, aquí perjudicamos a toda la clase media de este país, creo que fue un paso en falso”, reconoció el senador Jaime Duran Barrera.
Aseguró que se falló en hacer reformas trascendentales a la justicia, la Política y la pensional, que debemos tramitarla pero “eso sí, no como lo están señalando los fondos privados que un ciudadano que devengue más de 5 millones de pesos tiene que pagar más y grabar a la clase media, a eso no le jalamos”.
El representante a la cámara y hoy senador electo del departamento de Antioquia, Juan Felipe Lemos del partido de la U señaló que “es un balance de altibajos como sucede en la mayoría de los gobierno, hay temas de resaltar y destacar como lo conoce la opinión pública nacional, a mi juicio el Presidente Juan Manuel Santos hizo un enorme esfuerzo en materia de infraestructura, mire que teníamos un atraso de más de 150 años en vías, aeropuertos, acueducto y alcantarillado”, agregó que por eso “estábamos rezagados en el ámbito internacional, nos miraban distinto porque no podíamos competir en vías y en otras aéreas con países como Ecuador, Venezuela, Chile, Bolivia y tantos otros hoy tenemos esa infraestructura que nos iguala y sobrepasa a muchas de estas naciones y tenemos que esperar que culminen todas estas inversiones”.
Se refirió al proceso de paz: “a mi juicio fue muy importante para el país, y lo será en el futuro, fue muy mal manejado desde el comienzo, por el tema de la polarización innecesaria en Colombia”.
“Se debe esperar pronunciamiento de la JEP sobre el tema de las curules para los integrantes de las FARC. Estos se deben posesionar como congresistas, tenemos que respetar esos acuerdos y que la JEP siga trabajando, si ya ellos deciden otra cosa, después se debe tener en cuenta, de lo contrario hay que seguir adelante”.
El otro tema que criticó al Gobierno Santos es el que tiene que ver con la reforma tributaria. “Lo advertí en la plenaria de la cámara de representantes, fue una reforma que no fue estructural, desastrosa para la clase media, y muy dañina para la economía en general, reforma que no cumplió las expectativas esperadas, y desaceleró la inversión privada en Colombia, reforma que no corrigió muchos de los inconvenientes que se necesitaban para la economía”.
Dijo que la reforma estructural al sistema de salud en el país no da espera por todo lo que está pasando con esta área en el territorio nacional, esto debe ser un tema para tratar desde el primer día de legislación en el congreso de la República.
Fue contundente en expresar la necesidad de la reforma a la justicia para adoptarla lo más pronto posible. “No estoy de acuerdo con que sea una sola corte la que opere en nuestro país como se dijo en alguna oportunidad. Las cortes están funcionando y creo que este sistema se debe mantener, deben tener total autonomía, no es bueno para una democracia que se piense en coartar las cortes” insistió el congresista Lemus del Partido de la U, al asegurar que otro elemento que se le debe aportar a la justicia es el presupuesto para que tenga una total autonomía.
En resumen los congresistas que dialogaron con Ecos y que tuvieron dignidades en las mesas directivas del legislativo coincidieron en señalar que sin duda alguna el tema de las normas más importantes aprobadas por el senado y la cámara de representantes fueron las que tienen que ver con el proceso de paz con las FARC.
El ex presidente del senado, Iván Name dijo “la legislatura que pasó este legislatura que presidí fue de mucho trabajo por el tema de la paz, pero hubo otras normas como la que tiene que ver con regalías, y las que hicimos para mejoras a las madres comunitarias”.
Por su parte el senador Luis Fernando Velasco, expresidente del Senado sostuvo que el proceso de reglamentación de las formas para el proceso de paz fue muy complicado, de mucho debate. Los parlamentarios querían incidir en las propuestas presentadas por el gobierno y esto nos tomó mucho tiempo.
El saliente Presidente del Congreso de la República Efraín Cepeda, dijo; “el tema de las elecciones dejo una brecha grande, pero en general le cumplimos al país. El tema de la paz y su reglamentación fue muy espinoso y se polarizo más por las elecciones presidenciales”.
La legislatura que comienza debe de ser de mucha responsabilidad, para con la Salud, el tema pensional, el tema de la reforma política, el tema de la reforma a la justicia, el tema minero, el tema de la educación, estos deben ser la contante en el Congreso del Gobierno del Presidente de Iván Duque.
Bogotá, D.C, 7 de agosto de 2018.
Por William Acero Arango.
Desde el fondo de su alma, el Presidente de Colombia Juan Manuel Santos a pocas horas de dejar su mandato, sostuvo que en sus ocho años de Gobierno hizo lo que le dictó su conciencia y lo que consideró que era correcto y agregó que “La paz queda en las mejores manos posibles: EN MANOS DE USTEDES, QUERIDOS COLOMBIANOS” y fue contundente en afirmar que “la defensa de la vida tiene que ser siempre nuestra cruzada”.
En su último discurso de despedida en una alocución desde la Casa de Nariño, el Presidente saliente, Juan Manuel Santos, habló desde el fondo de su alma y fue preciso en señalar que no era el momento de hacer balances o de mencionar los resultados de sus ocho años de Gobierno.
Destacó que su conciencia le dijo que “Colombia no puede resignarse a sufrir una guerra sin fin, como si fuéramos un país condenado a la violencia. Si existe una oportunidad, ¡una sola oportunidad!, de parar esta guerra, tenemos que intentarlo” y por eso aseguró que lo había intentado “con el apoyo y la generosidad de la mayoría de los colombianos; y, sobre todo, de las víctimas de esa guerra, que fueron mis mayores maestras”.
Exhortó a todos los colombianos a que actúen con moderación y no dejarse llevar por los extremos “siempre dañinos, siempre polarizantes. A que tramitemos nuestras diferencias siempre con respeto por el otro, por el que piensa diferente. Los invito a que busquemos la unión, a que encontremos puntos de acuerdo sobre los temas fundamentales. Colombia, cuando está unida, se hace más fuerte. Nuestro potencial es enorme: no dejemos que la polarización nos limite”, aseveró Juan Manuel Santos quien gobernó a los colombianos desde el 2010 a la fecha.
“A mi sucesor, el presidente Iván Duque, le deseo lo mejor: todos los éxitos posibles, por el bien de nuestra patria. Seguiré la regla dorada, que ha marcado el camino de las grandes filosofías y religiones: Tratar a los demás como uno quisiera ser tratado. Por eso, cumpliré –si me permiten– mi promesa de no molestar, de no intervenir, de no ser un aguijón en la nuca de mi sucesor”, afirmó Santos, al entender con fortaleza que “cada presidente manda en su tiempo. Y el mío termina mañana”.
Ecos presenta a todos nuestros lectores el discurso del Presidente Juan Manuel Santos, quien defendió a capa y espada todo su capital político como jefe de Estado: La paz.
Queridos compatriotas:
Esta es la última vez que me dirijo a ustedes como Presidente de la República.
Lo hago con mucha emoción y con una profunda gratitud en el corazón, por haber tenido el privilegio, el honor y la responsabilidad de dirigir los destinos del país durante los últimos ocho años.La paz queda en las mejores manos… en ustedes queridos colombianos: Santos
No es el momento de hacer balances o de mencionar los resultados del gobierno.
Ya lo hemos hecho en los últimos días, con la satisfacción de haber progresado mucho hacia la visión que nos propusimos de tener una Colombia en paz, con mayor equidad y mejor educada. Pero será la historia la que dará el último veredicto.
Hoy quiero hablarles, brevemente, desde el fondo de mi alma.
Ser presidente es un oficio único y lleno de desafíos, que me ha dejado maravillosos recuerdos y también algunos sinsabores, que al fin y al cabo forman parte de la vida.
Lo más importante, como siempre, ha sido la gente… Ese contacto diario y personal con los colombianos de todos los rincones: de nuestra alegre región Caribe; de nuestro vibrante Pacífico; de nuestra pujante zona Andina; de nuestros Santanderes y nuestros Llanos; de nuestra Orinoquía y Amazonía, verdaderos tesoros naturales que preservamos para la humanidad.
Enfrenté muchos retos; habré tenido aciertos que no me corresponde a mí destacar, y también equivocaciones –humanas equivocaciones– por las que les ofrezco disculpas.
En toda esta travesía he seguido un norte, una guía, que me ha ayudado a mantener el rumbo hacia el puerto seguro: ese norte ha sido mi propia conciencia.
Un gobernante puede perseguir la popularidad de corto plazo y las encuestas, o puede seguir el mandato de su voz interior, de su conciencia, que le dicta qué es lo correcto.
Yo preferí el segundo camino…
Y mi conciencia me dijo: Colombia no puede resignarse a sufrir una guerra sin fin, como si fuéramos un país condenado a la violencia.
Si existe una oportunidad, ¡una sola oportunidad!, de parar esta guerra, tenemos que intentarlo.
Y lo intenté, con el apoyo y la generosidad de la mayoría de los colombianos; y, sobre todo, de las víctimas de esa guerra, que fueron mis mayores maestras.
¡Cuánta generosidad; cuánta capacidad de perdón y de reconciliación; cuánto valor y coraje encontré en esos millones de colombianos que no quieren que otros sufran lo que ellos sufrieron!
Por las víctimas –por los campesinos desplazados de sus tierras, por las madres que han visto morir a sus hijos, por los que han perdido todo menos la esperanza– buscamos la paz.
Y hoy –cuando ya logramos la terminación del conflicto de más de medio siglo con las Farc– podemos, por fin, entre todos, comenzar a construir la paz: una paz duradera, una paz estable, una paz que evite el surgimiento de nuevas guerras.
Me lo decían hace poco, en una carta pública, un par de abuelos, honrosa categoría a la que ingresé recientemente: “Preferimos llorar en los cumpleaños de nuestros nietos y no en sus entierros”.
Eso es lo que queremos todos los colombianos: vivir en un país normal donde los hijos entierren a sus padres y no al revés.
Y eso es lo que ya estamos comenzando a ver.
En un año y medio hemos avanzado más en la implementación de los acuerdos que en cualquier proceso de paz similar en el mundo.
Falta mucho, por supuesto. Ninguna paz es perfecta, ni fácil de consolidar, y menos en nuestro país, afectado por tantas formas de violencia.
Los asesinatos de líderes sociales son un dolor con el que me marcho, y la sociedad colombiana –como un todo– debe levantarse para protegerlos y para rechazar estos ataques.
La defensa de la vida tiene que ser siempre nuestra cruzada.
En Colombia –a pesar de las dificultades– se respira hoy un aire diferente: las noticias de secuestros, atentados y bombas ya no están a la orden del día.
Los colombianos hemos recuperado el derecho y la alegría de recorrer nuestro maravilloso país.
Y así como Colombia no podía resignarse a vivir en guerra, los colombianos no podíamos –ni podemos– quedarnos indiferentes ante los compatriotas que sufren la pobreza, preocupados por no poder llevar sus hijos al colegio o al médico.
Nos falta camino aún para erradicar por completo la pobreza, para reducir las inaceptables diferencias entre los más ricos y los menos favorecidos. Pero en ese propósito orienté toda la capacidad del gobierno. Y lo cierto es que avanzamos con paso firme hacia una Colombia con mayor equidad y mejor educada.
Por eso termino estos ocho años con serenidad: porque hice lo que me dictó mi conciencia, lo que consideré que era correcto, y hoy la paz queda en las mejores manos posibles: EN MANOS DE USTEDES, QUERIDOS COLOMBIANOS.
Siempre dije que la paz no era mía sino de ustedes. Y hoy la dejo a su cuidado, como quien deja a un niño pequeño en manos de amorosos guardianes.
La paz es de ustedes. ¡Cuídenla! ¡Defiéndala! ¡Háganla crecer y multiplicarse por toda nuestra geografía… en nuestros campos y ciudades… en nuestras comunidades y familias… en el interior de nuestras almas!
Me voy tranquilo. Me retiro de la política y de las veleidades partidistas y electorales. Pero seguiré trabajando –desde otros ámbitos– por las víctimas y por la paz.
Y me voy –lo digo con alegría– sin llevarme conmigo enemistades. Porque para pelear se necesitan dos, y yo –gracias a Dios– no albergo odios ni resentimientos en mi corazón.
Hice lo que pude, de la mejor manera que supe hacerlo, acompañado por un equipo de gobierno entusiasta, por hombres y mujeres talentosos y buenos, a quienes agradezco.
Reconozco que falta mucho. En un país como el nuestro siempre habrá mucho más por hacer. Se arregla un problema y aparecen diez.
Pero creo –sinceramente– que Colombia está hoy mejor que antes. Y que en los tiempos futuros estará mucho mejor, porque la paz, el progreso, la reconciliación, llegaron para quedarse.
A mi sucesor, el presidente Iván Duque, le deseo lo mejor: todos los éxitos posibles, por el bien de nuestra patria.
Yo seguiré la regla dorada, que ha marcado el camino de las grandes filosofías y religiones: Tratar a los demás como uno quisiera ser tratado.
Por eso, cumpliré –si me permiten– mi promesa de no molestar, de no intervenir, de no ser un aguijón en la nuca de mi sucesor.
Cada presidente manda en su tiempo. Y el mío termina mañana.
Colombianos y colombianas:
Les pido, los invito a que actuemos y pensemos con moderación. A no dejarnos llevar por los extremos, siempre dañinos, siempre polarizantes. A que tramitemos nuestras diferencias siempre con respeto por el otro, por el que piensa diferente.
Los invito a que busquemos la unión, a que encontremos puntos de acuerdo sobre los temas fundamentales. Colombia, cuando está unida, se hace más fuerte. Nuestro potencial es enorme: no dejemos que la polarización nos limite.
El Papa, en su histórica visita, nos exhortó a que no nos dejáramos robar la esperanza, a que pensáramos en grande, a que voláramos alto. ¡Escuchémoslo! No se dejen robar la paz... A eso los invito hoy también.
Hace ocho años, cuando me posesioné, cité una frase del presidente Eduardo Santos, que pronunció en 1938, ocho décadas atrás.
Hoy –al despedirme– quiero volver a recordarla:
“Cualquier sacrificio que me espera (…) lo recibiré con alegría, si puedo en cambio llevar a los hogares colombianos un poco más de bienestar, un poco más de justicia y el don divino de la paz”.
Eso intenté, y espero haber logrado: llevarles a ustedes –mis compatriotas– un poco más de bienestar, un poco más de justicia… ¡y el don divino de la paz!
Muchas gracias por su confianza. Muchas gracias por su apoyo. Y muchas, muchas gracias por su paciencia.
Buenas noches. Y hasta siempre.
Bogotá, D. C, 6 de agosto de 2018
Por Luis Fernando García Forero
El senador Jaime Enrique Durán Barrera aseguró que la iniciativa del nuevo Gobierno y que pretende que los excombatientes que cometieron delitos de lesa humanidad no deben estar en el Congreso, da al traste con la paz.
Durán Barrera, quien será el virtual Presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales y Defensa Nacional de la Cámara Alta, afirmó que esa propuesta es un tema que tiene al Partido Liberal pensando “porque ese punto es bastante álgido y muchos de los senadores y representantes de la colectividad no van a apoyarla”.
Según el congresista santandereano, el tema de la paz será fundamental para definir el apoyo del Partido Liberal al Gobierno de Duque.
Bogotá, D. C, 6 de agosto de 2018.
Redacción Ecos Nacional.
10 Presidentes en ejercicio, un Primer Ministro, una embajadora ante la ONU, varios exmandatarios y cerca de un centenar de diplomáticos acreditados en Colombia, estarán presentes en el acto de posesión, este 7 de agosto, del Presidente de Colombia, Iván Duque Márquez y de la Vicepresidenta Marta Lucia Ramírez.
Enrique Peña Nieto de México, Sebastián Piñera Echenique, de Chile; Lenín Moreno Garcés, de Ecuador; Juan Carlos Varela, Panamá; Danilo Medina Sánchez, República Dominicana; Carlos Alvarado Quesada, Costa Rica; Jimmy Morales, Guatemala; Evo Morales Ayma, Bolivia; Mauricio Macri, Argentina y Juan Orlando Hernández, Honduras, estarán en la Plaza de Bolívar como testigos del juramento del nuevo Jefe de Estado Colombiano que gobernará a la nación colombiana del 7 de agosto de 2018 al 7 de agosto del 2022.
Se excusaron: el presidente de Brasil Michel Temer canceló su visita. El presidente de Perú, Martín Viscarra, no asistirá por los fuertes debates internos que afronta su país por corrupción. El rey emérito Juan Carlos de España había confirmado su asistencia pero en los últimos días el cuerpo médico de la casa real señaló que tenía una lesión en su muñeca lo que impedía el viaje a Colombia. Sin embargo en las últimas horas se conoció que salió de viaje de vacaciones a Palma de Mallorca.
El primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu, había confirmado su presencia pero los acontecimientos de los últimos días en la franja de Gaza lo obligaron a cancelar su visita.
Respecto a Estados Unidos, se esperaba a algún alto funcionario del departamento de Estado, sin embargo asistirá la embajadora ante la ONU Nikky Haley y la subsecretaria de Estado para Narcóticos, Kirsten Madison.
Han confirmado su presencia, los expresidentes de Perú y Chile, Alan García y Ricardo Lagos, respectivamente; el ex jefe del Gobierno Español, Felipe González; el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno; el presidente Ejecutivo de la Corporación Andina de Fomento (CAF), Luis Carranza Ugarte, y el presidente del Parlamento Andino, Hugo Quiroz Vallejo.
Por parte del gobierno de los Estados Unidos, estará la Embajadora ante la ONU, Nikki R. Haley. También arribará a Bogotá, el Alcalde de la ciudad de Miami, Francis Suárez, y el presidente del Partido Popular de España, Pablo Casado.
Bogotá, D.C, 6 de agosto de 2018.
Redacción Ecos Nacional.
Naciones Unidas en Colombia felicitó al Gobierno por la promulgación del Decreto Número 1288 permite el denominado Permiso Especial de Permanencia durante dos años para los migrantes, que regulariza la situación de 442.462 venezolanos en el país.
El Permiso Especial de Permanencia permite la residencia durante dos años de los ciudadanos del país vecino que fueron registrados durante el ejercicio del Registro Administrativo de Migrantes Venezolanos realizado durante abril y junio pasado. Con este documento, los venezolanos tendrán acceso a los servicios nacionales básicos de educación y salud, así como el derecho a trabajar.
De acuerdo con cifras del Registro, menos de la mitad de los niños registrados en edad escolar se encuentran estudiando y solo un 1,1% de los registrados están afiliados al sistema de salud, por lo que la medida “constituye un paso fundamental para garantizar los derechos básicos de la población venezolana que ha llegado al país y combatir la explotación”, asegura ONU Colombia.
Según datos recientes del Gobierno colombiano, en la nación se encuentran más de 870.000 venezolanos, muchos en situación de vulnerabilidad y con necesidades urgentes.
Naciones Unidas, bajo el liderazgo de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), aseguró que seguirá trabajando con las autoridades y sus socios para ampliar la asistencia humanitaria, técnica y financiera que responda a las necesidades de los migrantes, así como las de los colombianos que regresaron del país vecino y sus comunidades de acogida.
“Se continuarán priorizando acciones en materia de protección, alojamiento, salud, educación, alimentación, acceso a la información e integración local”.
La ONU reiteró su compromiso de apoyar al Estado y a la sociedad civil colombianas para afrontar los retos humanitarios existentes y desarrollar políticas de integración para que la población proveniente de Venezuela “pueda disfrutar de sus derechos en condiciones dignas”.
El decreto 1288, que se implementará de inmediato, regula la convalidación de los estudios, tanto básicos como superiores, de los venezolanos, quienes podrán realizar este trámite de manera gratuita.
La medida resalta la importancia del cuidado de las madres embarazadas que tendrán acceso al sistema de salud y también facilitará el retorno de los ciudadanos colombianos que vivían en Venezuela.
Los beneficiarios del permiso, explicó públicamente el Presidente Juan Manuel Santos que firmó la declaración, podrán afiliarse al sistema de seguridad social e incorporarse al mercado laboral bajo la política de “trabajo decente".
Cúcuta, 6 de agosto de 2018.
Por Redacción Ecos.
La Cancillería en representación del Gobierno de Colombia, rechazó las acusaciones del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, contra el jefe de Estado colombiano Juan Manuel Santos tras un supuesto atentado en el vecino país.
Maduro dijo que el mandatario colombiano está detrás del atentado perpetrado en su contra y que todo apunta a la ultraderecha venezolana, en alianza con la ultraderecha colombiana. “Han intentado asesinarme el día de hoy y no tengo duda que todo apunta a la ultraderecha venezolana en alianza con la ultraderecha colombiana, y que el nombre de Juan Manuel Santos está detrás de este atentado”, señaló Maduro en la noche del sábado.
Ante la declaración de Maduro, el gobierno colombiano manifestó que “resultan absurdos y carecen de todo fundamento los señalamientos de que el mandatario colombiano sería responsable del supuesto atentado en contra del presidente Venezolano”.
“Exigimos respeto por el presidente Juan Manuel Santos, por el gobierno y por el pueblo colombiano”, destaca la cancillería colombiana.
Bogotá, D.C, 5 de agosto de 2018
Redacción: Ecos Nacional
El presidente electo, Iván Duque, designó a Juliana Pungiluppi como directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
“He designado a Juliana Pungiluppi como directora del ICBF. Cuenta con más de 15 años de experiencia en la creación y ejecución de políticas de desarrollo social y será garantía del manejo transparente de los recursos de la infancia”, anunció Duque en su cuenta de Twitter (@IvanDuque).
Pungiluppi fue consultora para el diseño del Programa de Fortalecimiento de la Procuraduría General de la Nación en el Banco Interamericano de Desarrollo (2017 - 2018). Fue Directora de Relaciones Interinstitucionales y Comunicaciones de la Fundación Mario Santo Domingo (2013- 2014).
También fue Directora de Gestión de Oferta Institucional y Territorial de la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema (2012- 2013) y asesora de la Alta Consejería para la Prosperidad Social de la Presidencia de la República (2010 - 2012).
En el Banco Mundial fue Consultora del Grupo de Pobreza y Género (LAC) y Coordinadora del Fondo de Reconstrucción de Haití.
Se desempeñó como Consultora, Asistente de Investigación (RA) y Trust Fund Manager en el BID, donde sus principales responsabilidades fueron:
-Manejar dos fondos de donaciones (Trust Funds): uno para promover la inclusión social de los afro- descendientes, indígenas, personas con discapacidad y enfermos de Sida; y otro para promover mercados inclusivos y desbloquear el potencial de mercado en la base de la pirámide económica.
Juliana Pungiluppi tiene 41 años. Es politóloga de la Universidad de los Andes (1995 - 1999), con maestría en Gestión Política (2001- 2003) de la Universidad de George Washington (EE.UU.), y maestría en Política Pública (2008-2009) de la Universidad de Princeton (EE.UU.).
Bogotá, D.C, 5 de agosto de 2018
Redacción: Ecos Nacional
La última Ministra del Gobierno saliente, Griselda Janeth Restrepo, se adelantó y renunció hace varios días. A través de ECOS fue contundente en señalar que se siente satisfecha porque cumplió con el deber al desarrollar la agenda que le asignó el presidente Juan Manuel Santos.
ECOS: ¿Qué le faltó por hacer en el Ministerio de Trabajo?
GJR: Siempre faltarán cosas. Es un Ministerio lleno de realizaciones y de retos cada día. Hay temas que se deben monitorear. Independiente de que hoy esté muy bien, siempre quedarán cosas por hacer, lo importante es estar con la dinámica de construir muy buenas relaciones. Creo que en el diálogo social que este Gobierno tanto trabajó, todavía hay mucho por hacer.
ECOS: ¿Qué balance hace de empleo?
GJR: La formalidad está en el registro más alto, pero es necesario acompañarla con minucia, estar pendiente de los temas que tienen que ver con la creación de empleo. Creamos 3 millones 570 mil empleos en el Gobierno de Juan Manuel Santos, pero es necesario acompañar esa agenda de empleabilidad del Sena con los empresarios, estar pendiente cómo se mueven las cifras y cómo van respondiendo. También se está dando una excelente oportunidad para para la informalidad.
ECOS: ¿Y el empleo a nivel rural?
GJR: Se está dando con muchas oportunidades, la paz es consecuencia de eso. En el último trimestre la cifra de empleabilidad rural fue muy importante, tiene la mejor cifra de los últimos 17 años y creo que hay que abrir esos espacios y garantizar oportunidades.
ECOS: ¿Cómo deja el Ministerio de Trabajo en el Gobierno Santos?
GJR: El Presidente Santos se tiene que ir tranquilo, le deja al país un Ministerio de lujo.
ECOS: ¿Cómo le fue en el empalme con el próximo Gobierno?
GJR: Super bien. No tuvimos inconvenientes, les dimos toda la información con minucia y detalle de qué queríamos lograr, qué conseguimos, qué quedó pendiente y creo que hoy le estamos entregando un Ministerio formado, estructurado, con mejor empleo, reforma a Colpensiones, convirtiéndola en una de las mejores entidades del sector. El Sena fortalecido con más de 50 obras de ejecución en todo el país. Se les está dejando un Ministerio importante, pero los retos del nuevo gobierno son también significativos.
ECOS: ¿Cómo ve al sindicalismo respecto a la situación política y social de Colombia?
GJR: Es urgente acabar con la multiafiliación Sindical. No es posible que el INPEC tenga 83 sindicatos, tampoco que el Ministerio tenga 12. Eso le está haciendo daño a las empresas y al sindicalismo. Invito al Congreso y al nuevo Gobierno acabar con la multiafiliación sindical porque no permite buenas relaciones entre trabajadores y empresarios.
ECOS: ¿Considera por ejemplo viable un sindicato que recoja a todos los trabajadores estatales, de las entidades gubernamentales?
GJR: Lo importante es que la Comisión Nacional de Concertación logre poner de acuerdo a empresarios y trabajadores sobre cómo y cuál debe ser esa dinámica de futuro. La multiafiliación sindical hace mucho daño en Colombia. Creo que es urgente revisarla de manera contundente.
ECOS: ¿Cuál fue el momento más difícil al frente del Ministerio de Trabajo?
GJR: Hubo muchos: Cuando me posesioné, la Mesa Nacional de lo Público, el paro del Mintrabajo, igual el de Avianca fue muy difícil. Cada día traté de dar un mensaje armónico de resolución de conflictos a través del diálogo social, de avanzada. Estuvo presente el diálogo en todo el país. La gente no se entera pero los equipos del Mintrabajo recorren toda Colombia logrando soluciones. Otro momento complejo fue el acceso a la OCDE que fue muy importante y con un trabajo muy intenso. Otro aspecto, no haber estado en la Comisión de Normas en la OIT desde hace 17 años porque estábamos por fuera de esa Comisión, en un pre-listado como de sanción.
ECOS: ¿A qué se refiere cuando habla de prelistado de sanción?
GJR: La sanción de normas tiene que ver con derechos sindicales. Cómo se mueve el país con respeto a los derechos sindicales, al diálogo social, al fortalecimiento del sindicalismo, garantizarles sus derechos. En anteriores periodos eso tenía mucha dificultad y nosotros nos pusimos juiciosos a mirar cuáles eran los problemas que reportaban a la OIT y hacerle seguimiento y eso permitió mostrar los avances de Colombia en esto al respecto.
ECOS: ¿Con respecto a los pensionados de Colombia, queda satisfecha con las gestiones en ese sector de la sociedad colombiana?
GJR: No del todo. El país debe revisar todo el esquema pensional. Hoy estamos tranquilos porque los que tenían el derecho se les hizo el reconocimiento. No había reconocimiento a las pensiones, había atraso y eso dificulta todo. No hay duda, el país tiene que revisar la estabilidad pensional frente al futuro.
ECOS: ¿Es un tema de mucha discusión pero urgente resolver?
GJR: Hay discusiones sobre el tema muy importantes. Dejé instalada la mesa de las universidades de todo el proyecto de protección a la vejez y donde se incluye lo pensional, de la Colombia mayor, beneficios económicos periódicos. Creo que una mirada de factores independientes como el de las universidades, que tienen todas las condiciones y estudios, pueden ayudar al debate y le servirán mucho al próximo Ministro y al nuevo Gobierno.
ECOS: ¿Cómo califica la calidad de vida del trabajador colombiano?
GJR: Siempre los trabajadores quieren más, están reclamando más expectativas y eso es apenas razonable. Todavía hay que hacer mucho por los trabajadores. Nos empeñamos mucho en seguridad y trabajo en el Ministerio, ahí hay una serie de implementaciones en las que se debe avanzar de manera muy significativa. Así que se hicieron muchas cosas pero quedan otras pendientes que serán de responsabilidad del siguiente Gobierno.
ECOS: Qué viene para Griselda Janeth Restrepo después del ministerio de Trabajo?
GJR: Voy a dedicarme a mis hijos, a mi hogar. Aprovecho para agradecerle a mi esposo y mis hijos. Uno no puede llegar a la dignidad de estos cargos sin el apoyo de todo el hogar. Infinitas gracias a ellos.
ECOS: ¿Le ronda la idea de ser candidata a la Gobernación del Valle?
GJR: Andan en el Valle hablando de aspiraciones futuras y que la gente quiere que preste mi nombre. Desde ECOS les respondo que siempre estaré lista para servirle a mi región porque soy orgullosa de ser vallecaucana y por supuesto exploraremos todo lo que la gente piensa y quiere. Estoy dispuesta y lista para ayudar en lo que pueda a cada municipio y a la región.
ECOS: ¿Eso significa que sigue en la política?
GJR: Por supuesto, cada vez que salgo de un cargo público necesariamente vuelvo al ejercicio de la agenda pública y la agenda pública es política, entonces siempre habrá espacios de reflexión sobre los partidos y sus responsabilidades frente al país.
ECOS: ¿Cómo quieren que la recuerden los colombianos como Ministra de Trabajo?
GJR: Como una Ministra con un diálogo social intenso que le pidió a todos los funcionarios del Ministerio serle fiel a la balanza de las relaciones laborales del país. Como una Ministra que les cumplió a los colombianos toda la agenda que le entregó el Presidente Juan Manuel Santos en este año y medio. Me siento muy orgullosa de ser parte de este gobierno y de haber sido la Ministra de Trabajo de todos los colombianos.