Opinión
Por: Guillermo García Realpe* - Desde hace algunas semanas atendiendo el llamado de Maximino Espinoza y de otros líderes de la región veníamos planificando nuestra visita a la Zona de Reserva Campesina cuenca del Río Pato –Balsillas, jurisdicción de San Vicente del Caguán, Caquetá.
Iniciamos nuestro recorrido muy temprano desde la ciudad de Neiva, por delante nos esperaban 94 kilómetros hasta nuestro destino final, el centro poblado de Guayabal. Saliendo de la capital del Huila encontramos algún poco trayecto de vía pavimentada, luego iniciamos un terreno escarpado en muy mal estado, las condiciones de la carretera hacían pensar lo que sería una travesía difícil de transitar, lo que indudablemente fue así.
Descolgando la cordillera Oriental, nos encontramos el hermoso valle de Balsillas, decenas de humildes viviendas se veían a lo largo del paisaje, sobresalían de la densa neblina que recorría la zona, sus pobladores se dedican a la pequeña ganadería, a la producción de leche y de lácteos que les brindan el sustento familiar.
Una buena taza de café nos recibió en una tradicional tienda de la zona, sus gentes amables, optimistas con un mejor país, nos recibieron con toda la hospitalidad y amabilidad propia del campesino de provincia, valores que nos identifican a los que provenimos de pequeños municipios de la Colombia lejana.
Después de casi cuatro horas de trayecto logramos llegar a Guayabal, un pequeño caserío donde convergen algunos locales comerciales, unos pocos restaurantes e incluso un centro de telefonía que recuerda al desaparecido TELECOM. Las difíciles condiciones climáticas de la zona, azotada por el invierno convertían a sus calles en verdaderos lodazales.
El calor humano de sus gentes opacaba el frío que se tomaba a Guayabal, para nadie es un secreto que la Zona de Reserva Campesina El Pato-Balsillas, vivió en medio de la guerra, la presencia permanente de las FARC los estigmatizó por más de 50 años, lo que impedía que se generará inversión social por parte del Estado.
En medio de la reunión propiciada por la comunidad, se encontraron todos, representantes de las entidades del Gobierno, del Alto Comisionado de Paz, del PNUD de Naciones Unidas, de la Electrificadora del Huila, del Concejo municipal de San Vicente del Caguán, campesinos de las 27 veredas de la Zona de Reserva, empresarios y también asistieron algunos desmovilizados de la antigua FARC que están concentrados en la zona de Miravalle, muy cerca de Guayabal.
Todos con el deseo de unir esfuerzos para que su región salga del atraso histórico del cual han estado sometidos, y es que en Guayabal literalmente no tienen nada. Es una región rica en agua, pero no tienen agua potable, tampoco alcantarillado, mucho menos electrificación rural, las vías son un completo desastre, el acceso a las comunicaciones es nulo, la señal de la telefonía móvil y de datos no existe, la salud es un calvario, el único puesto de salud está en ruinas y no funciona, la infraestructura educativa es deficiente y la estigmatización de zona guerrillera no permite que llegue la inversión social. La única presencia estatal es el Ejército Nacional que patrulla y vigila la zona.
Lo que sí existe en la ZRC El Pato-Balsillas es el deseo vehemente de sus gentes, el anhelo de recibir inversión social del Gobierno, las ganas de desarrollar proyectos productivos, el afán por mejorar sus condiciones de vida y sobre todo la aspiración de seguir viviendo en Paz, algo que era imposible un par de años atrás.
Esta Zona de Reserva Campesina, fue la primera en declararse en Colombia en 1997 bajo la Ley 160/94, desde entonces la comunidad organizada y las asociaciones sociales han emprendido una gran cruzada de liderazgo, reconstrucción del tejido social y de emprendimiento para que su territorio, el cual abarca 8802 hectáreas, con siete mil habitantes distribuidos en 27 veredas tenga la oportunidad de un resurgimiento, que les ha sido esquivo durante más de cinco décadas.
Siendo testigo directo, hoy afianzó mi compromiso de apoyo y respaldo en todo lo que esté a nuestro alcance para que sus proyectos y anhelos se cristalicen lo más pronto posible, estos compatriotas que habitan la inmensidad de la cordillera oriental en el Caquetá merecen otro futuro y sus hijos otro amanecer.
Al final de la tarde regresamos de nuevo a Neiva por esa vía difícil de transitar, atrás dejamos colombianos valiosos, gente buena que espera que su país voltee las miradas y les tienda la mano. A Guayabal y a la Zona de Reserva Campesina El Pato-Balsillas volveremos con la esperanza de verlos en condiciones mejores.
*Senador de la República
@GGarciaRealpe
Por: Jorge Enrique Robledo. - El Consorcio de la Ruta del Sol 2 –Odebrecht y Corficolombiana GrupoAval– pagó sobornos en Colombia por cien mil millones de pesos, dice la Fiscalía, y, luego de año y medio de estallado el escándalo, no tiene ninguna sanción del Estado. ¡Ninguna! ¡Cero! Además reclama en un tribunal de arbitramento –en el que actúa de igual a igual con el gobierno, como si nada hubiera pasado– 3,61 billones de pesos, para repartirse así: 1,66 para el Consorcio, que invirtió apenas 300 mil millones de pesos, y 1,94 para los bancos que financiaron el negocio, con el 50 por ciento de esa suma para los del Grupo Aval (enlace 1). Y esto sucede porque el ministro de Hacienda logró en diciembre que el Congreso aprobara la Ley 1882 –¡y de aplicación retroactiva!–, para volver legal esta maroma inmoral e ilegal.
Ante semejante despropósito, con José Roberto Acosta, formalmente, les solicitamos al Contralor, al Procurador y al director de la ANI que invoquen la excepción de inconstitucionalidad para que no se aplique la Ley 1882 en este tribunal, porque un contrato conseguido con sobornos no puede generar derechos.
El caso Odebrecht marcha hacia la impunidad porque se decidió sancionar solo a los implicados de tercera categoría. Archívese, dijo el Consejo Electoral sobre Zuluaga y Santos 2010, a quien además no le decide por lo del 2014, como tampoco la Comisión de Acusaciones, que también le archivó. El archivo, contraevidente, de la Fiscalía a las exministras Parody y Álvarez favorece al Fiscal Martínez Neira porque, sobre el Conpes 3817, cometió la misma ilegalidad que ellas. Roberto Prieto, confeso protector de Santos, no está en la cárcel por la Ruta del Sol 2 sino por otro fraude, pero a la opinión pública la han llevado a pensar lo contrario. La Fiscalía de Martínez Neira, al no investigar al Grupo Aval y a sus propietarios, asume que Odebrecht los subsidió en este negocio en unos 30 mil millones de pesos, y que Melo, –presidente de Corficolombiana– sobornó por su cuenta, por lo que ni siquiera le revisa su correspondencia con sus jefes. Y tampoco pregunta por qué Iván Duque y el Súper Industria y Comercio coincidieron en la extraña teoría que llevó a impedir que la ANI sancionara con la caducidad del contrato al Consorcio de la Ruta del Sol 2, lo que condujo al tribunal de los 3,61 billones.
Por otro lado, la Fiscalía acaba de llamar a juicio al expresidente de Saludcoop, ocho años después de la condena de la Supersalud, siete de mi primer debate en el Senado y cinco de cuando la Contraloría condenó a la EPS a devolverle a la salud 1,4 billones de pesos. La Contraloría además le confirmó un hallazgo fiscal por 80 mil millones al interventor del gobierno en Saludcoop, decisiones tomadas sobre la tesis de que las EPS no pueden pasar a sus patrimonios la plata de las UPC so pretexto de que son inversiones en negocios relacionados con la salud, como edificios en Colombia o inversiones en el extranjero. Cómo contrastan estas actuaciones legales con la actitud del Ministerio de Salud, que nunca asumió ese punto de vista y hasta promovió que se declarara nula la sanción de los 1,4 millones a Saludcoop, plata que al final se perdió porque el santismo y el uribismo en el Congreso le aprobaron una ley que puso dicha deuda con el sistema de salud como quirografaria, es decir, en el último puesto de las acreencias de Saludcoop en liquidación.
Habrá que ver qué terminará pasando con el caso Saludcoop –parecido al de Odebrecht en la impunidad que lo ha rodeado–, proceso que si no se archivó en 2016, fue por el debate que hicimos en contra de los anuncios del Fiscal de ese momento.
Y han pasado de agache, con el compadrazgo de santistas y uribistas, las graves acusaciones del Procurador y el Contralor sobre la EPS Medimás, sindicaciones por las que no han dado la cara ni el ministro de Salud ni el Presidente de la República, ocultos en la ficción de que no fueron ellos los que decidieron sobre un negocio que mueve 3,8 billones de pesos de recursos públicos al año. ¿Puede alguien creer que la decisión política de un negocio de este calibre no la toman los jefes sino sus subalternos? (Enlace 2).
Coletilla: son de pésimas consecuencias para Colombia las primeras decisiones de Iván Duque. 1. La gira por el exterior para rendirles pleitesía a los poderes globales que definen, para mal, el rumbo del país. 2. El gabinete de descarado origen neoliberal y plutocrático. 3. La reconstitución, con uribistas y santistas, del Frente Nacional en el Congreso, movida que confirma lo mucho que ha tenido de farsa la pelea de perros y gatos entre el Centro Democrático y la Unidad Nacional, más el notorio estilo santista en no pocos de los movimientos de Duque, es decir, calculado para engañar incautos y justificar volteretas.
Por Mauricio Cabrera Galvis. - El mundial de fútbol Rusia 2018 confirmó dos tendencias características de la globalización y el mercantilismo del mundo en que vivimos: la primera, que el fútbol es un deporte de inmigrantes donde el dios dinero prima sobre los símbolos patrios; la segunda, que hay inmigrantes buenos que se reciben con los brazos abiertos, e inmigrantes malos rechazados como escoria.
El peso de los inmigrantes, sobre todo afro descendientes, en los equipos europeos ha sido muy comentado en todos los medios y tal vez la imagen que mejor lo simboliza es el meme de la bandera de Francia donde en la mitad del tricolor azul, blanco y rojo resalta el perfil en negro del continente africano.
Tres de los cuatro equipos semifinalistas en el campeonato –Francia, Bélgica e Inglaterra- tenían una importante cuota de jugadores de ascendencia africana. Francia el que más, con el 60% de su selección con apellidos tan parisinos como Umititi, Kanté o Pogbá, pero también el 50% de quienes defendían los tres leones de la selección de Inglaterra eran descendientes de los esclavos africanos de las colonias del desaparecido imperio. El pasado colonial del Congo Belga también aportó su cuota a uno de lo equipos sorpresa del torneo.
Pero hay otro aspecto de los flujos migratorios en el fútbol que ha sido menos comentado. Es el enorme peso de los emigrantes en casi todas las selecciones nacionales, que son conformadas en su inmensa mayoría por jugadores fichados por equipos de países diferentes al que representan.
Según la confiable información del álbum de Panini, los casos extremos son el subcampeón Croacia, Bélgica, Suecia y Brasil en los que el 100% de los jugadores han salido de sus países de origen para jugar en equipos de otras latitudes. En el otro extremo están Inglaterra y Rusia, cuyos seleccionados juegan todos en equipos locales, mientras que Alemania y España tienen el 6% y 70% de sus jugadores participando en sus campeonatos locales
Los otros latinoamericanos no nos quedamos atrás en la exportación de jugadores: Uruguay, Argentina, Perú y Colombia tienen que “repatriar” a más del 80% de sus jugadores para integrar las selecciones nacionales, mientras que México y Costa Rica un “solo” 70%.
Los principales países de destino de estos emigrantes son las grandes ligas europeas en Inglaterra, España e Italia, y un poco menos en Alemania y Francia, donde no solo dan la bienvenida a estos metecos sino que pagan multimillonarias cifras por sus pases, lo que nos lleva al segundo punto de este comentario, que el rechazo a los inmigrantes es selectivo.
Por Amylkar D. Acosta M.1 - La globalización tiene sus ventajas pero también tiene sus desventajas, dependiendo de los vientos que soplen y de la dirección que tomen, dado que sus efectos son sincronizados y ningún país escapa a sus mega-tendencias, que se transmiten a través de los vasos comunicantes del comercio y el capital financiero. Edward F. Stuart, profesor emérito de economía de la Universidad de Illinois, llama la atención sobre el hecho cierto que “las guerras comerciales en 1930 empeoraron la Gran depresión. Podría ahora hacer lo mismo”.
Más de 1.100 economistas, incluidos ganadores del Premio Nobel (entre ellos Richard Thaler, Nobel 2017) y ex asesores presidenciales (como Gregory Mankiw, ex asesor económico titular del Presidente George W Bush), firmaron una Carta abierta dirigida al Presidente Donald Trump y al Congreso Federal de los EEUU, a propósito de su absurda política proteccionista y la guerra comercial declarada al resto del mundo. La misma trae a colación apartes de la que en su momento previno y pronosticó las consecuencias que se derivarían de las medidas proteccionistas tomadas por los EEUU, las cuales precipitaron a la economía mundial en la Gran depresión conocida como la Crisis de 1929, la cual se prolongó durante la década de los años 30 del siglo XX.
En esta misiva, coordinada por National Taxpayers Union (NTU), con sede en Washington, se les advierte “el Congreso no tomó el consejo de los economistas en 1930 y los estadounidenses en todo el país pagaron el precio...Mucho ha cambiado desde 1930, por ejemplo el comercio ahora es significativamente más importante para nuestra economía, pero los principios fundamentales como se aplicaban en ese momento no han cambiado...Estamos convencidos de que un aumento a los impuestos proteccionistas sería un error. Operarían, en general, para aumentar los precios que los consumidores locales tendrían que pagar y afectarían a la gran mayoría de nuestros ciudadanos...Pocas personas podrían esperar obtener ganancias con ese cambio...Los países no pueden comprarnos permanentemente a menos que se les permita vendernos... Una guerra arancelaria no proporciona buen terreno para el crecimiento de la paz mundial”.
La carta original fue enviada hace 88 años para instar a los legisladores estadounidenses a rechazar la Ley de Aranceles Smoot Hawley, pero no encontró eco, como tampoco ahora. La Ley, finalmente, fue aprobada en 1930 y fue un factor clave en una guerra comercial que agudizó la crisis económica mundial. Afortunadamente el Congreso Federal ha empezado a reaccionar, así lo pone de manifiesto el hecho de que el Senado, de mayoría republicana, aprobó, con una votación de 88 votos contra 11, una proposición rechazando la guerra comercial en la que embarcó Trump a los EEUU.
El republicano Bob Corker, Presidente del Comité de Relaciones Exteriores, que la promovió utilizó duros términos a lo que él calificó como “un abuso de la autoridad presidencial” por parte de Trump. Y, refiriéndose a las medidas arbitrarias que ha tomado restringiendo las importaciones, las critica diciendo que “esto no se está imponiendo por razones de seguridad”, como se adujo el Presidente. Por su parte el también Senador republicano por el Estado de Pensilvania, Patrick Joseph Toomey, manifestó que “la administración se equivoca al usar la seguridad nacional como un pretexto para imponer aranceles a nuestros aliados más cercanos. Es el momento de que el Congreso retome su responsabilidad constitucional en el comercio y la votación bipartidista muestre que hay forma de lograrlo”. Y el Presidente del Comité de Finanzas del Senado Orrin Hatch fue más lejos, al aseverar que “si la administración continúa con esta tendencia, equivocada e imprudente, de los aranceles, trabajaré a favor de impulsar una legislación comercial para frenar la autoridad comercial del Presidente”.
Es decir, que el Congreso Federal ha visto la necesidad de volver por sus fueros ante la inminencia de un mal mayor para los EEUU por cuenta de los desafueros del magnate empresarial que funge como Presidente de la superpotencia del Norte. Y ello antes que sea demasiado tarde, pues, como lo advierte el Presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan, también republicano, “nos arriesgamos a que los productos estadounidenses queden excluidos de nuevos mercados, los empleos se trasladen al extranjero y disminuya la influencia estadounidense”. Y, refiriéndose a los tratados comerciales, ignorados por Trump, afirma que, “como le dirán nuestros generales, estos acuerdos son tan importantes para nuestra seguridad nacional como lo son para nuestra economía”. “Las nuevas tarifas no son la solución”, dijo Ryan durante un discurso en el Club Económico de Washington. Es más, “los nuevos aranceles del presidente Donald Trump no son la respuesta a los problemas del comercio mundial y arriesgan el papel de liderazgo de EEUU en el comercio mundial”, advirtió.
Es memorable la frase del estadista británico Sir Winston Churchill en el sentido que “E.E.U.U. hace invariablemente lo correcto, después de haber agotado el resto de alternativas” y eso sigue siendo cierto. Y para rematar, el Presidente Trump, como los borbones, ni olvida ni aprende!
1. Miembro de Número de la ACCE
Barranquilla, julio 21 de 2018
www.amylkaracosta.net
Por Gabriel Ortiz*.-Intereses insospechados han aplazado por años una solución definitiva al transporte colectivo de la capital de la República. Quienes planificaron el desarrollo de la ciudad que fundó Jiménez de Quesada, la dotaron desde principios del siglo pasado, de un transporte moderno para esa época, con los famosos taxis rojos, tranvías y buses en los que se cedía los asientos a damas y adultos mayores.
Después del ‘Bogotazo’ se organizó una empresa con modernos buses llamados municipales y un servicio de trolebuses eléctricos, en los cuales se movilizaba cómodamente la ciudadanía. Pero llegaron la politiquería y la corrupción, de las que se aprovecharon ciertos negociantes para diezmar la ejemplar organización municipal. Políticos, sindicatos y negociantes se valieron de las más funestas triquiñuelas para introducir el caos actual. Se ofrecían prebendas a choferes y directivos para que impidieran el correcto funcionamiento de los vehículos, mientras ciertas autoridades del Distrito y del gobierno central, inventaron las ‘licencias’ de funcionamiento para privatizar el transporte público. Desde entonces aparecieron el desorden, la anarquía la vorágine y el lucro de los corruptos.
Se pensó en remplazar el añorado tranvía con un metro, como esos que ya tenían Buenos Aires y otras ciudades de la talla de Bogotá. Pero tras cada proyecto aparecían el billete y la politiquería.
Esa la razón para que hoy, después de tanto tiempo, estemos pensando si es mejor construir grandes calzadas que entregamos gratuitamente a particulares para que las exploten con pesadas e ineficientes moles rodantes que, perezosamente ruedan, destruyendo pésimos pavimentos edificados sobre rellenos fluidos. A esta mala copia de transporte se le acomoda el eternamente diferido metro, que ni aterriza, ni toma altura, para saber si al fin será subterráneo o aéreo.
Inexplicablemente se alarga y se extiende el caótico Transmilenio, que ha costado muchas veces más que un metro. Se piensa siempre en la solución más lucrativa para quienes la adopten. Poco o nada importa la salud de millones de personas que cada vez respiran más veneno. Nadie sabe cuál será la nueva inyección de aire insano que le dispararán a los bogotanos, porque no se ha pensado en un transporte manejado con energía limpia. Se están licitando sistemas que destruyan pulmones. En Bogotá, como en Medellín hay barriadas y sectores en donde a diario mueren niños por enfermedades respiratorias.
Los bi o multi articulados en los que se está pensando envenenan el ambiente. Como las fábricas, no los han podido vender en Europa, por nocivos y asesinos ambientales, seguramente rodarán por nuestras calles.
Esa es la radiografía del sistema de transporte que quieren mantener en Bogotá, a pesar de que tanto Santos, presidente saliente, como Duque mandatario entrante, han ofrecido financiar el verdadero Metro de Bogotá.
Al parecer hay muchos intereses que dilatan y dilatarán soluciones, mientras los capitalinos se asfixian y sus pulmones estallan…
BLANCO: Barranquilla se lucirá con los juegos deportivos que hoy se inician.
NEGRO: Los niños y los rusos tienen a Trump en jaque.
Bogotá, D.C, 20 de julio de 2018.-
*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional. Colombia
Por Parmenio Cuellar Bastidas.- El Presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura, Juan Martín Caicedo Ferrer, ha denunciado reiteradamente en los últimos años, “una situación muy grave en los municipios y departamentos porque a mayor inversión es mayor la corrupción”. Que lo reconozca es importante, aunque su denuncia no es un descubrimiento, y además es incompleta.
En efecto, desde hace muchos años que la descentralización ha sido gravemente falsificada por la política tradicional, burlando el espíritu innovador del constituyente de 1991. En el viejo orden constitucional la clase política -especialmente parlamentaria- que era dueña de los gobernadores, se repartía las alcaldías, sin que los habitantes de los municipios pudieran siquiera protestar. La reforma constitucional mencionada, quiso corregir esta aberrante situación, entregándoles a los habitantes la facultad de escogerlos a través del voto. Vana ilusión, que fuera flor de un día, pues desde las elecciones de octubre de 1992 empezaron a aparecer las famosas “coaliciones programáticas”: un grupo de parlamentarios, con la ayuda de sus gobernadores, alcaldes, diputados y concejales presentan un candidato, y el grupo contrario postula otro, y el que gane se reparte presupuesto y cargos públicos, como si fuera un botín. Famosa es la frase de un exgobernador del Valle del Cauca “a mi me escogieron como candidato porque tengo fama de buen repartidor”.
El pueblo, convertido en clientela, se volvió a ser un convidado de piedra que simplemente refrenda lo que los jefes políticos han acordado. Pero la degradación no terminó allí; poco a poco a la gran mayoría de municipios y departamentos fueron llegando, como una bandada de langostas, los contratistas. La negociación es sencilla: conocen el presupuesto de cada entidad territorial y, por lo mismo, su capacidad de contratación. Y como en la mayoría de municipios y departamentos terminan al menos dos candidatos, los contratistas tienen siempre por quien apostar. El método es sencillo: les entregan a los candidatos hasta el 10% del presupuesto de contratación, para que financien la campaña y les prometen que, cuando sean alcaldes, por cada contrato que firmen llevarán otro 10%, pero ya para su bolsillo (si es que no pactan un porcentaje mayor). De esa manera encarecieron las campañas: municipios pequeños donde hace 10 o 12 años los candidatos gastaban 20 o 30 millones de pesos, ahora el llamado gasto electoral no es menor a 400 o a 500 millones. Los dirigentes políticos siguen siendo importantes, pero poco a poco van pasando a un segundo plano; ahora eligen las chequeras, salvo que, como ocurre en algunos casos, la contratación la hagan directamente los políticos, pues hay algunos que también son contratistas, a través de testaferros. Ñoños existen por todo lado.
Sobra decir que al desembolsar el primer 10% la contratación ya “tiene dueño” en el municipio: los financiadores de la campaña, quienes conocen al dedillo toda la legislación sobre contratación administrativa; y, además, tienen una red de empresas que luego aparentan competir en cada licitación, encubriendo la contratación a dedo. Por eso el doctor Caicedo Ferrer dice: “La mayoría de las obras contratadas de esta manera terminan siendo fallidas o inconclusas. Como una porción del presupuesto se destina a pagar la corrupción y las mordidas, el contratista en vez de hacer diez kilómetros de vía hace cinco, o la hace toda, pero de muy mala calidad”.
Desde luego que ahora, los recursos de regalías hacen aún más preocupante este penoso proceso en municipios y departamentos, como lo señala el doctor Caicedo Ferrer. Pero la solución no está en recortarlos para que los maneje el gobierno nacional, porque el mal ejemplo, cabalmente, viene de a arriba. Lo sabemos muy bien los nariñenses que hemos tenido que soportar a contratistas de INVIAS o de ANI que jamás terminaron las obras contratadas para interconectarnos con el interior del país y con el Ecuador, pero que, sin embargo, fueron premiados con negociaciones de terminación de mutuo acuerdo, pero lesivas del patrimonio público, argumentando que se buscaba liberar los corredores viales que usufructuaron por 10 años sin hacer las obras, para entregarlos a otros contratistas.
Además, los emisarios de la corrupción en la contratación pública en las regiones, fueron los parlamentarios, quienes en un 80% vacunan las partidas de la llamada mermelada. De esta manera, los llamados “congresistas enmermelados”, que se pavonean de traer recursos a la región, no solo consiguen la sumisión electoral de los moradores de los municipios donde se hacen las obras, sino que se llenan de dinero mal habido.
Por Giovanni Décola. Este 16 de julio de 2018, se cumplen 170 años del primer manifiesto político del Partido Liberal, a través del cual, Don Ezequiel Rojas, anunciaba su respaldo a la candidatura presidencial de José Hilario López a nombre del naciente Partido Liberal, y reseñaba con lujos de detalles, los deseos de esta colectividad, en relación a lo que quería como Partido y como Nación.
La gran victoria de José Hilario López, consolidó la gesta genitora, con la cual empezaron a escribirse las páginas gloriosas del liberalismo. Una historia tejida con pasión, ingenio, patriotismo, y hasta sangre, y siempre defendiendo los más altos valores patrios en consonancia con el sentir del pueblo irredento.
José Hilario López pasó a la historia al haber sancionado la ley segunda de 1851, la cual ordenó la libertad de todos los esclavos de Colombia a partir del 2 de enero de 1852
Varias de las reivindicaciones de su fundador tienen plena vigencia hoy. Sin embargo, para nadie es un secreto, que el liberalismo de hoy, ha perdido consonancia con el pueblo, que tantas victorias le dio. De ser un Partido de matices de izquierda, se ha derechizado, de tal manera, que ya muchos de sus más preclaros líderes, hablan de la necesidad de crear un nuevo Partido Político. El punto cumbre de esa derechización, acaba de ocurrir con el respaldo que le dio el liberalismo a Iván Duque, candidato de la derecha más recalcitrante que recuerde Colombia. Lo hizo sin sonrojarse, pero también sin convicción.
Muchas veces, se ha pretendido, darle cristiana sepultura al Partido Liberal, y hay quienes afirman, que ya a su Registro de Defunción, solo le resta un mero trámite notarial.
Pero este Partido que, con todos sus defectos, me reafirmo que es lo más parecido a un Partido Político en Colombia, siempre ha tenido la virtud de reinventarse, cuando está al lado del precipicio. Y confío que lo hará próximamente. Pues tiene los hombres y mujeres, que refrendarán más temprano que tarde su ideario y sus banderas. Quiero recordar, algunas de esas banderas:
Renovación, quiere ante todo el Partido Liberal. Al nuevo Congreso llegaron hombres y mujeres bien preparados, con criterio independiente y varios de ellos, alejados de las prácticas políticas tradicionales, que han mermado notablemente la confianza de los ciudadanos en sus colectividades políticas.
La paz, anhela el liberalismo. Qué mejor que el espíritu liberal, para ayudar a ponerle freno a esa guerra fratricida que tantas vidas jóvenes cobra en los campos de batalla de Colombia, y que arruina tantos sueños, dejando desoladas a familias enteras, cuando no, tierras abandonadas por el miedo de la arremetida de grupos criminales que azotan a la Nación.
A pesar de reconocer, que no son unos acuerdos perfectos, el liberalismo preferirá jugársela por una paz imperfecta, que insistir en una guerra brutal, tan costosa en vidas humanas y recursos millonarios inútiles. Solo espero, que el apoyo al Gobierno de Duque, no signifique una renuncia a la búsqueda de la paz.
Empleo de calidad, pregona el Partido Liberal. Se entiende que, para lograr un estado de éxito y bienestar, se hace necesario proveer sin cesar, plazas de trabajo decentes, productivas y con un ingreso digno para el trabajador. Que se satisfaga al empleador con una mano de obra calificada y comprometida con el crecimiento del empresario, y éste retribuya con un salario justo y digno, y se les respeten los derechos y garantías constitucionales y legales del trabajador.
Medio Ambiente sostenible, propugna el liberalismo. Amigo de los recursos naturales, de la flora y la fauna. Corresponde sensibilizar a los ciudadanos, sobre los peligros que se ciernen sobre la humanidad, si dejamos de ser amigables con el medio ambiente. Quiere el liberalismo, un desarrollo sostenible, pero no a costa del medio ambiente.
Seguridad, en todo el territorio nacional procura el Liberalismo. El Partido es un convencido que solo en cabeza del Estado, puede estar el uso de las armas, y quienes contraríen este esencial principio, debe caerles todo el peso de la ley y del ejercicio del uso legítimo de la fuerza pública, sin caer en tentaciones arbitrarias y con riguroso apego por los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, sin llegar al extremo de proteger más al delincuente, que a los mismos ciudadanos cuya vida, honra y bienes, jura defender.
Cero tolerancia con la corrupción, es una causa Liberal. La corrupción tiene que ser extirpada totalmente de la Nación. Adiós a aquél famoso aforismo de “llevar la corrupción a sus justas proporciones”. Luchar para que sea desterrada por completo, principalmente en los altos círculos oficiales. Nada de casa por cárcel ni guarniciones militares o casas fiscales de lujo para los corruptos de “cuello blanco”. Para ellos todo el peso de la ley, sin beneficios, ni contemplaciones. A la política, se debe entrar, no para enriquecerse, sino para servir.
La justicia Social es para el liberalismo, un axioma por el que se lucha, y no una frase retórica.
En mi caso particular, siempre le he votado a ese Partido Liberal. En esta ocasión, no le voté, no porque yo haya cambiado mis convicciones, sino porque el Partido fue el que cambió su plataforma ideológica, y eso me valió la suspensión del Partido, al que tuve el honor de dirigir, y al que siempre serviré, en la medida, de que su norte, vuelva a ser la lucha por la libertad, la igualdad, la fraternidad y la justicia social. Ese regreso a sus ideales, me volvería a hacer sentir, orgulloso de la razón de mi voto.
Por: Guillermo García Realpe *.- Cada día los colombianos vemos con asombro y con impotencia como en el país se siguen presentando asesinatos de líderes sociales y defensores de Derechos Humanos, sobre todo en aquellas regiones donde con más intensidad se ha vivido la violencia.
Se supone que en un país en Paz, que hace transición hacia el posconflicto, este tipo de hechos muy lamentables por cierto, no se deben presentar. Pero, hoy la realidad es otra y el panorama es bastante desolador.
Según las últimas cifras recopiladas por Instituto de Estudios sobre la Paz y el Desarrollo (Indepaz), tan sólo en lo corrido del 2018, es decir durante estos primeros seis meses y medio se ha registrado la muerte de 123 líderes y lideresas sociales en diversas regiones del país, 22 de estas muertes se han presentado después de las elecciones presidenciales del pasado 17 de junio. Algo realmente ¡alarmante!
Departamentos como Cauca, Antioquia, Valle del Cauca, Nariño, Chocó, Córdoba, Putumayo, Meta, Norte de Santander, Cesar, ocupan hoy el deshonroso top 10 de las regiones donde han caído más líderes sociales.
Pero la radiografía de muerte es más alarmante si retomamos datos estadísticos desde diciembre del año 2016, fecha de la firma de los Acuerdos de Paz del Gobierno con las FARC, las cifras de INDEPAZ muestran que 293 defensores han sido asesinados en Colombia, es decir, que en promedio se registró una muerte cada cuatro días.
Este exterminio generalizado y sistemático contra nuestros líderes, lideresas sociales y defensores de los Derechos Humanos no lo podemos seguir permitiendo. La sociedad civil, y todos quienes defendemos la Vida como Derecho fundamental y la Paz como ese gran anhelo nacional, estamos llamados a enarbolar las banderas de la reconciliación nacional y exigirle a los violentos que están cegando la vida de nuestros conciudadanos que cesen todo acto de barbarie, de muerte, y que respeten sus derechos fundamentales y el de sus familias.
Frente a la violencia generalizada y al exterminio sistemático de líderes sociales surgen varios interrogantes que aún no han sido despejados por el gobierno nacional y por los organismos de inteligencia del Estado.
Según cifras oficiales el 81,5 por ciento de las víctimas pertenecen a organizaciones campesinas, como Juntas de Acción Comunal o comunidades étnicas.
Mientras tanto, muchas de las causas como por ejemplo las disputas y los conflictos por tierras, también la minería ilegal, y los cultivos ilícitos representan el 83 por ciento del motivo de los asesinatos.
Factores como la presencia de disidencia de las FARC, del ELN y de otros actores armados ilegales que buscan apoderarse de las antiguas zonas donde ejercía control la guerrilla de las FARC, están generando graves impactos en las poblaciones de influencia, pues todos buscan apoderarse y controlar la economía ilegal, sin importar que en ese trance se vulneren los Derechos Humanos de sus habitantes y de quienes ancestralmente han ocupado esos territorios.
Recientemente también graves hechos han sucedido en el departamento de Nariño, la muerte el pasado 11 de julio de tres agentes investigadores del CTI de la Fiscalía en momentos en que se dirigían a una diligencia judicial en el sector Guayacana, kilómetro 78 vía Tumaco-Junín, es un grave episodio que enluta a las familias de Willinton Montenegro, Douglas Medina y Jair Montenegro. Nuestra solidaridad y apoyo a sus familias en estos difíciles momentos.
Así mismo toda la capacidad operativa e investigativa de la Fiscalía debe ser dispuesta para asegurar que los responsables de estos asesinatos comparezcan más temprano que tarde a la justicia y sean objeto de condenas ejemplarizantes, los violentos no pueden quedar impunes, quienes decidieron seguir por el camino de la criminalidad, delinquiendo, asesinando, narco traficando, deben ser perseguidos por las Fuerzas del Estado, sus organizaciones se deben desmantelar y sus cabecillas y demás antisociales enfrentar todo el peso de la Ley.
El proceso de Paz, a pesar de todas las actuales dificultades, debe continuar, sobreponerse al difícil momento y avanzar en la búsqueda del respeto por la Vida, los Derechos Humanos y alcanzar la reconciliación nacional.
Nuestro abrazo solidario a todas las familias de las víctimas de los líderes y lideresas sociales que han caído en esta cruel violencia que no se resigna a dejarnos vivir en Paz.
Bogotá, D.C, 16 de julio de 2018.
*Senador Liberal de Colombia.
@GGarciaRealpe
Por Luis Eduardo Castellanos*.- La iniciativa del Proyecto de Ley 170 de 2016, por parte del Congreso de la República que por primera vez en un gran acuerdo político de las diversas fuerzas que convergen al interior del órgano legislativo, aprobó la Ley mediante la cual se produciría la reducción de los aportes de salud para los pensionados del 12% al 4%, encontrando esta iniciativa su primer tropiezo irónicamente por parte de la objeción que realizó el Señor Presidente de la Republica Doctor Juan Manuel Santos y el Señor Ministro de Hacienda Doctor Mauricio Cárdenas Santamaría, no obstante, el Congreso considero infundada las objeciones de inconveniencias y de inconstitucionalidad que presento el ejecutivo siendo sancionada por parte del Presidente del Congreso y remitida a la Corte Constitucional para su examen.
Lamentablemente la Honorable Corte Constitucional, determino declarar fundadas la objeciones de inconveniencia e inconstitucionalidad presentada por el ejecutivo, y en equivoca decisión al considerar que la reducción de los aportes en materia de salud que beneficiarían a la población pensional se convertía en una exención tributaria, lo cual no corresponde a la realidad que regula este aspecto desde el marco de la Constitución y la misma Ley 100 de 1993 en materia de Seguridad Social, incluso no se tuvo en cuenta el concepto favorable de la Procuraduría General de la Nación, quien solicito declarar esta iniciativa legislativa ajustada a la Constitución.
Así una vez más, se ve frustrado en nuestro país el principio de progresividad en materia de seguridad social, y la posibilidad de sanear la deuda social que durante muchos años se ha tenido con la población pensional, con lo cual se procura mejorar su capacidad de ingreso para el mejor disfrute de una vida digna en uso de un derecho a la culminación de su actividad laboral.
Queda en entredicho una vez más, la discusión entre la prioridad de lo económico vs los derechos de orden constitucional, como es una pensión en condiciones dignas y justas.
El tema de la globalización económica e integración de las poblaciones no puede edificarse solamente desde el punto de vista de la integración comercial, sino que debe reafirmar los convenios internacionales de protección al trabajador en materia pensional e igualmente envolver el desarrollo social de toda la población trabajadora y de manera particular al trabajador pensionado a la culminación de su etapa laboral, brindándole mejores formas y oportunidades de vida.
Causa frustración el incumplimiento a la palabra empeñada por parte del Señor Presidente de la República Doctor Juan Manuel Santos, así como la postura asumida por parte de la Honorable Corte Constitucional que en tan esperada decisión, trunca las expectativas de mejor bienestar anheladas por más de un millón setecientos mil personas de la población pensional.
Bucaramanga, 19 de junio de 2018
* Magister en Derecho del Trabajo y la Seguridad Social
El expresidente López Pumarejo, decía que los colombianos éramos una especie rara, porque cuando estábamos muy contentos en una fiesta, nos íbamos a buscar otra. Por ello no es extraño que hoy lluevan propuestas al gobierno que se inicia el 7 de agosto. No han terminado de celebrar la elección de Duque y ya le quieren imponer programas extraños, inexplicables.
Según un confidencial de la revista Semana, la Anif, dice que el panorama económico es tétrico. Que es muy grave lo que le deja Santos a Duque. Que el país está en una quiebra descomunal. Que la economía está en un punto de reventar si no se aplican urgentes reformas, entre ellas la tributaria y la pensional. Al parecer ni durante los ocho años de Uribe, ni otros tantos de Santos se ha hecho nada racional en estas materias.
Es curioso que ese panorama provenga de sectores que se han beneficiado de nuestra situación financiera, producto de la creciente inversión extranjera, el incremento del turismo y otros factores, como los que muestra el saliente gobierno. Esto lo disfrutarán Iván y los gremios.
Inexplicable que los aseguradores, a través de su presidente Jorge Enrique Botero, persona tan profunda en temas económicas, hagan coro a la Anif, para ofrecer una solución a la prefabricada catástrofe: vender Ecopetrol. Feriar la ¨joya de la corona¨.
Ninguna empresa tan rentable ha tenido Colombia en su historia. Ha sido saqueada por políticos y gobiernos que a ella acuden para lucrarse y salvar su déficit, utilizando una riqueza que parece inagotable.
Nació hace muchos años, cuando el petróleo estaba por debajo de los 20 dólares, se engrandeció y ha gozado de las bonanzas de un crudo que paso los 100 dólares. Creó la oligarquía de overol y subsidió a los colombianos con gasolina a precios justos. Era manejada por un presidente a cuyo mando estaban unos 15 vicepresidentes. Ha resistido enjambres de políticos tras su riqueza y ha soportado saqueos como el de Reficar.
Logró reducir los costos de producción cuando el crudo cayó, para sobrevivir y volver a ser la ¨gallina de los huevos de oro¨, con un barril que se acerca a los 80 dólares y que puede sobrepasar los cien, según lo que pronostica la economía internacional del crudo.
¿Qué será lo que quiere el negro -el petróleo-? ¿Para dónde vamos con semejantes propuestas? Esas son preguntas sin respuesta. Si vamos a vender a Ecopetrol, seremos un pueblo miserable en corto tiempo. Las carreteras 4G, no remplazarán la riqueza ecopetroliana. Debemos pensar en serio, no en lucrar un solo sector. Quienes votaron por Duque y quienes no lo hicieron, esperan otra Colombia. Duque es el mandatario de todos los colombianos y sabe de economía, no debe permitirnos buscar otra fiesta.
BLANCO: “El bus de la memoria”, nos permite conocer la historia de nuestro cine y TV. Gran obra de Alexandra Falla.
NEGRO: Si Geiger no le roba a Colombia el partido con Inglaterra, estaríamos disputando el mundial en Rusia.
Dallas, E.U. 12 de julio de 2018
*Periodista y Exdirector de Noticiero Nacional