Opinión
Por Fernando Cepeda Ulloa*.- EL presidente Petro, en sus intervenciones nacionales e internacionales, insiste en afirmar que la lucha contra las drogas ha fracasado. Todo indica que ese es un tema que como el de la corrupción o el del cambio climático está consagrado en las más solemnes declaraciones multilaterales, pero que en la realidad es muy poco lo que se logra. La lucha contra la corrupción es un fracaso nacional y global y la del cambio climático viene ya recorriendo el mismo camino por mucho tiempo.
El de las drogas es un asunto en el cual Colombia es una potencia mundial. Casi toda la cocaína que llega a los Estados Unidos proviene de Colombia. También invade mercados en Europa y en África. Lo que es evidente es que Colombia no se comporta como una potencia mundial en esta materia. Estamos pendientes de lo que digan otros países, principalmente, los Estados Unidos. Carecemos de los centros de investigación que nos debieran dar un liderazgo en el debate académico y político. Carecemos de estímulos para la publicación de libros e investigaciones pertinentes y las personas que han dedicado buen tiempo a entender un tema que tiene dimensiones internacionales y domésticas, no merecen la atención debida. Y cuando tenemos oportunidad de hacer una presencia trascendental como lo que se está dando en Viena, en el correspondiente organismo de las Naciones Unidas, generamos una decisión burocrática que deja perplejos a los países que allí se encuentran debatiendo esta cuestión. Un momento crucial y muy favorable para el gobierno. Los relatos periodísticos del 15 de marzo son decepcionantes.
No creo que exista un país que haya sufrido más como consecuencia de la producción de coca y de cocaína (y, antes, de la marihuana), de su exportación, de su conversión, gracias al lavado de dinero, en significativas inversiones, entre ellas en la vida política, y así una deformación en el funcionamiento de sus instituciones, en todos los niveles, del sistema tradicional de valores y del fervor por el enriquecimiento ilícito y rápido. Aterrador.
La llegada de Joe Biden a la Presidencia de los Estados Unidos pareció abrir un horizonte diferente, gracias a un informe de los Estados Unidos en el mes de diciembre antes de su inauguración. Personas muy cercanas al presidente Biden habían participado en su elaboración. Se hablaba de un enfoque holístico, la utilización de datos científicos, de un mayor énfasis en el tema de la salud y de la lucha contra el consumo y un particular énfasis en el propósito de una estrategia mucho más eficaz para controlar el lavado de dinero.
Esperé una respuesta con un informe similar por parte de Colombia o de la región latinoamericana. No se produjo. Y desde entonces ha habido una actitud diferente frente a la lucha contra las drogas ilícitas en el hemisferio y, bien probable, en otras regiones.
Recientemente el corresponsal colombiano más curtido y diligente en Washington, Sergio Gómez, envió un informe en el que alerta sobre un cambio de actitud en el gobierno de Biden, que parece dejar atrás el informe del primero de diciembre de 2021 y volver a algunas de las más duras políticas. Y ello en coincidencia con fuertes ataques del Partido Republicano que ponen muy a la defensiva las aspiraciones presidenciales de los demócratas. Lucha contra las Drogas y crítica a la política migratoria, dos banderas que pueden resultar muy efectivas para los republicanos. Y escuchamos unas declaraciones muy contundentes de una alta funcionaria en los Estados Unidos con referencia a lo que sería la actitud de su gobierno frente a las personas que de alguna manera propicien o sean complacientes con el tráfico de drogas. Declaraciones que el expresidente Andrés Pastrana, en solitario, recogió hace pocos días.
Inclusive, hay quienes se atreven a volver a plantear el tema de la descertificación. Recordemos que estamos en el mayor nivel de producción de coca que algunos predicen que pronto llegará a las trescientas mil hectáreas. Y no pasemos por alto escándalos que tienen que ver con funcionarios colombianos claves en la lucha contra las drogas que han sido recientemente retenidos pese a que muchos los consideraban como intachables.
Prefiero no dar sus nombres por si, se dice, ha existido una equivocación. Y persisten las informaciones que desde hace años nos afectan tanto sobre el involucramiento de los narcotraficantes en la financiación de campañas electorales. Y cuando vemos el poderío del Clan del Golfo que mantiene una acción de control sobre una zona clave del país, según las denuncias del gobernador de Antioquia. ¿Acaso estamos en la mejor situación para lidiar con una estrategia como la que se anuncia en Estados Unidos?
Bogotá, D. C, 20 de marzo de 2023
*Analista Político, Catedrático. Exministro de Estado.
Por Juan Camilo Restrepo*.- Se están recordando por estos días cien años de la llegada al país, bajo el gobierno del general Pedro Nel Ospina, de la primera misión Kemmerer. Hubo una segunda misión presidida por el mismo profesor que, sin embargo, no tuvo el brillo de la primera.
¿Por qué se recuerda con respeto la primera misión Kemmerer, en un país que ha sido sobre diagnosticado y objeto de tantos informes de misiones extranjeras y nacionales?
Quizás la respuesta es que ninguna otra como la primera misión Kemmerer ha dejado una huella tan profunda sobre la institucionalidad económica colombiana. El gobierno del general Ospina llama esta misión en un momento en que el mundo experimentaba transformaciones inmensas ocasionadas por la primera guerra mundial. El profesor Edwin Kemmerer de la universidad de Princeton gozaba en aquel momento de un gran prestigio, que luego se opacó como consecuencia de que sus teorías ortodoxas chocaron con las teorías Keynesianas del New Deal que se juzgaron más adecuadas para superar los tiempos de la gran depresión en los años treinta.
La misión, cuyas recomendaciones sirvieron para crear el Banco de la República en 1923, estuvo inspirada en los más férreos principios de patrón oro, que fueron la regla inflexible de conducta monetaria hasta cuando en 1931 Inglaterra abandona la convertibilidad de la libra esterlina; desencadenando el abandono generalizado del patrón oro que desde comienzos del siglo XIX había regido las relaciones económicas internacionales.
El Banco de la República creado por la misión Kemmerer hace cien años no era por supuesto el mismo que hoy tenemos. Su apego irrestricto al patrón oro le hacía lejano y casi indiferente frente a las tribulaciones de una gran recesión como la que se experimentó en los años treinta. Todavía se recuerdan las sentidas quejas del ministro de hacienda del gobierno Olaya Herrera, el doctor Esteban Jaramillo (quien había sido por lo demás secretario de la misión), ante la indiferencia del banco central para ayudar a sacar el país de la dura depresión que nuestro país como el resto del mundo vivió por aquella época.
A la misión Kemmerer debemos también- entre otros muchos aportes- la creación de la Superintendencia Bancaria (antecesora de la actual superintendencia financiera) y de la Contraloría General de la República. Como dato curioso y para apreciar cómo se ha modernizado el país desde entonces, vale la pena recordar que el profesor Kemmerer consideraba que no había en Colombia nadie capacitado para ocupar la delicada función de jefe de la supervisión bancaria, y recomendaba que la jefatura de la superintendencia de bancos la ocupara un extranjero. Recomendación que por supuesto y afortunadamente se desechó.
El profesor Kemmerer llegó a tener prestigio en América Latina, y misiones análogas a la nuestra tuvieron gran acogida en países como Ecuador y Bolivia, donde formuló recomendaciones similares para modernizar sus instituciones económicas.
En este año se cumple, pues, el centenario del Banco de la República inspirado por las recomendaciones de la misión Kemmerer. Mucha agua ha corrido desde entonces bajo los puentes de nuestro Banco Central. De un banco controlado inicialmente por la banca privada se pasó luego a uno de claros acentos oficiales con la creación de la junta monetaria durante el gobierno del presidente Valencia, y luego, con ocasión de la constitución de 1991, al banco central moderno e independiente que hoy conocemos.
Pero, aunque los tiempos han cambiado, no deja de ser pertinente recordar la misión que tanto contribuyó hace un siglo a modernizar nuestro instrumental económico.
Bogotá, D. C, 20 de marzo de 2023
*Abogado y Economista. Exministro de Estado.
Por Amylkar D. Acosta M*.- “Sólo se alcanza lo posible intentando lo imposible una y otra vez”. Max Weber
Se cumplieron ya más de 40 años del primero (Santa Marta, marzo 26 – 28 de 1981) de una serie de foros costeños itinerantes y participativos con la autonomía, la integración y el desarrollo regional como sus ejes. Frutos de ellos fueron el primero y único Plan regional de desarrollo de la región Caribe y del país Un viaje hacia el futuro y la Ley 76 de 1985 que le dio vida a las regiones de planificación más conocidas como CORPES. Gracias a estos la región Caribe ganó en capacidad de interlocución frente al Gobierno central, la regionalización de las partidas del Presupuesto general de la Nación y que la participación de la región Caribe en este pasara del 8.3% al 23.2%, entre otros logros.
Luego la Constituyente de 1991, gracias a los delegados a la misma de la región Caribe Eduardo Verano, Orlando Fals Borda, Carlos Rodado, Eduardo Espinoza y Raimundo Emiliani, se logró, por fin, consagrar en la Constitución Política como principio fundamental la autonomía territorial (artículos 1 y 287), en lugar de la fórmula dicotómica de la Constitución de 1886 de la “centralización política y la descentralización administrativa”, que le sirvió de coraza centenaria al agobiante centralismo. También se hizo posible que las regiones se pudieran constituir como regiones administrativas y de planificación (RAP) y a la postre como entidades territoriales (artículos 306 y 307), lo que era impensable hasta entonces. Este primer paso, que se dio en las postrimerías del siglo XX, significó un cambio de paradigma para la gobernanza en Colombia y desbrozó el camino para un mayor empoderamiento hacia el futuro por parte de las regiones.
La Ley 152 de 1994, en su artículo 51, al establecer la transición de las regiones de planificación a las regiones administrativas y de planificación, dispuso que “mientras se constituyen las RAP, las funciones y atribuciones que le son asignadas en esta Ley, serán ejercidas por los actuales CORPES”. Con tal fin les extendió la vigencia de estos por dos años más, los cuales se ampliaron hasta el 1º de enero del 2000 mediante la Ley 290 de 1997, cumplido este plazo y al no prorrogarse desaparecieron los CORPES sin que se les hubiera dado vida a las RAP. Ello debido a que después de 18 intentos frustráneos en el Congreso de la República no había sido posible aprobar la Ley orgánica de ordenamiento territorial (LOOT), requisito sine qua non para su creación, lo cual se convirtió en una talanquera.
Entre tanto, los centros de pensamiento de la región, entre ellos el Centro de estudios regionales del Banco de la República, el Observatorio del Caribe y la Fundación para el desarrollo del Caribe (FUNDESARROLLO) a través de encuentros y coloquios académicos animaron el debate en torno a las estrategias para el desarrollo económico y social de la región, los cuales concluyeron y confluyeron en un Taller final que se realizó en el teatro Amira de la Rosa en Barranquilla en agosto de 2007, con motivo de los 10 años de la creación de los mismos. De este ejercicio surgieron dos iniciativas de la mayor importancia: la propuesta de crear un Fondo de compensación regional, con miras a la canalización de recursos del Presupuesto nacional con destinación al cierre de la brecha entre el centro y la región y el Compromiso Caribe, suscrito por los gobernadores, que identificó y priorizó los proyectos claves para sacar la región del letargo y el estancamiento de su desarrollo económico y social.
Ante la reticencia del Gobierno Nacional en darle desarrollo al precepto constitucional, los gobernadores y los parlamentarios de la región Caribe, secundados por las organizaciones sociales, liderados por ex constituyente y a la sazón Gobernador del Atlántico Eduardo Verano, apelaron al constituyente primario. Se le propuso al Consejo Nacional Electoral que se permitiera incluir en la elección del legislativo del 14 de marzo de 2010 un tarjetón adicional al de los candidatos al Congreso de la República para consultarle a los ciudadanos sobre su apoyo a “la constitución de la Región Caribe como una entidad territorial de derecho público, con autonomía, para que promueva un desarrollo económico y social en nuestro territorio, dentro del Estado y la Constitución colombiana”.
Por unanimidad el Consejo Electoral autorizó el sufragio por el Voto Caribe y 2.5 millones de refrendaron la voluntad y la decisión del Caribe de encaminarse hacia su constitución como entidad territorial. Aunque para el Magistrado del Consejo Nacional Electoral Marco Emilio Hincapié el mismo no pasaba de ser un ejercicio pedagógico “sin consecuencias jurídicas ni vinculantes”, fue un hecho político contundente que no se podía desconocer ni soslayar. Uno de sus efectos fue forzar al Presidente Santos para que se intentara, una vez más, el trámite de la LOOT, esta vez con el apoyo del Gobierno. En efecto, se presentó el proyecto por parte de este, con tan mala suerte que lo aprobado (Ley 1454 de 2011) fue sólo un saludo a la bandera, que llevó a afirmar a Eduardo Verano que con ella “prácticamente se burlaron del espíritu del Voto caribe”.
Tuvimos que esperar hasta el año 2019 para que se expidiera la Ley 1962, que le dio vida a las RAP y de paso le allanó el camino, que había bloqueado la Ley anterior, para que, transcurridas las primeras dos décadas del siglo XXI, las regiones se pudieran constituir como entidades territoriales. Increíble, pero cierto, hemos tenido que esperar 20 años, para que el Congreso de la República expidiera un remedo de LOOT y 28 años para que las regiones se pudieran constituir como RAP, en el entendido de que esta es la escala técnica para llegar a nuestro destino que es la región como entidad territorial.
Cartagena, marzo 18 de 2023
www.amylkaracosta.net
Por José Félix Lafaurie Rivera*.- Armado de prudencia, confianza y buena fe, y con el ánimo de servirle a la paz de Colombia, aunque fui declarado su enemigo, me he sentado en la mesa de negociaciones con el ELN.
Prudencia, confianza y buena fe, fue mi respuesta a un trino mezquino de Humberto de la Calle, en el que pretendía adivinar motivos interesados en mi silencio frente a un tema de la paz. Hoy, en una carta me plantea consideraciones respetables sobre las negociaciones con el ELN, al tiempo que cuestiona nuevamente las motivaciones de mi rechazo a las que él lideró con las Farc.
Otra vez adivinando, Humberto sugiere que mi reacción fue una respuesta emotiva y subjetiva a la traición de Santos, que él llama “rectificación”; pero, aunque lo he explicado mil veces desde que acepté la invitación del presidente Petro en mi condición de presidente de FEDEGÁN, no tengo reparo en volver, una vez más, sobre cuáles fueron mis motivos.
Las Farc, a partir del falso discurso de la presunta concentración de la tierra como causa de la pobreza y la violencia, exigieron que el primer punto fuera la Reforma Rural, con pretensiones enormes de tierras para repartir y para Zonas de Reserva Campesina.
El gobierno, por su parte, garantizó que el modelo de desarrollo era “innegociable”, pero puso sobre la mesa el de desarrollo rural, es decir, el campo abandonado y el sector agropecuario. ¿Algún otro sector productivo iba a ser afectado por el Acuerdo? Ninguno, solo el agropecuario y la ganadería en particular, que estaba en peligro, junto al derecho a la propiedad privada de la tierra. Era mi deber salir en su defensa. Así de sencillo.
Pero, además, advertimos entonces lo que terminó sucediendo. Hoy, desde la perspectiva de los resultados, tenemos que reconocer que eso salió mal, pese a que Santos proclamó en la ONU: “La guerra en Colombia ha terminado”, pero la guerra nunca terminó. Por el contrario, estamos inmersos en una vorágine de violencia en los campos y ahora también en las ciudades.
Se desmovilizaron 13.000 guerrilleros, pero nos dejaron disidencias y Marquetalias en guerra por el control territorial mafioso en vastas regiones, y la guerra territorial del microtráfico en las ciudades, con armas provistas por el dinero que producen 300.000 hectáreas de coca. La Ley de Justicia y Paz de Uribe, dejó el país con 42.000 hectáreas y desmovilizó a 54.000 paramilitares y guerrilleros.
Sin embargo, prefiero mirar hacia delante y apostarle a que las negociaciones con el ELN tienen que salir bien; primero; porque nadie está dividiendo ahora el país entre amigos y enemigos de la paz; paz utilizada como bandera política en 2014 para ganar la reelección.
Segundo: las Farc exigieron la Reforma Rural como primer punto, porque necesitaban mostrar algo en el papel; el ELN exigió debatir primero la participación de la sociedad en la construcción de paz, porque, al parecer, quieren mostrar resultados tempranos en la vida de la gente en las regiones, porque toda la gente, no solo las víctimas, es el objeto de la paz; de ahí el interés, que comparto, en implementar lo que se vaya acordando.
Y tercero: mientras el proceso con las Farc estuvo marcado por la descalificación de medio país y la guerra política, el actual debe convocar a los partidos para lograr primero algo esencial: Paz política, como requisito para el Gran Acuerdo sobre lo fundamental”, y lo fundamental es la paz.
Lo invito, doctor De la Calle, a aportar su conocimiento y experiencia, a seguir haciendo comentarios para mostrar caminos y señalar peligros. Lo invito a que miremos hacia delante…, porque allá está la paz.
Bogotá, D. C, 19 de marzo de 2023
*Presidente de FEDEGAN
@jflafaurie
Por Mauricio Cabrera Galvis*.- La forma como se han determinado el precio de la vivienda de interés social (VIS) y los subsidios que da el gobierno para facilitar su adquisición ha implicado un sobrecosto para el presupuesto nacional y que miles de familias no puedan acceder a su casa propia.
La VIS es aquella vivienda cuyo valor máximo lo ha fijado el Estado en 135 salarios mínimos legales mensuales vigentes SMLV. Dentro del programa “Mi Casa Ya”, para familias con ingresos inferiores a 2 SMLV el gobierno otorga un subsidio de hasta 30 SMLV.
Así, el precio de una VIS crece todos los años lo mismo que el salario mínimo. En 1999 cuando el SMLV era de $236.480, una VIS se vendía por $31.9 millones, y el año pasado su precio era de $135 millones, lo que representa un aumento de 323%. Como en el mismo período la inflación acumulada fue de 217%, si el precio de la VIS hubiera crecido con la inflación, en 2022 hubiera sido de $101.2 millones, es decir que la familia compradora solo hubiera pagado 101 SMLV.
En cuanto al monto del subsidio, pasó de $7.1 millones en 1999 a $30 millones en 2022, mientras que si se hubiera incrementado solo con la inflación anual, su valor en este último año hubiera sido de $22.5 millones, de manera que con el mismo monto de recursos del presupuesto nacional se hubiera podido subsidiar un mayor número de familias.
En ocho años del programa “Mi Casa Ya” se han asignado 262.000 subsidios por un valor de $5.64 billones; si desde 1999 el valor de cada subsidio hubiese crecido con la inflación y no con el SMLV, el costo para el Estado hubiera sido de $4.18 billones, es decir que se hubiera ahorrado casi $1.5 billones, que le hubiera permitido otorgar otros 90.000 subsidios.
Si el precio de la VIS ha subido más que la inflación ¿qué ha pasado con los costos de construirla? Según el DANE desde 1999 todos los costos de construcción de vivienda, con excepción de la tierra y la utilidad del constructor, han subido menos que la inflación, 201%. Esto significa que el precio de la VIS ha subido 40% más que los costos de construirla, ¿Quién se ha ganado la diferencia?
Es posible que los constructores hayan incrementado un poco su margen de utilidad, pero la hipótesis más probable es que la mayor parte de esta diferencia haya ido a los bolsillos de los dueños de los lotes, pues hay evidencia del mayor aumento de los precios de la tierra.
La diferencia es mucha plata. Suponiendo que todas las VIS del programa “Mi Casa Ya’ se vendieron a 135 SMLV, el valor total de las transacciones hubiera sido $31.3 billones; si en cambio su precio se hubiera ajustado cada año por el IPC, este valor sería de $23.2 billones, unos $8 billones de utilidad adicional que ha sido una renta generada por la forma como el Estado ha fijado el precio de la VIS por encima de sus costos.
COLETILLA. La dramática caída de las ventas de vivienda en lo corrido de este año es consecuencia directa de la subida de las tasas de interés de los créditos. El Banco de la República está logrando su objetivo de frenar la economía para controlar la inflación.
Bogotá, D. C, 19 de marzo de 2023
*Filósofo y Economista. Consultor
Por Paloma Valencia Laserna*.- El gobierno presentó en el Congreso una ley de sometimiento; que de ello solo lleva el nombre. Pareciera que el objetivo del Gobierno Petro es extender la impunidad otorgada en el Acuerdo de la Habana a cualquier delincuente del país.
Un artículo de nuestra constitución permite el tratamiento diferenciado para los delitos cometidos por razones políticas. Yo he presentado varias veces proyectos para abolir ese artículo. Ningún colombiano puede ejercer violencia sobre otro por razones políticas, ni por ninguna razón. Sin embargo, el Gobierno ya le dio estatus político al ELN, y pretende hacer lo propio con las disidencias (las que no negociaron y las otras que incumplieron). Esto significa, que para todos ellos aplicarán medidas semejantes a las que le aplicaron a las FARC.
Creíamos que las bandas criminales, los grupos armados organizados y los delincuentes comunes no podían tener negociaciones que dieran lugar a impunidad. Pero este gobierno quiere negociar con ellos, incluyendo el traqueto y las organizaciones mafiosas.
El asunto no es menor, se trata de una política criminal de ir liberando delincuentes, sobre la base -en mi opinión, equivocada- de que con este borrón y cuenta nueva, el delito en el país irá disminuyendo.
La violencia en Colombia -y no me canso de repetirlo- tiene más que ver con los negocios ilegales que con asuntos políticos. Mientras subsistan el narcotráfico y la minería criminal tendremos un desafío muy grande como nación. Y no es cierto que por sacar a los hombres que hoy ejercen esos negocios el país mejore en seguridad; aún creyendo en que todos los que se comprometan cumplan. Tan pronto salgan unos entrarán otros; como ya ha venido ocurriendo.
Y se preguntará alguno quien me lee, y no coincide en la conclusión, si no valdrá la pena intentarlo; y tengo que decirle no, rotundamente. Lo hemos hecho y fracasamos, basta observar lo que ha pasado con las FARC, cuyos hombres desmovilizados fueron ya superados por los nuevos ingresados a todos los grupos. Pero más aún, considérese el efecto frente al futuro: cada nuevo grupo, sentirá que tiene derecho a esa negociación y se nos abre un camino que legitima la vida en el crimen, que concluye con 6-8 años de cárcel y la legalización del 6% de las ganancias, hasta un máximo de 11 mil millones de pesos.
El Presidente Petro afanosamente busca equiparar los beneficios que otorgamos a los grupos con estatus políticos con los que se le podrían otorgar a las demás organizaciones criminales.
Aun sin ley de sometimiento, quiso levantar las órdenes de captura de cabecillas criminales e incluso de narcos solicitados en extradición. El Fiscal Barbosa tuvo que detener la extraña operación.
Ahora con la ley de humanización de cárceles y la mal llamada “ley de sometimiento” pretende esconder amnistías e indultos bajo la figura de principio de oportunidad. Delincuentes desde Clan del Golfo hasta el traqueto. El narcotráfico se estaría legalizando; levantan órdenes de captura y pretenden darle impunidad.
A esto hay que sumarle la suspensión de toda política antidrogas. Bajaron las incautaciones de cocaína en más de 30% y de heroína en más de 70%. No se erradicó ni una sola hectárea de coca en enero de este año. Además de las nuevas políticas donde se prohibió la erradicación forzada, el bombardeo, la fumigación y se pasó al acompañamiento de las asambleas cocaleras, que inspira además a que al “secuestro” se le llame “cerco humanitario”. La sacada de más de 70 generales de la cúpula militar, más las masivas renuncias que hoy conocemos de muchos oficiales; los ceses bilaterales al fuego por parte del Gobierno Nacional, que sólo aplican a las Fuerzas Armadas. Empieza con todo lo anterior a generar un escenario peligroso para la seguridad y el futuro de Colombia.
Aquí no hay un proceso de paz total, sino uno de impunidad total. Letal para las instituciones y de alto riesgo para la ciudadanía de Colombia cada vez más desprotegida ante los violentos y con un gobierno concentrando en conversar con los criminales y no con la ciudadanía. Y aparece como una sombra adicional a todo esto, la noticia sobre los dineros que los mafiosos entregaron con destino a la campaña Petro Presidente a través del hijo y las visitas del hermano del presidente a las cárceles ofreciendo impunidad a cambio de apoyos políticos, incluso a extraditables. Una sola sombra larga.
Bogotá, D. C, 19 de marzo de 2023
*Senadora del Centro Democrático
Por Gabriel Ortiz*.- Ha quedado demostrado que elevando intereses no se combate la inflación. Existen fórmulas modernas y no tan ortodoxas que lo logran. La banca colombiana las aplica. Alguien tenía que abrir los ojos y salir en defensa de una población que marcha hacia la ruina, con una pobreza extrema igual a la de Haití.
El alza de intereses, la imprevisión gubernamental y la errónea aplicación de medidas monetarias, nos llevaron a una inflación del 13.28%. El Banco de la República se engolosinó y se dejó engatusar, aplicando las viejas y falibles teorías, que hoy quiebran bancos y empresas en el mundo.
Ni el emisor con su “independencia”, ni sus manejadores advirtieron lo que venía: escases y alza de precios, desempleo y cierre de producción, crédito inalcanzable, ruina del campo y la agroindustria, etc.
Ni ellos, ni los sabios, previeron a donde nos conduciría la pandemia. Varios columnistas planteamos la urgencia de emprender un agresivo programa de producción de alimentos, con crédito barato, insumos y almacenamiento, que nos convirtiera en la despensa para el mundo convaleciente y hambriento, postcovid19.
¡Nada se hizo! Vino entonces la catástrofe que creyeron combatir con alzas semanales de las tasas de interés. ¿Qué falta nos hace la Junta Monetaria, de Hernando Gómez Otálora y Jorge Ruiz Lara?
Sucedió entonces lo que tenía que suceder: caída de la economía, parálisis de la producción, escasez de alimentos, desempleo, cierre de empresas y comercios y encarecimiento de todo. ¡La terrible inflación!
Era imposible restaurar una economía con intereses bancarios superiores al 40%. Se agudizaron la especulación, los “gota-gota”, mientras la clientela bancaria escaseaba y las arcas del sistema financiero se repletaron, generando reducción de utilidades.
En otras latitudes se registran cierres y quiebras bancarias. Las instituciones acostumbraban a invertir en Bonos de los Tesoros, con tasas del 0%, pero cuando las bancas centrales elevaron agresivamente los intereses para controlar la inflación -como en Colombia- se perdió la seguridad económica. Estados Unidos está tan alerta, que el presidente Biden, salió apresuradamente a garantizar que el Estado garantizaba los depósitos de los clientes de los bancos en dificultades o al borde de la quiebra. El mundo estudia cambios económicos y fórmulas modernas muy distantes de las actuales, que solo buscan frenar la inflación con tasas de interés.
En Colombia por fortuna, su banca se anticipó a respaldar a sus clientes e inversionistas, sacrificando en parte sus utilidades. Bajó los intereses de las tarjetas de crédito para las compras de productos de la canasta familiar. Hará otros sacrificios que permitirán la reactivación económica y mitigarán el hambre a las clases populares. La banca merece un reconocimiento nacional.
BLANCO: La diligencia con la que se actuó para restablecer la variante de Rosas.
NEGRO: Nadie se explica la urgencia de la alcaldesa Claudia, por desbaratar la Carrera séptima. Tres años tuvo para hacer algo racional. Seguro serán calzadas llenas de huecos y viviendas encerradas, como quedará el sucesor.
Bogotá. D. C, 17 de marzo de 2023
*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.
Por: Juana Yolanda Bazán Achury*.- Se trata de armonizar la vida, mejorar la convivencia, opinar con respeto, sin odio dejando de lado la pugnacidad. Una tarea pendiente de la sociedad es la construcción de la confianza.
En esta época de tanta susceptibilidad e incredulidad del ciudadano y del hombre como tal, quiero compartir con los lectores algunas enseñanzas del libro del Dr. Miguel Ruiz, titulado, Los cuatro acuerdos.
El Dr. Ruiz, mexicano, médico cirujano con ancestros en la cultura indígena Tolteca, nos trasmite algo de ese bello conocimiento, que nos puede resultar útil a todos individualmente y como sociedad.
El considera su obra como una guía práctica para la libertad personal, discurre que la sabiduría y el conocimiento Tolteca, surgen de la unidad esencial de la verdad de la que parten todas las tradiciones esotéricas sagradas del mundo.
En su libro nos propone una forma para vivir mejor, para superar todo aquello que hemos aprendido como verdad revelada, que nos limitan y no nos permiten ser felices.
El primer acuerdo: se impecable con tus palabras.
Parece muy simple afirma el autor, pero es muy poderoso.
El leguaje es un instrumento muy energético, es un don que el hombre recibió directamente de Dios, mediante las palabras se expresa el poder creativo, todo lo que se quiere manifestar, lo que sueñas, lo que sientes lo que eres, las palabras son las herramientas más poderosas que tienen los seres humanos es el instrumento de la magia, pero a su vez es un arma de doble filo, puedes crear cosas hermosas, o puedes destruir todo lo que te rodea, por ello considera que debe ser utilizado con extrema pulcritud, según como utilicemos, las palabras nos liberan o no esclavizan.
Las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian por entero para bien o para mal nuestro sistema de creencias.
Hay que utilizar las palabras apropiadamente, emplear las palabras para compartir amor, para romper todos los acuerdos que asumimos desde niños y que nos hacen sufrir, para tener relaciones sanas, respetables, cordiales y amorosas.
El segundo acuerdo: no te tomes nada personal.
Nos dice; suceda lo que suceda a nuestro alrededor no te tomes nada personal, la importancia personal o de tomarse las cosas personalmente es la máxima expresión del egoísmo, porque consideramos que todo gira a nuestro alrededor; culturalmente aprendimos a culparnos de todo a darle demasiada trascendencia al yo. Nada de lo que los demás hacen es por ti. Lo hacen por ellos mismos.
Lo que las otras personas dicen o hacen, corresponde a los acuerdos que ellas han establecido en su mente.
Las opiniones de los demás están precedidas de sus pre-conceptos, de sus ideas propias, por ello no es aceptable que la recibamos como algo que nos afecte o nos moleste, porque es algo sin duda subjetivo.
Lo que pienses de mí, no es importante para mí y no me lo tomo personalmente, sea que tengas un concepto malo o bueno de mí, porque todo depende de las circunstancias que rodean las relaciones.
Cada persona tiene una visión de la vida y del mundo que le hacen ver y analizar las cosas desde su propia percepción, por lo que no es razonable que nos tomemos las cosas personalmente.
La verdadera libertad surge cuando no nos tomamos las cosas personalmente.
El tercer acuerdo: no hagas suposiciones
Tendemos a hacer suposiciones de todo, tanto en el ámbito público como privado, el problema es que al hacerlo creemos que, lo que suponemos es cierto, hacemos figuraciones sobre lo que los demás creen o piensan, por lo general cuando actuamos de esta manera nos metemos en problemas, como quiera que la valoración que hacemos no es real o verdadera.
Siempre es mejor preguntar qué imaginarnos, eso nos permite tener claridad de las cosas que deseamos saber y no suponer porque eso genera confusión y caos en las relaciones.
Afirma el autor, el funcionamiento de la mente humana es muy interesante, necesitamos justificarlo, explicarlo y comprenderlo todo para sentirnos seguros. Tenemos muchas preguntas que precisan respuestas, porque hay muchas cosas que la mente racional necesita explicar. Esta es la razón por la cual hacemos suposiciones.
El cuarto acuerdo: haz siempre lo mejor que puedas.
Bajo cualquier circunstancia, haz siempre lo mejor que puedas, no siempre las condiciones están dadas para hacer lo mejor, porque todo es movimiento, todas las cosas cambian y todo está vivo, por eso en ocasiones lo que se hace es excelente y en otras oportunidades no será tan bueno.
Limítate a hacer lo máximo que puedas en cualquier circunstancia de la vida, no importa si estas enfermo o cansado, si haces siempre lo mejor que puedas, no te juzgaras a ti mismo, si no te juzgas no te harás reproches.
Haciendo lo mejor que puedas vivirás con gran intensidad, serás productivo, y bueno contigo mismo, porque te entregaras a tu familia, a tu comunidad a todo. La acción es la que nos genera felicidad, porque se actúa, lo hacemos porque nos gusta, porque se espera una recompensa. (Una realización personal, el logro de un anhelo etc.) Formar conciencia de estos hábitos y entender la importancia de estos acuerdos es el primer paso, pero no es suficiente, lo que realmente hace que las cosas cambien es la acción, actuar una y otra vez fortalece la voluntad, nutre la semilla y establece una base sólida, para que los nuevos hábitos se desarrollen.
Es un libro útil y hermoso hace muchos años lo leí, lo retomé por que vale la pena releerlo una y otra vez; para vivir bien y ser mejores personas, para aceptarnos y comprendernos, para desestimular tanta crítica personal y por redes sociales, para aprender a respetar las opiniones de quienes no piensan como nosotros, no es contra nosotros.
Un libro que debemos leer y asimilar para que nos enseñe el camino de la sabiduría para aceptar la diferencia.
Se trata de armonizar la vida, mejorar la convivencia, opinar con respeto, sin odio dejando de lado la pugnacidad. Una tarea pendiente de la sociedad es la construcción de la confianza.
Bogotá, D. C, 15 de marzo de 2023
*Abogada. Exrepresentante a la Cámara por Santander
Por José G. Hernández*.- Se han cumplido diez años desde la elección e iniciación del pontificado del Santo Padre Francisco, tras la renuncia de Benedicto XVI.
Han sido muchos los logros alcanzados y muchos los cambios introducidos por el Papa Bergoglio durante esta década. No ha sido un pontífice cualquiera, sino un verdadero apóstol de paz y reconciliación, a la vez que un líder de la Iglesia, que necesita renovarse y abrirse a los nuevos tiempos.
Entre los pasos de enorme trascendencia y gran valor dados por Francisco, debemos destacar el relacionado con la pederastia, que tanto daño ha causado por años en el seno del catolicismo. Se cuentan por miles las víctimas, prácticamente en todos los países en que actúa la Iglesia a la cual pertenecemos la mayoría de los colombianos. La seguimos respetando y profesando quienes fuimos educados y respetados por verdaderos sacerdotes y maestros no pederastas, pero… ¿qué dirán los muchos niños y jóvenes -hoy adultos- que sí fueron afectados por curas pervertidos, y que no han recibido ni justicia, ni reparación?
La pederastia -que, además de ser un crimen, es una traición a las enseñanzas de Jesucristo- no puede seguir carcomiendo y socavando, desde su interior, la formidable estructura de la confesión religiosa de nuestros ancestros, construida a lo largo de veinte siglos de sacrificio y apostolado.
Son varias las intervenciones públicas de Francisco en que ha manifestado sentir vergüenza y ha pedido perdón ante las denuncias. Ha llegado, inclusive, a declarar que la tolerancia de los prelados al respecto debe desaparecer por completo, y que -como ha debido ocurrir siempre- los pederastas han de ser excluidos de la Iglesia y denunciados ante la jurisdicción penal de los Estados, para su condigna sanción.
Ha anunciado que "la Iglesia no se cansará de hacer todo lo necesario para llevar ante la justicia a cualquiera que haya cometido uno de tales crímenes". En diciembre de 2018 señaló: "Son muchos los casos en que hombres consagrados, que abusan de los débiles (…) cometen estas "abominaciones" y "siguen ejerciendo su ministerio como si nada hubiera sucedido”. Agregó: "Incluso si se tratase solo de un caso de abuso -que ya es una monstruosidad-, el mayor escándalo en esta materia es encubrir la verdad".
Ciertamente, el Papa ha avanzado en esta materia. Ha ido mucho más allá de sus antecesores, pero es una tarea difícil y compleja, como él mismo lo ha expresado. Hablando con apoderados de víctimas, tanto colombianas como extranjeras -en desarrollo de gestión profesional- hemos podido corroborar que, pese a la buena voluntad del Santo Padre, todavía falta mucho por hacer. Y hay que hacerlo, expulsando y denunciando a los abusadores, en bien de la propia Iglesia y de sus creyentes.
Es necesario reconocer la franqueza y el valor del actual pontífice, que ha sido coherente y claro al expresar que, desde su perspectiva, esta clase de abusos no es otra cosa que "una monstruosidad", añadiendo que “en la justificada rabia de la gente, ve el reflejo de la ira de Dios”. De acuerdo. Ojalá sus subalternos y quienes lo sucedan en el pontificado sigan esa misma línea.
Bogotá, D. C, 16 de marzo de 2023
*Expresidente de la Corte Constitucional
Por Humberto Tobón*A pesar de la enorme importancia política que tienen los Objetivos de Desarrollo Sostenibles, estos han pasado desapercibidos en muchas decisiones gubernamentales y buena parte de las políticas públicas los ignoran.
El Conpes 3918 de 2018 fijó los indicadores trazadores y las metas de los ODS a 2030, muchas de las cuales muy seguramente no se cumplirán, debido a distintas causas, que van desde el desgano institucional por darles la trascendencia que merecen, hasta los efectos negativos que tienen los acontecimientos económicos y sanitarios mundiales.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenibles no han tenido la visibilidad y la promoción que necesitan a nivel nacional, para que todos los actores se empoderen de ellos y contribuyan al cumplimiento de sus principales propósitos en las áreas económicas, sociales, ambientales y tecnológicas.
Ante la necesidad de ahondar en los ODS, ahora que estamos a mitad de camino de esa agenda mundial que concluirá en 2030, la Región Administrativa y de Planificación – RAP Eje Cafetero, tiene en su plan estratégico a 2033 una meta que es sustancial: la creación del Observatorio Regional de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles.
En esta tarea se identificaron los indicadores que se pueden medir departamentalmente en Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima; se hizo la recolección de la información, se calcularon los datos para la región RAP Eje Cafetero y se tiene un comparativo con la situación nacional y con las metas a 2030 trazadas por el gobierno central.
Toda esta información se está montando en una plataforma de la RAP Eje Cafetero, que permitirá que cualquier persona pueda ingresar y bajarla en tablas de Excel, gráficos y mapas, pudiendo utilizarla para sus estudios y evaluaciones, realizando todo tipo de combinaciones y sensibilizaciones.
Estos datos estarán acompañados de una caja de herramientas, que ayudará a las personas a saber cómo se calcula cada indicador y cuál es el origen de la información, poniendo a disposición, así mismo, los link donde se podrán hacer las consultas complementarias que se requieran.
Estos avances serán presentados por la RAP Eje Cafetero el 16 de marzo en un evento que tendrá lugar en la Universidad Tecnológica de Pereira, al cual han sido invitados todos los líderes de los centros de investigación de las universidades públicas y privadas de los cuatro departamentos, quienes tendrán la oportunidad de socializar los trabajos que en materia de ODS vienen realizando.
Pero lo más importante de este encuentro, será el compromiso que cada universidad adquiera, para liderar investigaciones de carácter regional con base en los Objetivos de Desarrollo Sostenibles que más se adecuen a sus perfiles académicos.
Esas investigaciones serán esenciales para abrir los debates que el Observatorio de ODS quiere promocionar regionalmente, además de servir de documentos básicos en el proceso de construcción de los nuevos planes de desarrollo de los cuatro departamentos y cien municipios que hacen parte de la RAP Eje Cafetero.
Pereira 15 de marzo de 2023
*Economista de la Universidad Libre. Estudió Administración Financiera en la EAN y Comunicación Social en la U Jorge Tadeo Lozano. Subgerente de Planeación Regional de la RAP Eje Cafetero. Subgerente de Planeación Regional de la RAP Eje Cafetero
Estos conceptos no comprometen a la RAP Eje Cafetero, de la que soy subgerente de planeación regional.